<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776</id><updated>2011-05-08T13:02:32.015-07:00</updated><title type='text'>perras negras</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>81</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-6820883979893255904</id><published>2009-03-20T08:27:00.000-07:00</published><updated>2009-03-22T12:31:05.799-07:00</updated><title type='text'>¿Quién es quién, abuelo?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Antes éramos nosotros los que teníamos razón. Decíamos que fumar estaba mal y todos asentían, incluso los fumadores más orgullosos. Hoy ya no es así, hoy es todo lo contrario, hoy estoy solo: aquella tierna primera persona del plural sólo sirve para ejercitar mi nostalgia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se trató de un tiempo que yo no viví. Me lo contó mi abuelo. Fue obvio ¡claro! que el hábito del tabaco ¿es, era? nocivo para el cuerpo y el alma. Hasta tuvimos las leyes de nuestro lado. El Estado prohibía que se fumase en lugares públicos y el aire aún se podía respirar. Nuestro pecho se hinchaba de ideales y blancura. Fue un tiempo que yo no viví, claro, pero lo presiento en mis sueños despiertos: ¿no somos siempre cada uno de nosotros, acaso, una prolongación más o menos lograda del alma de nuestros grandes antepasados? Déjenme esa torpe ilusión. Un abuelo mío llenó mi niñez de sus viejas vivencias, libres del humo fatídico; mis padres ocuparon un tiempo histórico de transición y poco tuvieron para contarme; para mí, para los de la especie de mi abuelo, hoy todo ya está perdido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¡La soledad turba mi buen criterio, abuelo! ¿Podrá un solitario tener la verdad y que todos los demás...? Lo único que hago es sentir mi propio malestar y de allí deduzco que mi anhelo de pulmones limpios está en lo cierto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El viraje del tiempo fue lento pero seguro; hoy sólo respiramos sus últimas consecuencias. Un día, fumadores de toda cepa -ricos y pobres, cultos e incautos- se alzaron en bronca contra un gobierno que no supo a qué atenerse. Mi abuelo nunca pudo precisarme cuántos eran. "La plaza de llenó de chimeneas con sombrero" solía decir, con el mismo espanto de un chico que dice haber visto al cuco. Como solución o mecanismo de defensa, el gobierno fue lentamente aboliendo las leyes, los impuestos, los cartelitos en los bares. Para el tiempo en que nací, mi triste abuelo tuvo que presenciar cómo cualquiera fumaba en cualquier lado. Sólo él y unos pocos más aún mantenían la mirada pura y fija en alguna gran montaña. Más fácil era que la nicotina corriese por las infinitas venas de la ciudad y que todos fuesen ya como una gran bola espesa y olorosa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo murió de tristeza y, bien mirado, tuvo suerte. Su espanto no tendría fin si presenciase que hoy la ley es al revés, que hoy el que no fuma no es, que hoy hasta en los subtes y los jardines maternales hay carteles que obligan a los hombres a fumar. ¿Habrá alguien allá afuera, ridículo, que aún resista? Uno acaba recluido en su casa, las ventanas cerradas, perdiendo todo contacto con los de su vieja y dorada especie. Defendimos la salud y la gracia de los músculos y la mente, creímos en la humanidad, pero ahora soy sólo un joven que escribe sobre el pasado. Para colmo, ellos también se declaran humanos y fuman. ¿Quién es quién, abuelo? En los museos o en esta casa la humanidad brilla por su ausencia. Y afuera, mal que nos pese, las toses y los gritos han ocupado todas las cátedras.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-6820883979893255904?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/6820883979893255904/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=6820883979893255904' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6820883979893255904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6820883979893255904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2009/03/quien-es-quien-abuelo.html' title='¿Quién es quién, abuelo?'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-9039521883325319022</id><published>2009-03-02T09:20:00.001-08:00</published><updated>2009-03-02T18:44:38.252-08:00</updated><title type='text'>los payasos y las moscas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;yo sé de pasillos burlones, sé de un espejo que ya no devuelve palabras, sé de un laberinto en cuyo centro te han puesto a tí, al payaso, sé de tirarme sin ropa al cemento de febrero y que sea común para todos, raro para nadie, nada para nadie. Y sobre todo sé de una fecha fría en que ni el cemento podrá salvarse: &lt;em&gt;por eso&lt;/em&gt; es que ahora, yo, tengo mis sacudones, ya; ahora mis brazos hacia vos, mi risa urgente yo, ahora que nada pesa, ya, &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;qué gran pena si sólo me quedara pensando yo, ya, en la misma suerte, en aquel mismo espejo que comparten los payasos y las moscas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-9039521883325319022?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/9039521883325319022/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=9039521883325319022' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9039521883325319022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9039521883325319022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2009/03/los-payasos-y-las-moscas_02.html' title='los payasos y las moscas'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-580796374999804080</id><published>2009-02-22T19:25:00.001-08:00</published><updated>2009-02-22T19:25:58.444-08:00</updated><title type='text'>Al fin</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;     A eso de los veinte ya tenés una buena edad como para saber que tenés que entrar ahi, al gran edificio de papeles y zapatos, de números y sellos, de piso con baldosas rojas y amarillas dispuestas en forma de tablero de damas. Es bien temprano, entrás, contigo se cuela una brisa mínima de mañana, una frescura que rápidamente es reducida por la sustancia inmóvil que allí hace las veces de aire. Oís que lloran dos o tres bebés. Un policía bonachón te advierte que hay que sacar número. Y que a esa hora, imposible sentarse, joven mozo. Por eso permanecés de pie; un papelito con tu número se aferra heroicamente a tu mano izquierda porque por nada del mundo querría perderte. Él es tu número aunque tú a la vez eres su joven. Tu número y vos irán juntos a partir de ahora, aunque en realidad no irán a ningún lado. El papelito aguardará que una voz sin cuerpo lo llame y que tu mano lo arrastre consigo. Al menos, eso es lo que te han dicho que sucederá. La espera, la voz, el mostrador. Allí - te han asegurado - será un breve intercambio de papeles, sobrarán las palabras. Luego al fin podrás irte por una puerta que quedará yendo para no sabés dónde - lógico, aún sos nuevo en la gran sala. Pero allí dentro te indicarán con precisión - te han tranquilizado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;     De modo que será sólo un tramite: te lo respirás con filosofía. Así es como el tiempo y los números empiezan a pasar: pasa un rato, luego pasa otro, crecés, ciento ochenta y nueve, las rodillas empiezan a pesarte y dan su mejor chillido egoísta, de cuando en cuando caminás inquieto, aunque luego conjeturás que acabarás cansado y que es mejor estarse quieto; crecés más, ya no de cuerpo pero sí de ojos y de manos, doscientos veintidós, pero aún sos joven, de modo que es tu deber mantenerte erguido y vital: los lindos asientos que se van liberando apreciarán más otros traseros, los más arrugados, nunca el tuyo. No te lo mereces tú, hombre de gran genio, sería un desperdicio. Así es como te mantenés firme y heroico, sos todo un Aquiles de salón. El numerito yace húmedo en la palma de tu mano porque toda ella ha sudado un poco. Tu cuerpo de hombre ya maduro, también. Trescientos dos. Suspirás y hasta se te ocurre odiar aquel edificio, que es como una catedral pero sin dios. Sin embargo, luego te mantenés estático, como el aire de la gran sala, y no tarda tu piel en sentir frío por el viejo sudor que tu camisa porta. Tu vieja idea de sentarte se tranforma ya en obsesión: odiarías a cada uno de los sentados, si no hubieses comprobado que son todos una manga de pobres viejecillos. Y tú aún eres hombre, por eso aguantas y cargas con tu número. El mostrador no llega. Cuatrocientos cuarenta y cuatro. No parece cerquita. Sin embargo, para esa altura la misión ya está viciada y confusa: ¿a qué has venido? ¿es el mostrador o el asiento lo que en verdad deseás con más fuerzas? Te preguntás qué será eso del mostrador y para qué estará: concebís improbable la concreta existencia de algún algo que reemplace al sonido "mostrador". Lo que querés es un asiento, y considerás con buen tino que ya estás más grande, que ya bastante han soportado tus rodillas. Tu numerito no sabe cómo confesarte que hasta a él le gustaría sentarse. Cuatrocientos novent… Armado de canas y un ceño bien fruncido, mirás a un joven mozo que recién ha entrado al edificio y ya se ha sentado en el último asiento en ser desocupado. Un geniecillo, sin dudas. Pero de todos modos, un insolente. Y ni siquiera carga con su número, el muy pajarón. Lo mirás con odio y luego con ansia: él esquiva tu súplica, pero luego cae, al fin, en la de todos; ha ido a buscar su número, siéntese señor hágame el favor y disculpemé, quinientos cincuenta, oh gracias joven mozo; y al fin te sientas, eso sí, a dos o tres números de que te toque el tuyo, pero qué más da, el tiempo no ha sido en vano, has sido un buen soldado, al fin eres viejo, viejo tranquilo y perezoso, al fin eres viejo y puedes sentarte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-580796374999804080?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/580796374999804080/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=580796374999804080' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/580796374999804080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/580796374999804080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2009/02/al-fin.html' title='Al fin'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-9200866700996276267</id><published>2009-01-06T10:09:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T10:10:47.090-08:00</updated><title type='text'>Lo que vale</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Al fin de cuentas, ¿qué es lo que vale? Ser dos estrellas inmundas que repentinamente se ven y se reconocen formando una línea, eso es lo que vale; converger durante un delicado tiempo en una misma trayectoria de vientos y sueños y heridas y muerte. Si respetás las coordenadas de mi propio rumbo, podrás ser mi amigo; serás así, por una noche, o quizá varias, testigo de las mismas constelaciones que veo yo. Una vez que hayamos permanecido en esa misma sintonía, que hayamos accedido a una misma orientación y anhelo, será más fácil despedirte, ya no habrá más culpa en dejarte ir. Por momentos que ya ocuparán lugares fijos has sido parte esencial en mi respiración y en mis pasos extasiados, por eso es que no nos quedará ese sinsabor de aquellos que no han podido lograr conexión. No, nosotros no nos quedamos cada uno de su lado, fríos, blancos, mezquinos, temblorosos y resentidos: mordidas las uñas, mudos a falta de una voz que resuene más allá de lo hueco. Hemos sido buenos compañeros y por eso es que ahora aceptamos que las mareas necesariamente separen nuestros surcos indelegables. Hay una fatalidad mayor a nosotros mismos que lo vuelve todo ocasional y variable, pero no nos importa. Es que ahora hay una nueva canción que sólo ha existido cuando nuestras voces se han juntado. Hay una nueva huella que se ha hundido en arena fresca y que ya es como el oro del otoño para el alma de alguien que busca.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-9200866700996276267?