Eternidad se busca
Busco un río, una hoja en el piso, un viento furioso o brisa sedosa, un sonido, un sol, un paisaje milenario. Todo lo que está más allá de nuestro lado breve, de nuestra era, de nuestra milimétrica estadía en el Universo. Es un escape que me regalo cada tanto. Es cuando se infla la percepción y siento arañar algún atisbo de eternidad. Es eso que permanece ahí, intransigente y limpio, como el trinar de un pájaro o la mirada de un perro que nos lleva a otro mundo. Yo y la inmensidad, que es inmensidad de una inmensidad mayor que es el Universo; vago abismo que emerge inefable hasta deshacerse. Este río que hoy es testigo de mí, hace cien o mil años fue testigo de otro. Contemplarlo es apersonarse en el umbral mismo de lo místico. Pienso en Heráclito que desde un irónico pasado parece avisarnos que nada es igual nunca, que jamás dos veces en un mismo río. Pero qué más da si cuando te siento, río, comunicás con tu larga mansedumbre que la sabiduría es tuya, que de este lado de las cosas todo es caótico, pero que en esa dimensión la naturaleza impone belleza y misterio en iguales cantidades, dulce sortilegio que no me resigno a no entender.

5 Comments:
Sabias palabras.
Algun día alguien más las leera
y, quien sabe, hasta paguen por ellas.
Cuantas cosas dice la naturaleza, no? un río, una flor, un sonido, un ave, una mirada de inocencia... ¿y porque dejar a la luna afuera, hablando de eternidad?
POR FAVOR ACTUALICENME!
Quizás no es posible imaginarse la Eternidad más que en este mundo.
Ya me veo en la Eternidad, suspirando por esa feliz existencia efímera perdida para siempre...
Hola axolotl. Devolución de gentilezas. Algo de lo que escribís me recuerda vagamente a Miguel Angel Bustos.
tic tac-
Post a Comment
<< Home