enamorados metafísicos
Podemos aproximar la noción de metafísica a la vida más cotidiana. Tomemos el concepto de realidad. Pocos términos hay más metafísicos que el de lo real y que a la vez sean tan corrientes. Cuando el enamorado le declara a su amante "el amor que siento por vos es real" está haciendo, en efecto, metafísica. Está jerarquizando los objetos que ve en el mundo de un mayor a un menor grado de relevancia. Cuando dice que ese amor que él siente es real, afirma implícitamente dos cosas: primero, que existen otros tipos de amor; segundo, que son irreales. Pero no que son irreales en cuanto que no existen. Para Platón, rey de los metafísicos, un caballo individual existía, pese a considerarlo poco o nada real. Esos amores, entonces, existen, en tanto que el enamorado termina, de cualquier forma, aludiendo a ellos y debe percibirlos aunque más no sea como contrastación. Sin embargo, son irreales porque carecen de los atributos que su amor sí posee. Aunque existan y los perciba, para él tienen un menor grado de ser, son una apariencia, un vacío, una ficción. No deben ser considerados amor en sentido propio, no merecen ser la trasparente realidad que todo buen metafísico desea.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home