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/9200866700996276267/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=9200866700996276267' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9200866700996276267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9200866700996276267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2009/01/lo-que-vale.html' title='Lo que vale'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-4041399903247389189</id><published>2009-01-06T07:51:00.000-08:00</published><updated>2009-01-06T08:00:36.963-08:00</updated><title type='text'>Incidentes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;1) No pude hacer del viaje en micro algo especial porque durante una buena parte la pastilla contra el mareo me dejó planchado. Encima, desperté con ese gusto horrible en la boca que la siesta siempre deja. Al llegar, la ciudad estaba vacía, como era de esperar. Me pareció increíble que durante el año existieran esas calles, esos semáforos, esas vidrieras. Mientras es junio y uno se hace café, mira el noticiero o viaja en subte, todo aquello está y está, se manda un largo bostezo y calla. Que la pequeña ciudad duerme en invierno queda muy claro cuando uno no encuentra en ella una sola persiana abierta. Tampoco hay olor a comida hecha. Todo eso, que explota de ruido en el verano, todo eso estaba también ahora, aunque me hablaba con otro tono, como contándome una verdad inconfesable. ¿Sería eso lo más cierto, entonces, la ciudad vacía y mis ojos abarcándola de a poco?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;2) Me fui sintiendo más ligero mientras iba dejando las huellas en la arena. Y sabía que algún día ese viento fatal las borraría. Y quizá las huellas incluso no duraran más que el instante en que los pies se hundían en la arena antigua. Una vez la voz de un piano me señaló la existencia de campos sin explorar. Otra vez fue una florista borracha en el extremo de una calle. Yo busqué con todas las partes de mi cuerpo algún lugar en donde realizar mi obra. Y ningún signo, ningún color: sólo había el húmedo silencio creado por mí.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;3) Uno bien no sabe si lo que uno busca es por capricho, hambre seria o fatalidad. Lo cierto es que al fin sentí algún alivio al ver cómo, a esta edad, desembocaban mis años en esa perfecta burbuja de aire frío y doloroso. Todo se había encaminado para que yo diera aquellos profundos pasos por la arena hostil. Era inútil y ocioso pensar en cualquier otro escenario posible; así me lo aseguraba la contundencia del entorno. Todo eso no podía llegar a ser un logro, pero al menos era lo más justo; era un alivio que todo estuviese dispuesto de la manera en que estaba.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;4) Definitivamente, violé cada rincón secreto de la ciudad sin nombre; elegí no correr la suerte de un poste de luz o una vaca rumiante. Me rebelé ante cada vidriera muerta, ante cada letrero que me ponía cara de póker. Anduve suelto, pero también es cierto que añoré sonidos y voces ausentes. Sin embargo, concebí bastante en serio la idea de que todo no era más que un equilibrio de faltas y sobras, y que mis piernas trabajarían para que yo no me hundiese con éxito en esa pasta inestable. Porque esas voces en realidad habrían neutralizado la redonda y pequeña ciudad de tumbas agradables y ya no habría tal equilibrio, tal imparable ruido de olas que llegaba hasta la calle principal, hasta cada médano y hasta cada baño en que me metía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;5) Hasta compré el diario y me divirtió que todos esos titulares vinieran de tan lejos y pareciesen tan irreales aquí, en este globo de aire impasible. Aire a veces en movimiento y sin ganas de que lo nombren con voz humana. Sin embargo, en el vacío hotel de enfrente y en el kiosco de mi cuadra había algo que ya empezaba a hacer juego con mis pasos grises y mi aliento a café instantáneo. Fui a caminar por los mismos lugares del sábado, es que a la mayoría los recordaba. Pasé por un puentecito y me divirtió la posibilidad de que ahí tuviese lugar un amor genial. Pero no era ésta una tierra de genios ni de grandes poetas. Sin embargo, ese puentecito sin amor estaba y estaba, firme y real. Y ese domingo sería yo quien lo pisara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;6) Desde la terraza pude ver mejor que a la pequeña ciudad le daba igual que yo estuviese o no mirándola. Incluso parecía estorbarle porque llegaba hasta mí un viento que era un espanto. ¿Cómo seguir, cuando uno al fin ha comprendido que arrojarse desde una terraza no significa, para el mundo, más que un rápido y seco ruido sobre la vereda que está abajo? Me apoyé en la baranda y miré unos pájaros, mientras ponía especial atención en los ruidos. Una pala, luego un motor, luego otro motor, y del fondo venía la respiración de las olas. Cada elemento jugaba su propio duelo con el viento feroz: comprendí que nada de todo aquello podía servir a mis viejos propósitos. Nada era especialmente amargo o marrón, nada ocultaba ningún misterio. Desde allá arriba, la cantidad de terrazas se multiplicaban y a cualquiera podría yo haberme subido; &lt;em&gt;sin embargo&lt;/em&gt;, era ésa la terraza que por algún claro designio iba a entrar &lt;em&gt;en esta historia&lt;/em&gt;. A su vez, fue más fácil dejar que todo desfilara y se ordenara sólo, a su capricho. Fue natural que entonces todo acabara en una risa que se unió al resto de los pocos ruidos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-4041399903247389189?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/4041399903247389189/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=4041399903247389189' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4041399903247389189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4041399903247389189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2009/01/incidentes.html' title='Incidentes'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5995102838472193524</id><published>2008-12-30T12:08:00.000-08:00</published><updated>2008-12-30T12:27:31.994-08:00</updated><title type='text'>A pesar de, gracias a</title><content type='html'>Todo, pero todo,&lt;br /&gt;la noche que dice soy única&lt;br /&gt;la noche que hace como todas las demás,&lt;br /&gt;el dolor, el baile,&lt;br /&gt;el pelotón, la calma;&lt;br /&gt;todo, pero todo, se irá.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Todo, el olor a nuevo de los zapatos&lt;br /&gt;la voz de Edith Piaf&lt;br /&gt;los viajes que recién empiezan&lt;br /&gt;las manos limpias y tibias de mamá;&lt;br /&gt;el camino más borracho, el sofá más terso&lt;br /&gt;las calles de San Telmo, de Roma, de Tilcara&lt;br /&gt;el diccionario y los puentes colgantes&lt;br /&gt;esta g de gancho que cuelga gratis gozá cuán gratis&lt;br /&gt;tu nombre, el mío,&lt;br /&gt;hasta la letra m que me mima, el equilátero y el número pi;&lt;br /&gt;cada fresco y brillante tomate que agarra nuestra vieja palma de mano&lt;br /&gt;cada vieja palma de mano;&lt;br /&gt;hasta las sirenas, griego, que han volcado tu café,&lt;br /&gt;o el amigo más seguro, tan largo y paciente como el incienzo;&lt;br /&gt;todo&lt;br /&gt;los días enanos y calcados,&lt;br /&gt;pero también las promesas que pitucas pesan&lt;br /&gt;y que jamás nunca nadie nada.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Le llegará su gusano hasta al gusano que explore tu cráneo.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Todo se irá, quedáos tranquilos vosotros los mezquinos:&lt;br /&gt;las pequeñas mentirillas en que se hunde el hombre común,&lt;br /&gt;pero también las grandes verdades que los héroes se forjan.&lt;br /&gt;Aunque éstas, como la espuma y la respiración de las olas,&lt;br /&gt;solas locas soplan,&lt;br /&gt;juegan a que vienen llegando desde abajo,&lt;br /&gt;desde siempre,&lt;br /&gt;(gracias a nada, a pesar de todo&lt;br /&gt;a pesar de nada, gracias a todo)&lt;br /&gt;como si nada,&lt;br /&gt;como si no hubiera nunca mayor meta que la de insistir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5995102838472193524?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5995102838472193524/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5995102838472193524' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5995102838472193524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5995102838472193524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/12/todo-pero-todo-la-noche-que-dice-soy.html' title='A pesar de, gracias a'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-8807383967791594936</id><published>2008-10-30T07:38:00.000-07:00</published><updated>2008-10-31T07:43:09.012-07:00</updated><title type='text'>Estafa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A veces miro caras que parecen decir: "me estafaron, no era esto lo que me habían prometido". Son caras lánguidas que no parecen soportar la perversa movida del demonio que sabe vestirse de seda. Y en verdad, alguien que se siente estafado es alguien que ya no cree en Dios. No ve a nadie de su lado. Porque la estafa existe, y es ese abismo inmundo que de ahora en más esperará a la vuelta de cada esquina. Porque antes del naufragio, las vidrieras de la calle acogían la vista y de algún modo dictaban que había que ir de un acá para un allá. Las caras parpadeaban y eran felices sabiendo que cualquier precio podría llegar a estar, con algún esfuerzo, al alcance de la mano. El asunto es que ahora uno es colocado en un barrio de casonas viejas y calles limpias y desérticas, y por supuesto que el primer impulso consiste en caminar un poco. La noche aligera las piernas. Pero también es cierto que no se hace fácil la caminata cuando se ven todas las persianas bajas y el barrio ya no es aquella peatonal cuyas vidrieras se brindaban con toda su miel. Esas casonas mudas no quieren saber nada de invasores o clientes. Así es que las caras se paralizan, pero al día siguiente parecerían ya ni recordar aquella noche que las aplastó. Y sin embargo, nada vuelve a ser exactamente como antes. Ahora hay bronca, miedo, desesperación. La estafa sólo queda consumada, no cuando el maleante se sale con la suya, sino cuando la parte engañada se da cuenta que hubo una estafa. Y ocurre la siguiente paradoja: la mayoría de los estafados persiste en seguir con este juego macabro. La tontería es la más fácil y eficaz de las armas contra el miedo. Pero cuando uno sólo cree que cree, es porque ya no cree. ¡Cuántos amantes engañados hay, que fingen credulidad! Para ellos, la pequeña calle de comercios sigue siendo el único camino verosímil. Callejón luminoso y señalizado. Por lo demás, a veces noto ese fastidio y desdén que al final es la mayor sabiduría del hombre de callejón. Ayer, de noche, caíste en un barrio incierto cuyas únicas señales eran las persianas bajas. Y no supiste que ahí, y sólo ahí, yace &lt;em&gt;un espacio negro y abierto&lt;/em&gt;, aquello que siempre está y que la estafa no pudo esconder.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-8807383967791594936?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/8807383967791594936/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=8807383967791594936' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8807383967791594936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8807383967791594936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/10/estafa.html' title='Estafa'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-4446009696170894452</id><published>2008-09-03T14:32:00.000-07:00</published><updated>2008-09-03T15:16:57.149-07:00</updated><title type='text'>gente rara</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;gente absurda y ocurrente, que se desliza y mea por encima de todas las cosas, gente marginal, a veces genial, fea, que nunca se compraría un auto ni buscaría saber lo que es el amor o la felicidad o la libertad, gente parca, loca, dejada, de orgullosa letrina, que hace notas sin pentagrama y del sarcasmo un estilo de vida, gente coherente a fuerza de no serlo, gente balbuceante, ni seria ni alegre, ni feliz ni infeliz, de un escepticismo ni siquiera meditado, gente libre y terrestre, que se hace su propia biblia, gente solitaria pero gregaria, social y antisocial, gente frívola de tanto no serlo, disfrazada con disfraces heterodoxos, gente de la nada, del vinito y la mandarina y la ginebra, gente con la que, en fin, si yo tuviera que tratar seguido, acabaría en la más espantosa de las soledades.