Tuesday, December 30, 2008

A pesar de, gracias a

Todo, pero todo,
la noche que dice soy única
la noche que hace como todas las demás,
el dolor, el baile,
el pelotón, la calma;
todo, pero todo, se irá.
.
Todo, el olor a nuevo de los zapatos
la voz de Edith Piaf
los viajes que recién empiezan
las manos limpias y tibias de mamá;
el camino más borracho, el sofá más terso
las calles de San Telmo, de Roma, de Tilcara
el diccionario y los puentes colgantes
esta g de gancho que cuelga gratis gozá cuán gratis
tu nombre, el mío,
hasta la letra m que me mima, el equilátero y el número pi;
cada fresco y brillante tomate que agarra nuestra vieja palma de mano
cada vieja palma de mano;
hasta las sirenas, griego, que han volcado tu café,
o el amigo más seguro, tan largo y paciente como el incienzo;
todo
los días enanos y calcados,
pero también las promesas que pitucas pesan
y que jamás nunca nadie nada.
.
Le llegará su gusano hasta al gusano que explore tu cráneo.
.
Todo se irá, quedáos tranquilos vosotros los mezquinos:
las pequeñas mentirillas en que se hunde el hombre común,
pero también las grandes verdades que los héroes se forjan.
Aunque éstas, como la espuma y la respiración de las olas,
solas locas soplan,
juegan a que vienen llegando desde abajo,
desde siempre,
(gracias a nada, a pesar de todo
a pesar de nada, gracias a todo)
como si nada,
como si no hubiera nunca mayor meta que la de insistir.