¡bicho a la vista, oruga de mierda!
Proceso de desesperanzamiento
uno va tranquilo y lo más probable que sin rumbo, pero tranquilo nomás hasta que de repente,
¡esperanza!
¡bicho a la vista, oruga de mierda! ¡la vi, la vi, y te agarré boluda esperanza!
uno no tiene nada en esta vida pero por lo menos tiene un tesoro único y esencial: el sin-rumbo,
¿y vas a venir justo vos, bicho pérfido, a quitármelo?
es algo raro el proceso de desesperanzamiento, inefable yo diría (dícese del re-nervioso impulso de querer destrozar el puto teclado por inútil, por teclas cachivaches, por no congeniar con los dedos-hormigas), pero es maomeno así: olés o ves o escuchás la esperanza que hace las veces de mosquito, ahí percibís el zumbidito caradura y procedés a la cacería. Es sencillo porque por lo general las esperanzas, como los mosquitos, son boludos y lelos. Basta un seco manotazo para apresarlas.
Ah pero con las esperanzas lo difícil, lo poco canchero, a diferencia del acoso al nimio insecto,
¡es ejecutarlas!
No porque sean fortachonas; no suscitan miedo, sino lástima. ¿Es necesaria la cachetada fatal, cuando esossus ojitos te miran así, cándidos y brillantinosos? Así se llega a la parte más mala onda del desesperanzamiento, cuando de veras hay que liquidar el pleito. El implacable verdugo enumera los cargos, a saber:
_hacer trepar a la víctima por cielos rasos y cielos convexos cagándose temporalmente en la ley de gravedad para después puf, conocer su nariz el tosco piso;
_maquillar de evanescencia lo inmundo a la manera de facilongo desodorante de ambientes;
_hacer verosímil una nada;
_bastardear al presente.
Imprescindible sopesar la piedad, ¡por favor eh! Condenadísima esperanza: urge hacerte morir, que no dejes hijos ni memorias ni testamento.
El desesperanzamiento concluye, obvio, aplastando al soberano mosquito, por lo que uno puede proseguir su marcha grisácea pero ya recuperado el sin-rumbo, único tesoro que hará más piola - ¡no se duda! - al resto de nuestros momentos.

1 Comments:
Che! tengo que aceptarlo:
¡he fallado una vez! Lo sé, lo siento. Pero enseguida lo compenso eh!
Respecto al texto: Menos mal que ando sin-rumbo y sin nada de esperanza.
Saludos.
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