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-4446009696170894452?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/4446009696170894452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=4446009696170894452' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4446009696170894452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4446009696170894452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/09/gente-rara.html' title='gente rara'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-1837247617520259522</id><published>2008-08-21T16:48:00.000-07:00</published><updated>2008-08-21T16:49:09.225-07:00</updated><title type='text'>martín buscador</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;está en su naturaleza, él es buscador, alguien que busca, alguien que busca y que no encuentra... y no puede ir contra ello. la vida se le ha planteado como mera búsqueda, vivir para él no es más que buscar: sólo le vendrá la muerte cuando la búsqueda termine: encontrar lo que busca, para él sería como morir, sería morir, porque en su naturaleza ya está desde siempre el buscar. y esto no es algo que él considere bueno o que se proponga como regla moral: él nunca busca la búsqueda sino que la búsqueda lo busca a él. si hay algo que no busca, eso es la búsqueda. (y esto no es mero juego de palabras; describe su drama). Y es así porque las cosas ocurren así y es tonto querer que sean de otra manera.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-1837247617520259522?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/1837247617520259522/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=1837247617520259522' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1837247617520259522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1837247617520259522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/08/martn-buscador.html' title='martín buscador'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-1462920910622216294</id><published>2008-08-17T10:36:00.000-07:00</published><updated>2008-08-18T22:34:31.459-07:00</updated><title type='text'>Garabato</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;De golpe es molesto y fresco a la vez, es una necesidad joven de esparcirse y salpicar baldosas. Decirle que no al miedo, ese antiguo verdugo de los hombres; tal rebeldía nos redime. Es que sino: ¿qué otro uso darle a los músculos? No ha de ser aquél de siempre, que sólo circula por caminos gastados, ni este mismo, que apenas se afana en mover mi mano derecha. Es esa sed que no puede ser saciada, aunque sí ignorada. Ganas andantes de pintarse de ciudad o brisa mareada. ¡Ah!, en veces así, cuánto daríamos por hacernos un hábito de flecha.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;...&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esas ganas de esparcirse se montan impunemente a las palabras y luego parecería que nos hacemos eternos, trazando y barnizando viejas cultas cumbres de belleza. / Y es verdad que un garabato más o menos logrado acaba por conformar a cualquier ojo humano/ Pero no, no se trata de eso. Todo eso descansa en un mármol tallado. La cosa es más bien molesta y se rehúsa a convivir con uno en paz, aunque también es callada y sabe esperar en silencio. Nunca es silencio, pero igual se parece a ese ruido de los grillos que, al no ser atendido, acaba por fundirse al silencio de la noche. Que se contenga o estalle, de uno no depende. / De uno, es decir, de ese granito de la piel que es nuestra voluntad conciente / Cuando se dice que llueve, no se dice que yo tú o él esté lloviendo: simplemente se dice que llueve.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-1462920910622216294?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/1462920910622216294/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=1462920910622216294' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1462920910622216294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1462920910622216294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/08/garabato.html' title='Garabato'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-2164659808324668372</id><published>2008-08-09T17:36:00.000-07:00</published><updated>2008-08-09T20:15:27.849-07:00</updated><title type='text'>Trasbordo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Estoy yendo en un tren de Adrogué a Avellaneda, donde voy a empalmar con otro tren que me va a llevar a Quilmes. Estoy yendo en tren de Adrogué a Quilmes. Sin embargo, ahora estoy yendo a Avellaneda, es decir, hacia el norte: y Quilmes va quedando cada vez más lejos, al sudeste de mi ubicación. Estoy yendo a Quilmes pero me estoy alejando de Quilmes. ¿Me estoy alejando? En efecto, sí, afirmará algún riguroso amante de los hechos concretos. Pero si en verdad me estuviera alejando, no lo dudaría un instante y me bajaría del tren: y eso nunca se me ocurriría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta ociosa paradoja arroja, por lo menos, dos cosas:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;1) así pensada, la aporía no tiene solución (me estoy acercando y alejando de Quilmes, a la vez), a no ser que se especifiquen distintos sentidos en que uno puede acercarse o alejarse de algo, o que miremos mis dos primeras oraciones, nos pongamos aún más sutiles y descubramos, al menos, una salida lingüística: no es lo mismo decir "estoy yendo en tren" que "estoy yendo en &lt;em&gt;un&lt;/em&gt; tren".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;2) el único motivo que me llevó a querer contar una anécdota tan inútil: esta situación de aparente alejamiento, pero real (y &lt;em&gt;querida&lt;/em&gt;) aproximación, suele suceder, en otros órdenes de cosas, más de lo que uno cree.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-2164659808324668372?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/2164659808324668372/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=2164659808324668372' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2164659808324668372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2164659808324668372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/08/estoy-yendo-en-un-tren-desde-adrogu.html' title='Trasbordo'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5131702136717118311</id><published>2008-07-29T07:02:00.000-07:00</published><updated>2008-08-01T05:47:51.704-07:00</updated><title type='text'>Compañero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Puedes andar solo y sin nada que ocupe tus maniobras. Así es que los días no marchan hacia adelante sino que se van deshojando uno por uno, despacito. Van formando, así, una copiosa hojarasca que los vuelve iguales y difusos. La ruta que siguen va del futuro impreciso al pasado impreciso.&lt;br /&gt;Pero puedes también ir acompañado de un enemigo y que los días, que ahora pasarán a ser los tuyos, marchen en un sentido humano. Si tu enemigo te persigue y viene desde el sur, sabrás, con alivio, que tu meta es el norte. Pero correrás hacia el sur, la sangre galopante, si en cambio él está parado allí, esperándote. Bendice a tu enemigo, entonces: en todo caso, siempre sabrás adónde ir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5131702136717118311?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5131702136717118311/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5131702136717118311' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5131702136717118311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5131702136717118311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/07/compaero.html' title='Compañero'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5918940810871167265</id><published>2008-06-14T17:50:00.000-07:00</published><updated>2008-06-14T18:09:28.826-07:00</updated><title type='text'>Amar a cercanía</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Escuché que "amar a distancia es una gran prueba de amor". En realidad, cualquiera puede amar a cualquiera desde la distancia. Porque siempre sucede en esos casos que, para lograr enamorarse, basta con amarla a ella, a la distancia. La gran prueba de amor consiste en amar estando cerca.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5918940810871167265?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5918940810871167265/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5918940810871167265' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5918940810871167265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5918940810871167265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/06/amar-cercana.html' title='Amar a cercanía'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7738214011221391397</id><published>2008-04-29T19:48:00.000-07:00</published><updated>2008-05-08T14:33:40.888-07:00</updated><title type='text'>El desvío</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;Discurso de un hombre ya esclarecido:&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un determinado momento de sus vidas, cierta raza de hombres poco sensatos incurre en un &lt;em&gt;desvío&lt;/em&gt;. Este &lt;em&gt;desvío&lt;/em&gt; consiste en abandonar el ámbito de lo real para así remontarse, de manera abrupta, a un ámbito nuevo y seductor, el de &lt;em&gt;lo ideal&lt;/em&gt;. No es este último, como habitualmente se cree, un ámbito contradictorio con el primero, sino que hay un exacto punto del espacio-tiempo en que lo real acaricia a &lt;em&gt;lo ideal&lt;/em&gt;; a ambos les es esencial una precisa convergencia que se da en el momento mismo en que el nuevo ámbito se gesta. Sin embargo, la escisión fundamental ya ha sido operada desde ese principio. El hombre que la padece bien podrá localizarla en su pecho asfixiado, y no precisamente porque ande escaso de oxígeno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La imaginación, en sí misma, no puede ser algo peligroso o fatal. Como sucede con la ciencia, lo que la vuelve poco confiable es el uso perverso que le suelen dar los hombres. Ahora podemos precisar la naturaleza del desvío: &lt;em&gt;la raza de los hombres imaginativos llega a creer en la existencia autónoma de las imágenes que crea&lt;/em&gt;, o que, en el mejor de los casos, "se le aparecen", pero que en verdad sólo están en ese novedoso ámbito de &lt;em&gt;lo ideal&lt;/em&gt;. El problema no está en el &lt;em&gt;desvío&lt;/em&gt; en sí mismo - inevitable y heroico, quizá - &lt;em&gt;sino en lo que con él se hace.&lt;/em&gt; Sucede que se abre un período de búsqueda desgarradora e inútil de eso que se imagina. El hombre imaginativo es - parafraseando a algún poeta - el hechicero perfecto, pues es aquel que logra hechizarse a sí mismo. En otras palabras: no es que &lt;em&gt;lo ideal&lt;/em&gt; no exista. Pensar es, en algún sentido, lo mismo que ser: pero sólo en algún sentido. Y esta fina distinción es lo que el corazón de un hombre imaginativo nunca entenderá o aceptará, aunque su razón logre, ocasionalmente, susurrárselo. El hombre imaginativo disuelve las partes (lo real y lo ideal) en el todo, tomándolas por lo mismo. Es claro que el todo sólo existe y puede ser entendido en base a sus partes; no se trata de negar ni una ni la otra. Sin embargo, nuestro buen hombre busca dentro de una de las partes aquello que, por esencia, sólo puede pertenecer a la otra. Entre ellas dos no hay contradicción sino todo lo contrario: una vez nacido &lt;em&gt;lo ideal&lt;/em&gt;, ambas partes co-existen y la totalidad sólo es y puede ser concebida si cada una ocupa su lugar específico y distinguible. Sin embargo, no por eso dejarán de ser opuestas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(Si todo esto resulta muy abstracto, échese una mirada al siguiente argumento, lleno de dramatismo, ya menos meditado y quizá algo machista: lo ideal no es otra cosa que el hijo bastardo de la imaginación y la realidad, padres divorciados - o, mejor aún, casuales - que jamás querrán reconocer su respectiva paternidad. La primera, que es la madre, soslaya su cuota de culpa, que es toda, y que consiste en haber abierto las piernas sin reparar en el hecho de que el padre, de mejor sabiduría, sólo estaba dispuesto a brindar unos cuantos minutos de placer)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7738214011221391397?