Compañero
Puedes andar solo y sin nada que ocupe tus maniobras. Así es que los días no marchan hacia adelante sino que se van deshojando uno por uno, despacito. Van formando, así, una copiosa hojarasca que los vuelve iguales y difusos. La ruta que siguen va del futuro impreciso al pasado impreciso.
Pero puedes también ir acompañado de un enemigo y que los días, que ahora pasarán a ser los tuyos, marchen en un sentido humano. Si tu enemigo te persigue y viene desde el sur, sabrás, con alivio, que tu meta es el norte. Pero correrás hacia el sur, la sangre galopante, si en cambio él está parado allí, esperándote. Bendice a tu enemigo, entonces: en todo caso, siempre sabrás adónde ir.
Pero puedes también ir acompañado de un enemigo y que los días, que ahora pasarán a ser los tuyos, marchen en un sentido humano. Si tu enemigo te persigue y viene desde el sur, sabrás, con alivio, que tu meta es el norte. Pero correrás hacia el sur, la sangre galopante, si en cambio él está parado allí, esperándote. Bendice a tu enemigo, entonces: en todo caso, siempre sabrás adónde ir.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home