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7738214011221391397/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7738214011221391397' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7738214011221391397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7738214011221391397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/04/el-desvo.html' title='El desvío'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-711819811935266923</id><published>2008-03-28T13:20:00.000-07:00</published><updated>2008-03-28T15:21:57.283-07:00</updated><title type='text'>Identifíquese, Señor.</title><content type='html'>Un día cualquiera finalmente murió Juan Pérez. Ascendió a los cielos y fue al encuentro de Dios.&lt;br /&gt;- Qué tal, tome asiento - lo recibió Dios, con tono burocrático -¿Quién es usted?&lt;br /&gt;- Yo soy el señor Pérez, ¿y usted?&lt;br /&gt;- Yo soy el Señor - dijo Dios.&lt;br /&gt;Y así fue que a Pérez de repente le vino una iluminación. Calló, esperó que el barbudo de enfrente terminase la frase.&lt;br /&gt;-...&lt;br /&gt;Frente a la impavidez de su nuevo huésped, repitió Dios: "Ejemm, yo soy el Señor"&lt;br /&gt;- Sí, macanudo, ¿pero el señor cuál?&lt;br /&gt;- ¡¿Cómo que el señor cuál?! Yo soy &lt;em&gt;"el"&lt;/em&gt; Señor.&lt;br /&gt;-Ah. Igual yo preguntaba otra cosa. Gracias igual.&lt;br /&gt;Visiblemente ofuscado, Dios no quiso responder, o tal vez no pudo. El señor Pérez se paró y se fue a buscar otro lugar donde poder caerse muerto. Entre tanto, este buen hombrecito había burlado una trampa que llevaba ya varios milenios cumpliéndose a la perfección.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-711819811935266923?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/711819811935266923/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=711819811935266923' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/711819811935266923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/711819811935266923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/03/identifquese-seor.html' title='Identifíquese, Señor.'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-2316259317216529089</id><published>2008-03-24T10:16:00.000-07:00</published><updated>2008-03-24T11:47:11.316-07:00</updated><title type='text'>Las entrañas del coronel</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cada mes parece un año, escribe, cada mes, el coronel a su prometida de Buenos Aires. Aquí no hay animal ni hombre que huela bien. Hasta uno acaba haciéndose de ese hedor a estiércol que abarca toda la pampa. Y aún así, &lt;em&gt;salvajes&lt;/em&gt; e &lt;em&gt;inmundos&lt;/em&gt; nos dicen ellos a nosotros. La modesta hidalguía de una estancia levantada en el desierto no es digno asilo para un hombre de frac, habituado a pasearse por jardines ingleses y frescas galerías. El coronel lleva ya meses en la campaña, pero ahora no hay tiempo para la nostalgia y las buenas costumbres, ahora se guerrea y sólo debe cundir el ciego arrojo y la crueldad extrema. El rojo de la sangre se confunde con el color punzó de los sombreros caídos. El coronel, montado a caballo, se abre paso entre los cuerpos y la innumerable niebla de tierra y pólvora. Con la frialdad que ha aprendido de sus bestiales enemigos y no en las aulas europeas, aplica, con su espada, la última estocada a cada resto de soldado que aún respira. Pero aún se lucha; el innombrable líder de barba selvática y harapos inmorales no conoce la cobardía. Por entre la colosal humareda, y con intermitencias, el coronel llega a divisarlo. Ha visto cosas peores y, con fabuloso afán, su espíritu se mantiene impávido ante los diabólicos alaridos que rezuman de aquel jabalí nefasto. En eso estaba cuando, a unos metros de él, un incisivo movimiento de espada lo distrae y conmueve. Es una mujer eso que pelea a pie, como un infante más, llevando esa cresta en la cabeza. El coronel debe sentir aquello mismo que sintieron, allá por su juventud, sus ojos, por entonces febriles, en algún baile de salón, ante la silueta de alguna hija de señor reputado. Pero esta mujer no luce mantilla ni miriñaque sino que hasta sus pupilas están teñidas de rojo. Ambos se contemplan, y por una pausa tan sabrosa como el aire es como si los alaridos y las bayonetas hubieran cesado. El coronel baja de su caballo y se dirige hacia la intrépida guerrillera. Quiere tocar esas trenzas rústicas, jurarle que su corazón ha sido conmovido como nunca. Su mente no lo creerá del todo, pero ahora él quiere construirle una estancia y darle tantos hijos como pueda. De todos modos, más detalles no ha llegado a pensar el coronel, puesto que, al hacer el gesto de estirar su mano hacia una de las trenzas, la salvaje y conmovedora espada ya ha sido metida en sus entrañas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-2316259317216529089?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/2316259317216529089/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=2316259317216529089' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2316259317216529089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2316259317216529089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/03/las-entraas-del-coronel.html' title='Las entrañas del coronel'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7529639126567600497</id><published>2008-02-04T22:30:00.000-08:00</published><updated>2008-02-05T06:31:35.884-08:00</updated><title type='text'>Dos sombreros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un hombrecito próspero y dichoso asiste a una misa; se llora, allí, la muerte de un pariente lejano suyo. El hombre lleva un sombrero gris y se sienta en un banco cerca del fondo. La muerte de su pariente lo afecta muy poco, pero por respeto se saca su sombrero y guarda silencio. De repente, un pensamiento nuevo y aterrador lo acosa. El pensamiento es más bien una náusea, pero se lo puede describir así: amamos nuestra vida, luchamos porque cada tarde sea radiante, nos aferramos a amistades y nos complacemos del amor infinito de nuestra mamá; pasamos noches estudiando, las mañanas las trabajamos duro, nos acordamos con tanta nostalgia y placer de algún amor adolescente que nos llena aún hoy el alma de vigor; descubrimos el arte, hacemos llantos y explotamos de risa; llegado un momento, hacemos resumen y todo se cubre de un amarillo de álbum, y es todo tan dulce que cuesta un horror darse cuenta de que, en términos objetivos, todo eso algún día se irá, por lo que nada vale nada. Se irá es un decir, porque en realidad se lo tragará la tierra. Porque en realidad, intuyó el del sombrero, toda nuestra gloria se aferra, cada segundo, a ese pegajoso, frágil y modesto aparatito que llamamos corazón. Y hasta una hoja seca gozaría de mayor consistencia si tuviera la suerte de esconderse en nuestro esqueleto. Todo es como es: se irá el hombrecito y se irán las enseñanzas que deje a su hijo, y con ellas se irá también el hijo. Se irá el arte y todo será polvo, porque el tiempo no tiene disco rígido. El hombrecito de sombrero gris piensa todo esto, piensa que todo es hermoso pero que nada tiene una razón, y eso hace que, de golpe, sienta ganas de patalear e insultar. Pero, como no cree en Dios, no sabe a quién.&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Detrás de él se ha sentado otro hombrecito, pero triste y sombrío. También lleva sombrero, aunque decide dejárselo puesto. Y también está analizando el mismo pensamiento, aunque a él se le ocurre todos los días, o hace que se le ocurra, porque a él lo alivia. Para él es, quizá, la única razón por la que está vivo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7529639126567600497?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7529639126567600497/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7529639126567600497' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7529639126567600497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7529639126567600497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/02/dos-sombreros.html' title='Dos sombreros'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-2393491411593955831</id><published>2008-01-23T17:01:00.000-08:00</published><updated>2008-02-08T18:04:31.015-08:00</updated><title type='text'>Literatura del buen cagar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Este es un mensaje para ser leído mientras se caga. Por eso, conserve la calma y aguarde a que le vengan las ganas de evacuar. ¿Ya llegaron? Bueno, como le decía, distinguido lector: abandone ya mismo las contratapas de los matutinos o los envases de shampoo; ya es tiempo de que una buena lectura le tiña el alma de celeste, mientras sus partes más fétidas, como de costumbre, también se regocijan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿A qué fin elegir un inodoro para usted y no, por caso, el sugestivo confort de una playa peinada por el viento? La razón, intuyo, radica en el contenido de este mensaje. Es grande en serio, por lo que mi voluntad no aspira a ser aspirada entre otros monumentos que la opaquen. Bájese los pantalones y solamente léame, compréndame. Lejos, lo más que se pueda, del bullicio de los niños y los árboles encantados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Ya está bien apoltronado? Bien. Comencemos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como escritor, como artista que se es, uno siempre pugna porque su voz sea tenida en cuenta. Sincerémonos los de intelecto brutal y sentidos reclutados: uno no crea para sí mismo, al menos no en una primera instancia: la idea siempre es reunir impresiones y pareceres - volcánicos ingredientes - para cocinar con eso una perspectiva firme que lleve su firma. Luego ella invadirá, solita y autógena, el fango de todas las opiniones del mundo, para que, finalmente, sí, claro está, todo redunde en una eventual ovación o censura para el incisivo autor que está detrás de todo ese ruido. Ahí, cuando los ecos rebotan y retornan, es cuando el arte se vuelve puramente egoísta, pero mientras tanto le comento a usted, lector de mis trazos y cagador de los suyos, que todo esto no es egolatría sino un mero medio en que usted y mi mensaje convergen gloriosamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, usted juzgará - y con razón, dada esa especie de lucidez que otorga el defecar - que toda esta disquisición resulta insustancial: prescindible, como en el fondo lo es toda justificación del arte. Sin más aparatosidades, pasemos a lo bueno, entonces.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo hombre que piensa no hace más que ponerse por encima de los otros hombres, echando su ilustre mirada sobre los asuntos ajenos - que pasan a ser, entonces, también los propios. Mismo usted, pese a todo lo escatológico que hay en su actual postura corporal (si no me ha hecho trampa y se ha quedado en algún boludo silloncito), durante este mismo instante está haciendo las veces de juez, y se regocija de ello, tal como lo hace el pensador, que no es más que un artista que juzga. Así, usted, pese al indeseable olor que expelen sus nalgas, hace de su propio criterio un Olimpo desde el cual arroja sus rayos a los transeúntes que comparten la vereda con usted. Su inodoro pasa a convertirse en corte suprema. Usted y yo, brillantes sectarios, pactamos la gran conspiración. Usted y yo no nos conocemos, pero un anhelo afín nos gobierna: queremos agarrar un esto y un aquello creernos de veras que esto es un esto y aquello es un aquello. Es la selecta bendición de confundir las cosas con sus nombres, tarea que se me presenta, por ejemplo, cada vez que se me revuelven las tripas de tanto pánico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Ya habrá empezado a excretar, eh lector? Porque es necesario estar bien limpio, a salvo de los que nos jode. He pensado mucho en usted, arribando a la razonable hipótesis de que junto a un sorete atravesado no es fácil ponerse a pensar seriamente la vida y pretender conservar, a la vez, la dignidad. A mí por lo pronto me resulta imposible. Ahora que usted está relajado y yo también, felizmente nos podremos entender.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sé que a esta altura usted ya empíeza a desconfiar, pero no me crea un infeliz: demoro mi mensaje de modo que usted termine lo que le toca. Sé muy bien que el momento más placentero de la vida consiste en ese gran ratito que se despliega una vez finiquitada la necesidad fisiológica en cuestión. No quiero que todo quede arruinado ahora que he llegado a la madurez y al fin puedo decir algo. ¡Fascinante! Mi nombre rodará por los pupitres y las cátedras, miles de adolescentes le encontrarán un sentido a la lectura: tantas serán las almas imberbes que se abrigarán con mi frazada. Este mensaje lo lee ahora usted, y luego lo leerá su amigo y luego el amigo de su amigo. Siempre haciéndome caso: todos leerán y harán caca a más no poder. El Universo quedará, al fin, partido en dos mitades: en una de ellas, como es lógico, desembocará la mierda; será un sitio irrespirable, pero ya innecesario, porque por encima de él se levantará una patria en donde pulularán textos como los míos, o tal vez únicamente éste mi texto, reproducido en millones de ejemplares y editado por todas las editoriales. Cierto es que será un paisaje cómico y costará acostumbrar al ojo a que vea baños públicos donde antes se erigían solemnes bibliotecas. Pero será para mejor porque el aire en esos lugares suele contagiar bostezos, mientras que las nuevas técnicas que propongo aquí aún no son usadas, al margen de algún que otro errante pedo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para la limpieza universal y esencial, la de los espíritus, se necesitará de éste mi texto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Necesitaremos de plomeros y hasta de nutricionistas algo excéntricos, pero la piedra fundante estará en este mensaje y en pulidos lectores que, como usted, ya no anden desperdiciando sus diarreas. Al fin y al cabo ellas se irán, desterradas; y con ellas toda la confusión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por lo pronto estamos usted y yo, en una fusión tan rica como la que se da entre una abeja y su flor. Ojo, yo también he sabido descreer y ser el más cómico; también me ha parecido que el alegre aleteo de un gorrión no puede ser expresado en negra tinta. Pero ahora nótelo, lector voraz, repare en los gestos geológicos y haga de todos los ríos un gran estanque de pececitos naranjas. Y de todas las correntadas un living de echado terciopelo en donde se escuche, bajito, algún jazz dulzón. En ese gesto del pájaro que nos llega desde la eternidad, ese andar arrebatado que tanto recuerda al de un dinosaurio comeprójimos, y que consiste en un caminar largo y suspendido, como tratando de no hacer ruido, acompasado por un cabeceo incesante y que irrita tanto a nuestras pupilas... en ese andar se esconde un designio que dos mentes tranquilas, como las nuestras, tratarán de decir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La otra noche caminaba por una playa. A decir verdad no caminaba sino que giraba en circuitos de trazos más bien borrachos: no yo, sino los trazos... (aunque acabaron siendo yo mismo). La inmensidad del aire y del ruido me aplastaban por entero, y esa sensación - en vez de sofocarme - causó en mí la más histérica de las risas. Probablemente usted no comprenderá ahora mismo cómo se da una situación así, pero déjeme que le cuente, mientras usted corona su magna tarea.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como bien leyó, yo reía y mis brazos aleteaban sin razón, como un tren que mantuviese un decidido envión pese a haberse descarrilado horas atrás. ¿Qué hubo, qué carajo hubo allí? Lo que en ese momento creía inefable, ahora lo expreso: ¡bla, bla: dicha de hablar y hablar! En aquel momento dudé sobre si volver corriendo a este cuaderno o quedarme allí, testigo tonto-inútil de la verdad, pero elegí ceder al encanto de todo eso y dejar para más adelante la madurez de las palabras. Es algo que siempre trataré de no recordar sino vivir percibiendo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ah. Abeja-lector y polen-artista se cansan, lo sé. Quiere mi voluntad y la suya que este mensaje sea coronado y que las mentes finalmente copulen. Pero, ay, es que mi mano se cansa y ya las hemorroides empezarán a acecharlo a usted. Hasta aquí le he descripto lo que se ha dejado ver, eso que todos ven o creer saber ver cuando otro lo cuenta. Lo veo yo, vos, lo ve cada palabra del lenguaje y hasta la tinta de esta birome.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sigo esperando, como vos, cierto destello que aparezca detrás del pasto. Mientras tanto, sé que lo pensás y sé que te da culpa, pero hacelo: mirá estas hojas con ojos que ya no lean; notá, con deliciosa frustración, que al lado tuyo no hay más papel higiénico, y ni lo dudes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-2393491411593955831?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/2393491411593955831/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=2393491411593955831' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2393491411593955831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/2393491411593955831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2008/01/literatura-del-buen-cagar.html' title='Literatura del buen cagar'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-1338213266422875180</id><published>2007-12-22T15:10:00.000-08:00</published><updated>2007-12-22T15:16:36.386-08:00</updated><title type='text'>Nubes de frío II</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Después de la nube, ¿qué otro individuo más singular, irrepetible, ligero, noble, soberbio, sobrio, decidido, firme, sobreabundante, incontenible, contorneado, tenaz, suficiente y andante?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Y qué otro individuo que, a la vez, sea más fugaz y pasajero?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-1338213266422875180?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/1338213266422875180/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=1338213266422875180' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1338213266422875180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1338213266422875180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/12/nubes-de-fro-ii.html' title='Nubes de frío II'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-8115602908974719886</id><published>2007-12-17T09:36:00.000-08:00</published><updated>2007-12-17T09:41:10.180-08:00</updated><title type='text'>superación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una de las diferencias más notables entre el sueño y la vida conciente es que, cuando soñamos, creemos que todas las imagenes que se nos presentan existen realmente, cosa que no sucede durante la vigilia. En efecto, cuando estamos despiertos sabemos distinguir entre lo que está efectivamente pasando fuera de nosotros &lt;em&gt;en ese momento&lt;/em&gt; y lo que sólo estamos recordando o imaginando. En tiempos de ocio, sentados en un sofá de nuestro living, sabemos que el león que viene corriendo hacia nosotros es, a fin de cuentas, una alucinación, y por eso no salimos disparados del sofá. Distinguimos percepción de todo lo demás y eso nos permite vivir y convivir. En el sueño, en cambio, todo fenómeno parece acontecer en serio: y eso a partir de que alguna parte de nuestro cerebro, la que ejerce dicha distinción, está temporariamente ausente. Sin embargo, tal vez, afinando nuestra sensibilidad, podríamos ejercitar la misma experiencia durante la vigilia, de manera que pluriformes ensoñaciones invadan nuestra conciencia. Si a este espectáculo, además, se le añadiera algo de la lucidez que es propia de la vigilia, ese mismo río de vívidas y descontroladas imágenes podría ser encausado &lt;em&gt;con mano firme&lt;/em&gt;: la realidad de  nuestra vida conciente podría enchastrarse con los sueños, y viceversa, convergiendo en algún tipo de supra-realidad, que reúna y correlacione los dos estados primitivos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-8115602908974719886?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/8115602908974719886/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=8115602908974719886' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8115602908974719886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8115602908974719886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/12/superacin.html' title='superación'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-4678990516139111386</id><published>2007-12-14T18:54:00.000-08:00</published><updated>2007-12-14T18:58:11.101-08:00</updated><title type='text'>buscar lo que no está</title><content type='html'>hoy fui jovial y guirnalda, el centro de todo&lt;br /&gt;pero ayer había sido una rata de esas herméticas; había condenado todo tipo de gentileza&lt;br /&gt;anteayer (martes) fui el mayor de los descreídos: ningún cambio era posible&lt;br /&gt;pero el lunes me había dejado llevar por cualquier voz mesiánica&lt;br /&gt;y el domingo había sido un enamorado del sol&lt;br /&gt;y el sábado, amante enfermizo de cualquier rincón oscuro&lt;br /&gt;el viernes fui inmoral, maldije toda dureza o cielo puro&lt;br /&gt;el jueves esbocé una tímida esperanza&lt;br /&gt;el miércoles a la mañana había renegado del mundo todo, pero a la tarde, más lúcido, elegí renegar de mí mismo&lt;br /&gt;y fue el martes anterior al de anteayer que había decidido buscar mi verdadero yo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-4678990516139111386?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/4678990516139111386/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=4678990516139111386' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4678990516139111386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4678990516139111386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/12/buscar-lo-que-no-est.html' title='buscar lo que no está'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7800980984926243112</id><published>2007-12-09T15:53:00.000-08:00</published><updated>2007-12-10T09:37:32.059-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La habitación estaba espesa y la recorría un aire gastado. El aire de la habitación era molesto, estaba de más. Pero pensándolo mejor, no: sólo puedo atribuir al aire la indiferencia de un pañuelo doblado y planchado. Humanizar el aire es hacer poesía; aquí me urgen temas menos ociosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire de la habitación estaba, como también estaban los estantes flacos, la botella de agua ya tibia y la mísera línea de sol entrante, señal de que afuera crecía, bastardo, un nuevo día sin paz. Y también estaban ellos, razón por la cual todo lo anterior cobra algún ser. Que plumas más vistosas narren, por caso, ese discreto amorío que forja el sol con la persiana sepulcral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Fijate vigilia, intrusa implacable, alma de todos y de nadie a la vez, si cada uno no es como es en sí mismo sólo cuando duerme, antes de beberte no sin un asco aún inexplorado. Cuando cada uno está indefenso (todos niños, algunos hasta con bigotes o siliconas) pero a la vez protegido de tus ataques. Contigo, luego, los ex-durmientes se embarcan en papeles tan poco digeridos, tan de prepo, que no se dan cuenta, oh transeúntes, lo fácil que se malogran, aunque sigan atándose los zapatos o parando los colectivos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre la pareja tirada en la cama corría un río de confusión y pulsión. Algo así como una ternura procuraba hacer de inepto puente (¿Pues qué es todo puente, señor constructor, sino suplir, con fría helada técnica, la insólita impericia de no saber atravesar unos cuantos metros?). Eligieron las palabras por inercia, aunque, bien mirado, toda elección de palabras es antes que nada un síntoma de cobardía. ¿Pero para qué reprobarlos, habiendo tanto de álgido en esta historia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La línea de sol, bellísima, no es más que la proyección de un espíritu absorto. Historias tenemos solamente los que miramos y esperamos. No te quedará más que mirar y mirar y mirar, ojo mío: ¡porque sos sin un fondo!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta esa mañana habían malvivido el ideal, ese oasis berreta y fantasmal en que cae tan fácilmente el sufriente. Osea el amante, el peregrino que en su torpe búsqueda ha padecido el gran desvío, ese que lo aparta del barro común. Pensado con propiedad, ellos no se habían visto más que en sueños, aunque él era de la opinión de que todo suceso es más o menos un sueño. Pero entonces, ¿cómo discernir entre todos, a qué ilusión aferrarse? (Porque por algo hay que optar - pensaba él -, a algo conviene entregarse. Nadie pero nadie sabe vivir sólo de lucidez). Habrán mayores o menores coherencias, pero en definitiva todo hecho acaba siendo soñado por la imposibilidad de fijarle una sola realidad - una vez comprendidos sus diversísimos estratos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A ver si te puedo cagar a cachetazos, cuerpo mío, que a veces te creés resuelto, en el camino seguro. Date cuenta, démonos cuenta de que desechamos muchas cosas porque las creemos sin una meta y si optamos por otras es porque creemos que nos conducirán al Bien. Ah, pero tal cosa como “la meta”, cuerpo mío, ¡no existía! antes de que se diseñara el Bien y se hiciera el camino, por lo que cualquier lugar puede ser una linda meta si se construye un camino que lleve hacia él. Pasamos a valorar cada camino según su meta, pero olvidamos que esa meta es hija de nuestra propia vanidad o instinto de sobrevivencia. Por eso, cuerpo mío, te me fuiste a la meta que te pareció más sagrada y que entonces dibujaste, pero convenientemente soslayando que el sendero que tomás es en el fondo tan bastardo como cualquier otro. Irreal, ajá.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños de ellos tenían olor a ese pecado original que es la esperanza. Cada uno veía en el otro un fin, un cielo apacible, una obra; y sabido es que toda quimera nace y renace del tedio, el desengaño o quizá de la fatiga. Aquí, toda lucha se libraba en el campo de la imaginación, lo cual hacía los esfuerzos estériles, como los de quien en un sueño quiere escapar corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué otro cauce, sino el desenlace más despabilado: el desengaño más sobriosórdido?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;...El sensato cruce de miradas que se dan por hechas, es decir, marchitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Las mañanas son frontales, de nariz fría y sapiente. (¿Por qué, por la noche, siempre te revolcás en un carbón ardoroso que te pierde? Nota: delegar a las mañanas el poder de la decisión)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana sin nada cándido se tenían por primera vez despojados y graves. Eran dos pieles probándose en un contacto más acá de lo idílico, es decir, de este lado, el del aire insoportable. Por un momento parecíó que todo se realizaba impunemente y más de un dios hubiera atendido a tal vorágine y la hubiera codiciado. Pero había que recobrar la sana distancia. Todo mentía, todo infamia del instante sedicioso. Todo almíbar para paladar manco. Era o borrarse las bocas una a la otra y la otra a la una o confabular una charla más, uff, de esas que fumigan y frenan las aguas de la noche. (¿Pero qué fuerza te doblegará, inagotable marea? Por cortesía, librás con la roca una guerra que ya está ganada desde siempre)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Digámoslo: cuánto mejor las sábanas mudas a cualquier impúdica verdad de catálogo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Como crudas linternas recelosas, los pensamientos pulverizaron toda chance de franco abismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7800980984926243112?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7800980984926243112/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7800980984926243112' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7800980984926243112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7800980984926243112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/12/la-habitacin-estaba-espesa-y-la-recorra.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-6043488273887459781</id><published>2007-12-03T08:45:00.000-08:00</published><updated>2007-12-03T09:20:22.125-08:00</updated><title type='text'>Pensar el irracionalismo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde un plano meramente especulativo, el pensamiento irracionalista aparece como la perspectiva más austera y coherente consigo misma. Analicemos el caso de la destrucción del sujeto racional. Aquí es desmitificada la pretensión de un sujeto conocedor de sí mismo, dueño de sí mismo (a grandes rasgos, era ésta la línea de Sócrates o Descartes). Ahora, la conciencia no es más que un flujo de dispersas vivencias que nunca logran ser gobernadas de manera absoluta. A lo largo de un tiempo, un hombre carece de la identidad que sí tiene una mesa consigo misma. La unidad del &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt;, en todo caso, obedece a una imposición moral o social. El &lt;em&gt;yo&lt;/em&gt; es funcional a una convivencia estructurada que premia y castiga. Aplicada esta observación, queda el hombre disminuido en sus pretensiones y privado de la libertad de su razón, para ser fervorosamente arrojado a la implacabilidad del devenir. Fresca y ambiciosa zambullida en el río del placer y el dolor. Para quien deteste en serio a la razón, el hombre no es más que un torbellino de pasiones tan fatales como inocentes. (¡Y cuán atinada cae esta novedad al meditador!). Adios al libre albedrío que nos habría dado algún dios o la supuesta conciencia impoluta... sin embargo, pregona el antirracionalismo, un giro de este calibre coloca al hombre en una libertad más plena, de una vez por todas a la par de la naturaleza, afín a los impulsos más terrestres y genuinos; ya no más una oveja o un burgués, sino un &lt;em&gt;superhombre&lt;/em&gt; que acepta con alegría la fatalidad de la vida y la muerte, la muerte y la vida, la vida y la muerte; bailando, con liviandad y borrachera, al compás de este movimiento eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto suena lindo, cuando no sensato: de hecho, la experiencia nos revela lo lejos que estamos del dictum socrático "conócete a ti mismo" o de la soberanía sobre nuestros deseos más miserables. Sin embargo, al margen de la incisiva y despiadada lucidez con que se destruye al sujeto-rey, &lt;em&gt;el irracionalismo desdeñaría, en su cruzada teórica, la importancia de la cuestión práctica que hay detrás de toda decisión especulativa&lt;/em&gt;. Nunca un pensamiento es ajeno a la manera cómo se vive en la cotidianidad; nunca se elude una posición ética. Sucede que, escapando de la cárcel de la razón, creyendo en un sujeto ausente de sí mismo y por ende más fuerte y de vigorosa creación, nuevas molestias emergen para el pensador insatisfecho; astillas que, impunes, no se dejan pulir con ningún panfleto. Descuido de una intuición filosófica tan brillante como necesaria a la historia de la filosofía, pero tal vez imperfecta. Sucede lo siguiente: acorralada la subjetividad, ¿cómo se podría, entonces, hablar de responsabilidad y culpabilidad, cuando se ha quitado todo criterio racional que gobierne en la realidad? Demoliendo la causa y el efecto y, por ende, la acción humana y la conciencia de esa acción, ¿cómo justificar que no se vale todo en este mundo? La lógica del irracionalismo llevaría a una brutal y refulgente aceptación de &lt;em&gt;todo lo que hay&lt;/em&gt; en la sangre de un hombre. Todo lo que hay, claro: aún sus locuras más desfachatadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensar en la ética es no renunciar a la libertad del hombre en tanto ser pensante y con capacidad de decisión. En este sentido, una filosofía que revalorice la subjetividad racional asomaría como más preocupada por este compartimento esencial del pensamiento. El ímpetu irracionalista olvidaría que, en última instancia, algún detalle nos sigue distanciando del ave de carroña o la serpiente. Si nos nivelamos con la naturaleza, la conclusión es que todo está bien; más precisamente: que todo está &lt;em&gt;más allá del bien y el mal&lt;/em&gt;. (Por eso es que no es lícito decir que el tiburón sea malo, porque es un hecho sin conciencia, &lt;em&gt;natural&lt;/em&gt;). Sin embargo, ¿cabe aplicar, sin más, el calificativo de "natural" a toda empresa humana, sin distinción alguna? Ateniéndonos a la práctica, no sería cosa deseable valorar del mismo modo a un artista que a un dictador; hombres que, superficialmente, de hecho obedecen a sus respectivos impulsos más viscerales, pero que, por otro lado, parecerían estar usando la razón de distinto modo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-6043488273887459781?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/6043488273887459781/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=6043488273887459781' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6043488273887459781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6043488273887459781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/12/pensar-el-irracionalismo.html' title='Pensar el irracionalismo'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-6034790302773924932</id><published>2007-11-20T19:45:00.000-08:00</published><updated>2007-11-20T19:52:24.562-08:00</updated><title type='text'>Bello y feo (Ocaso de los ídolos, Nietzsche)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Nada hay tan condicionado, digamos tan restringido, como nuestro sentimiento de lo bello. Quien pretende concebirlo desligado del goce que el hombre libra del hombre, deja al momento de pisar terreno firme. Lo “bello en sí” es un mero concepto; no es ni siquiera un concepto. En lo bello, el hombre se establece a sí mismo como criterio de perfección; en casos selectos, se adora a sí mismo en lo bello. Una especie no puede sino de este modo afirmarse a sí misma. Su instinto más profundo, el de conservación y expansión del propio ser, irradia aun en las expresiones más sublimes. El hombre cree que el mundo está colmado de belleza; se olvida que él es la causa. Él se ha hecho a sí mismo el regalo de la belleza: de una belleza, ay, demasiado humana...  En el fondo, el hombre se refleja en las cosas; tiene por bello todo lo que le devuelve su propia imagen. El juicio “bello” no es sino la vanidad de su especie... Pues al escéptico bien puede un leve recelo susurrarle al oído: ¿de veras queda embellecido el mundo por el hecho de que el hombre lo tenga por bello? Lo ha humanizado; esto es todo. Mas nada, absolutamente nada, nos autoriza para creer que precisamente el hombre sea el modelo de lo bello. ¿Quién sabe cómo se presenta a los ojos de un juez superior del gusto? ¿Acaso atrevido? ¿Acaso divertido? ¿Acaso un tanto arbitrario?... “Oh Dionisos, divino, ¿por qué me tiras de las orejas?”, preguntó Ariadna a su amante filosófico en ocasión de uno de esos célebres diálogos en Naxos. “Es que tus orejas me causan gracia, Ariadna; ¿por qué no son más largas?”&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-6034790302773924932?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/6034790302773924932/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=6034790302773924932' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6034790302773924932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6034790302773924932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/11/bello-y-feo-ocaso-de-los-dolos.html' title='Bello y feo (Ocaso de los ídolos, Nietzsche)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-1770099175240944933</id><published>2007-10-05T06:35:00.000-07:00</published><updated>2007-10-05T06:41:21.560-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;miércoles al mediodía&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo tengo un lugar, pero el sólo acto de nombrarlo, lo anula. Tengo un lugar que es mío, pero precisamente porque es mío no puede ser de nadie más. Lo que es de uno, si se comparte, pasa a ser también de otros y deja de ser de uno. Es un lugar al que recurro a veces: me retrotraigo a su imagen o recuerdo cuando algo externo perfora mi sensación. Ese lugar existió, tal vez; pero ahora ha pasado a lo imaginario, eso que forma la modesta eternidad de un hombre vivo. Lo que fue en los hechos, poco importa. Lo incisivo es que lo tengo y siempre es mío. No llevaría a nadie a ese lugar ni tampoco podría relatárselo a nadie. Al menos si quiero ser preciso. La descripción es sacrílega; apenas me animo a este tanteo alusivo y ambiguo. Tal es mi devoción por ese lugar: jamás podría tener el valor de llevarlo a la práctica o pisarlo con mis pies.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;jueves a la tarde&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Releo esa descripción de ayer, que habla sobre un sitio que parece ser puro y que, aparentemente, sólo vive en mí. Me concentro, disecciono cada oración y la tomo como un ser autónomo, pero es en vano: nada reconozco o concibo; en esas líneas, mi yo más íntimo ha sido dicho por otro. Cada palabra apunta a un vacío: no logra formar en mi mente un sentido. Es probable que esas anotaciones hayan soñado, como denuncian, con un lugar así. Ahora, esos símbolos me parecen ¡tan lejanos! que un esfuerzo por entenderlos me resultaría sobrehumano.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-1770099175240944933?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/1770099175240944933/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=1770099175240944933' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1770099175240944933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1770099175240944933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/10/mircoles-al-medioda-yo-tengo-un-lugar.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-79770408667921572</id><published>2007-09-28T19:38:00.000-07:00</published><updated>2007-09-28T20:55:01.484-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hablar de una diferenciación individuo/cosmos, lo propio/lo colectivo me parece una falsa dicotomía. En realidad, en un estado ideal de las cosas, un componente no puede ser comprendido sin el otro. Sólo un individuo sabedor de sus limitaciones y de la omnipresencia del cosmos puede desarrollarse en sentido cabal. Endiosar al yo es caer en una ceguera con respecto a lo infinito o lo contextual, eso que irremediablemente nos aplasta. Después de todo, no somos más que un manojo de huesos y leyes físicas. Pero sucede que sucumbir, dejarse avasallar o someterse a lo global es, a la vez, una pérdida de riqueza singular. Después de todo, &lt;em&gt;esos mismos huesos&lt;/em&gt; son los que saben dictar su sabiduría. Sólo un individuo integrado y, a la vez, conciente de sí mismo, puede llegar a ser individuo en sentido cabal.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hablamos de lidiar contra factores exógenos a nuestra voluntad y que parecen oprimirla: así, hablamos de controlar nuestras pasiones, de ser o no ser esclavos de nuestros deseos, como si esos mismos factores no fueran &lt;em&gt;constitutivos&lt;/em&gt; de esa voluntad, como si hablar del yo y de nuestros sentimientos no fuera hablar sobre la misma cosa.&lt;/div&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-79770408667921572?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/79770408667921572/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=79770408667921572' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/79770408667921572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/79770408667921572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/09/hablar-de-una-diferenciacin.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-4964023659322431259</id><published>2007-09-22T18:10:00.000-07:00</published><updated>2007-09-22T18:27:15.542-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Fue una sensación o un pensamiento? ¿Un pensamiento sentido, una sensación pensada? Habrá durado unos 15 minutos, aunque tal medida es convencional. En realidad, fue algún espesor de eso que llamamos "tiempo", pero que viene con una densidad sobrecargada. No importa mucho o, en definitiva, da lo mismo decir si fueron 15 minutos, 48 horas o una eternidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las figuras llegaban en diferido, pero a la vez &lt;em&gt;yo era quien las vivía&lt;/em&gt;; o al menos la tenían a mi mente como meta. Era como si el mundo de siempre se hubiera reducido a mis ideas. Ese mundo que suele serme tan visceral, carnal, interpelativo, demandante de acción y respuesta, de repente se me presentaba en una pintura absoluta, hecha de elementos frescos y distantes. (¿Frescos? Debería decir, con más propiedad, atérmicos). Pintura que podía continuarse más allá de mi campo visual pero eso yo no lo podía comprobar, por más alocadas vueltas que mi cabeza diese. Los sonidos, otrora sugestivos, ahora no eran más que huecas pelotas de tenis que ni siquiera picaban; sólo flotaban y a su sazón. Las &lt;em&gt;figuras&lt;/em&gt; de la gente (porque, propiamente, no puedo decir "la gente") se me presentaban en un ir y venir incesante y sin sentido. La realidad no me demandaba nada; no precisaba de mí para seguir su curso normal. Sin necesidades, para mí eran inverosímiles (pero recién ahora lo razono) el hambre, el deseo, el frío, la compasión, la corrupción de los segundos, la muerte. En suma, nada que pudiera provenir &lt;em&gt;del afuera&lt;/em&gt; (ahora, idealizado al colmo) podia generar en mí más que una mueca de ironía. Era como ver una película, sí, pero a la vez no, porque esa película no podía venir de un autor ajeno a mí - sentado en una sillita o en una nube -, o al menos eso no lo hubiera podido verificar. (De más está aclarar que tampoco sentía la avidez de saberlo). La película debía de ser proyectada &lt;em&gt;por mí mismo&lt;/em&gt;. Espectador y autor a la vez, estos dos oficios se iban alternando en mi conciencia según las observaciones que iba haciendo. Las copas de los árboles parecían ser cinceladas por mi retina, aunque ese cuerpo vetusto que de repente estaba sentado al lado de mi propio cuerpo ¡no podía ser obra mía! (Pero ese verde... allá arriba, aplicado a un negro cósmico, dando una imagen de pantano boca arriba...)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Sueño, tal vez? Pero no, en un sueño no abunda &lt;em&gt;la conciencia&lt;/em&gt;, uno sigue siendo el mismo estúpido y encarnado protagonista que es durante la vigilia, de ahí la confusión entre los dos estados. Así es como de un sueño salimos mal o bien, aterrorizados, exhaltados o chochos de la vida; &lt;em&gt;nos afecta&lt;/em&gt;. Acá yo era conciente de mi abstracción, &lt;em&gt;era más yo que nunca&lt;/em&gt;; por eso no podía tratarse de un sueño como bien puede serlo un gigante baboso que me persigue o un día de trabajo igual al anterior. Los griegos - y Husserl, más acá en la historia - hablaban de "epogé", de suspensión del juicio; es decir, un estado en que el hombre no sabe o no quiere pronunciarse acerca de la verdad de nada. Ese es el concepto más parecido que encuentro, pero sólo lo uso como hilo directivo, como cosa externa que parece darme una pauta de comprensión. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-4964023659322431259?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/4964023659322431259/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=4964023659322431259' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4964023659322431259'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4964023659322431259'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/09/fue-una-sensacin-o-un-pensamiento-un.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-595087431855977646</id><published>2007-09-11T08:59:00.000-07:00</published><updated>2007-09-18T20:52:13.099-07:00</updated><title type='text'>Periplo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mirá, no sé, ando notando la muy particular relación que llevamos con lo mágico a lo largo de nuestra ida por una biografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Eso, lo mágico, ese edén, esa cigarra que vemos a veces.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho casi siempre nos pasa que todo lo vemos desde una perspectiva despintada, indiferenciada. De inducción, por así decirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esas veces que estamos hablando sobre cosas necesarias cuando, desdeñosos, bajamos los ojos y notamos al bicho meterse en su bosque inmenso, que es visto por nuestros manuales como si fuera ¡una planta! Su bosque que es un pedacito de juncos que enchastran un costado anónimo de ruta. Ese matorral que, si en tu viaje es burdo, ha de ser, para el bicho, lo visceral.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero veamos cómo funciona a lo largo de una biografía. (Si sueno cursi, perdón; esto que relato tiene y quiere tener intenciones de panfleto.) Supongo que al principio nos pasa a todos igual, al principio es un ir y venir de cosas asombrosas y desconcertantes. Donde el lenguaje dice un interruptor vos ves dos ojos de búho, y ni que hablar de las faldas y las manos de las abuelas, altares de devoción para cualquier chiquilín. Ah, la chicharra en enero, el olor a pasto cortado, la cortina de la bañera que detrás esconde la nada más aterradora... El majestuoso coche que descansa en el garage es para nosotros una ballena taciturna, y los árboles del fondo se quedan afónicos de tantas cosas que nos comentan con ese aire dejado y fijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esa cigarra que recorre vastas superficies y saborea rincones absolutos, intangibles para nuestra presencia de hipopótamo absorto. Somos toscos de comprensión y no sabemos acariciar con los ojos. Y yo, penitente de a ratos, me tiraría a tomar sol sobre una hoja verde, como acostumbran las gotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese bicho indefenso y viscoso, pero que nunca teme y que es movido por vaya a saber uno qué energía primera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Luego, puede ser, tenemos períodos de sequía y andamos huérfanos de candidez sensorial... son épocas de sombra, en que todo lo que era un &lt;em&gt;sí&lt;/em&gt; pasa a ser un &lt;em&gt;no&lt;/em&gt;. Pero como no quiero tener pasta de psicólogo, sigo con mi itinerario prefijado: después de esos baches, nos viene una edad en que lo mágico se nos impone como axioma. Lo demás, lo que luce cansado, es liso y llano mal gusto. Buscamos boquiabiertos, famélicos y asquerosos, con la lengua jadeante y llena de baba. Aborrecemos cualquier ceremonia que se parezca a una clase de inglés o a un zapato apretado. Renegamos de la inconciencia que implica el arrastrarse por las estructuras que nos prometen un seguro y plácido pasaje a la cristiana sepultura, Dios nos libre. Sentimos especial despecho cuando nos pronuncian palabras como reposera, abogacía, oficina, cardigan, ahorro, cuentagotas. En cambio, rendimos pleitesía a los cronopios, aunque no cacemos una; pero esa palabra, ay... tiene tanta sonoridad. Ah, con cuánto quijotismo vamos en búsqueda de la redención... somos estúpidos, de la nada sale una estúpida hormiga y parece develarnos ¡el Universo! junto con el archiremanido misterio que siempre ha desesperado a legiones de eruditos, y al pedo. Aletargados pobresudos que no advierten el éxtasis de sentir ¡este crayón! o ¡este plato de fideos! Y nosotros, hedonistas de cuarta, nos enlistamos contra la razón mala, la palabra mala, el dinero y sus secuaces malos malos malos. Faltos de agua fresca, vemos la saciedad hasta en un refulgente vaso de pis. A tal punto llega nuestra farsa, que creemos que la sobriedad - y no la mezquindad - es el peor enemigo del Hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esa misma energía que mueve tus decisiones y tus anhelos. ¿Dónde queda lugar para nuestra tan orgullosa como plástica “libertad”, en un mundo lleno de inconciencia, de renovación permanente que no se cansa nunca de querer, de cíclicas tormentas de arena indómita? La yoidad es risible,  Babel de bípedo engreído que no aprendió las justas proporciones. Digámoslo, habría que tender al sol cada pestaña y después cada meticuloso pelo de pierna y luego arrancarse las uñas y con ellas todo recato, así hasta desgajarse por entero, en austera retirada.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No faltará quien llame a éste mi periplo una gran dialéctica de lo mágico. Es que seguido a eso se nos viene un período disímil, parecido a aquél de la sequía pero ya con una brutal experiencia de sensaciones a cuestas. (Y que no son gratis). Es entonces cuando nos hacemos los desentendidos y probamos hacernos cargo de la rutina: ese indigente y gravoso mundo que no tiene elefantes rosas. Exhibimos a los demás nuestro ceño fruncido como un nene que le muestra a su mamá lo rápido que nada. Como quien quiere borrar el recuerdo de una ex, las mismas cosas que antes nos producían eyaculaciones visuales ahora nos parecen una grasada del montón. Nos jactamos de un gusto selectivo; nosotros decidimos &lt;em&gt;cuándo&lt;/em&gt; deleitarnos. Todo un aburguesamiento de las pupilas y las narices, pero que tienta; sabe a cuadro con firme firma de autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hay algo de divino en eso de que las cosas se muevan y no tengan principio ni fin.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo - y a esto quería llegar, porque es hasta lo que yo he llegado - lo fantástico siempre irrumpe. Mal que nos pese, por más ordinario que sea. Vamos en un colectivo y el flequillo de enfrente nos trastorna cada pestaña. Nos hundimos en esa exhuberancia y caemos en la cuenta de que con cada segundo que pasa nos estamos perdiendo de tal o cual matiz. ¡Vil horror para un ñoño contemplativo! Es la sensación más tonta y que creíamos vencida, pero igual nos corroe a nosotros los atónitos. Es ese axioma brabucón de nuevo, razonamos, por lo que pronto, uff, recuperamos las formas y seguimos viaje. Al bajar, no obstante, aquella visión mística nos deja un sabor a nostalgia, a cosa maravillosa-de-qué-color pero que al final no fue. Es que ese papel que el viento va violando, ¿por qué se clava tan hondo en la garganta? ¿Y cómo es que de repente ¡vemos! ese viento? &lt;em&gt;(Y las palabras cada vez más toscas, son los tiempos míos que corren. Caeré en etiquetas minusválidas y no quiero, terminaré disertando sobre "mundos paralelos" o "realidades subsidiarias", si sigo así)&lt;/em&gt; Y lo mismo en cualquier lado, incluso en esos lados donde habíamos pretendido emplazar, de una vez por todas, nuestra cordura más peinada. Léase un aula o el ascensor de cada día. Irrefrenable, llovizna lo mágico. Nos percibimos así de ínfimos cuando el espíritu de un sueño arcaico - que creíamos ya sepultado - viene a jodernos de noche o cuando hacemos la tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos seguir en ese ascetismo de subte, impasibles... &lt;em&gt;Ojos que no ven, cor...&lt;/em&gt; Y así morir y morir hasta morir del todo, arañándole al tiempo alguna contorsión esporádica. Sino, la otra es volver a "lo niño", abrir esa cortina del baño, zambullirse en la nada y comprender que, a fin de cuentas, no se va a estar en falta con nadie.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-595087431855977646?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/595087431855977646/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=595087431855977646' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/595087431855977646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/595087431855977646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/09/periplo-mir-no-s-ando-notando-la-muy.html' title='Periplo'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5243713235319260229</id><published>2007-08-10T21:18:00.000-07:00</published><updated>2007-08-13T11:57:53.938-07:00</updated><title type='text'>prejuicio</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El prejuicio no es, como se pretende, un error de apreciación o un producto de la ignorancia sobre el mundo. (Por lo menos no es nada más que eso). Opino que viene de un factor más profundo y más general, &lt;em&gt;el temor a la verdad&lt;/em&gt;. En efecto, sucede que toda verdad no sólo implica revelar la naturaleza de las cosas, sino que, por añadidura o contraste, también conlleva, para el que observa,&lt;em&gt; la revelación de la propia verdad personal&lt;/em&gt;. Al efectuar un juicio sobre un objeto (aquel señor, la televisión basura, el Papa) estamos distinguiendo sus valores y sus miserias, pero a la vez nosotros mismos nos estamos colocando en ese parámetro. (De ahí la valoración positiva o negativa que hacemos sobre algo, según creamos o no creamos que está a nuestra altura). Y he aquí el &lt;strong&gt;mecanismo de defensa&lt;/strong&gt;: para no quedar mal parados frente a las cosas, para no sentirse porquería o simplemente menos, siempre es más conveniente interponer el famoso prejuicio entre ambas verdades, la propia y la del entorno, para que de esta manera quede a salvo la integridad de nuestro ego. La verdad de las cosas permanecerá oculta o cuanto menos maquillada para nuestra mayor paz. Sólo por miopía seremos mejores. La propia verdad, por lo tanto, seguirá siendo embrionaria, dentro de nuestra vulgaridad más cómoda. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5243713235319260229?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5243713235319260229/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5243713235319260229' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5243713235319260229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5243713235319260229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/08/prejuicio.html' title='prejuicio'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-743015300554425814</id><published>2007-07-20T08:51:00.000-07:00</published><updated>2007-07-20T11:01:56.695-07:00</updated><title type='text'>Antes y después del ruido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No hay un mandato justo y sensato que nos lleve a vivir, necesariamente, con las luces siempre prendidas. A algunos se los ve rumiando desde la más oscuridad que nosotros negamos. No se comen ese cuento de nacer, revolotear, danzar, cubrir el andar de una estela brillantinosa para luego ir a perecer con bombos y platillos, bajo el pésame unánime y un tanto excesivo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No está mal elegir la sombra, la radio portátil, el tango llorón y crepitante. "¡Levantaos, hombre de bien!", le habrá gritado algún entusiasta, o tal vez su propia conciencia en cualquier escaso día de candor. Pero nada de eso podría, a la larga, generarle gran cosa. Vivía en una humedad consentida y de nobleza mohosa. Había una alcurnia bien pulida en ese andar tranquilo, seguro de la muerte. Una dejadez estratégica, inmune a toda guirnalda. La arrogancia del que se esconde supera la de cualquier cisne. Nunca iba a entender a los que le reprochaban no ser feliz o la poca intención de andar pulcro. Quiénes son esa clase de bichos inquisidores que desean la dicha de todos. Ciegos y mequetrefes samaritanos, dotan de tejas lo que es bastardo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su gato, en cambio, parecía acompañarlo en esa hidalguía de cactus. Bastante con que uno ha tenido que nacer, como para andar buscando, encima, un sentido que disimule las tardes incisivas. Uno tras otro salían los soles, pero su sabiduría de rata estaba más cómoda en cualquiera de sus rincones, que serían siempre menos pretenciosos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sabía pensar, no precisaba de las razones cuando el hecho le violaba cada poro. En caso de pensar, hubiera pensado que, después de todo, una vida de hombre no es tan relevante dentro de un universo de polvo sin memoria. Estar de más: el desdén en expiar una culpa ni siquiera digna de ser castigada. Con estirar una mano hubiera tocado lo apacible, los asados largos y la saciedad del que ha dicho su libreto; pero no: el estarse quieto, aunque oliera a pis de gato, era siempre más acorde a la noche y su silencio de faroles blancos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nada más natural, entonces, que enjuagar su plato y, olvidando la radio encendida, ceder al sueño, recostarse en una de esas siestas más alargadas que las nuestras, un mecánico hundirse en la nada que es antes y después del ruido de los años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-743015300554425814?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/743015300554425814/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=743015300554425814' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/743015300554425814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/743015300554425814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/07/antes-y-despus-del-ruido.html' title='Antes y después del ruido'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-8364213474243779708</id><published>2007-07-18T09:51:00.000-07:00</published><updated>2007-07-18T10:02:52.803-07:00</updated><title type='text'>Chau (o hasta luego)</title><content type='html'>Cuando se está bajo el efecto de algo embriagante, se comprueba intuitivamente que, durante los días de la vida, sólo tenemos acceso a una realidad entre tantas, o tal vez a un módico puñadito.&lt;br /&gt;Nosotros, como sujetos que conocen, armamos un mapa de acción y lo categorizamos. Enseguida pasamos a valorar &lt;em&gt;qué cuenta y qué no&lt;/em&gt;; qué es el delirio y qué la buena praxis; aplicamos nociones tan sofisticadas al estilo de costos y beneficios, medios y fines, sustancias y accidentes. Sin embargo, basta un elemento que trastoque ese sistema para notar que todas esas nociones sólo tienen validez en un plano, el de la conciencia práctica y cotidiana. Alternadamente irrumpen otros, bastardos quizás, pero tan consistentes como el anterior. Sin embargo, no es que cambie la realidad cuando se está bajo ese efecto. &lt;em&gt;El elemento trastocador no se aplica a las cosas sino al sujeto&lt;/em&gt;. (La mesa-cosa no está hastiada, ni nostálgica, ni dada vuelta. La "mesa"-cosa es inmune a lo que vos sientas o experimentes. No así la mesa-idea). Entonces, con asomarnos un poco verificamos que las visiones son múltiples y siempre relativas a uno mismo: a un yo en tanto individuo o tal vez un yo en tanto conciencia colectiva. Pero hete aquí que es un yo fantasmático que se ramifica. Sólo vemos la estela que va dejando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sucede que sí, en un momento presentimos La Mesa en toda su fastuosidad. Pero resulta que otro día observamos y es el marrón el que toma protagonismo: es el nuevo sujeto de la oración, el nuevo criterio gnoseológico, la nueva deidad. O también puede pasar con esa cuarta patita trasera, altanera de súbito: se nos impone la parte y al diablo con el todo. Así, la percepción desprejuiciada sabe burlarse de cualquier principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, si lo que cambia es la visión del sujeto y no la realidad (muda y sobria), sólo nos restan visiones leves y huérfanas de metafísica. Para cada sujeto no hay una objetividad, sino varias. Pero resulta que la noción de &lt;em&gt;varias objetividades&lt;/em&gt; es el oxímoron más poético que puedo pensar. Ergo, adios al objeto-en-sí, adios al sujeto-en-sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto es más que un cimiento; es un autor que configura con mano firme y revolucionaria. Si un pintor paisajista dibuja un lago de una forma estando triste, y de otra forma estando contento, no es que el paisaje en sí mismo haya variado: las montañas permanecen impasibles en su bostezado devenir: lo que quedan son, solamente, dos pinturas distintas. Ahora bien, ¿con qué criterio podemos decir cuál es, en efecto, la pintura más verídica? No lo sabemos. Ambas lo son, &lt;em&gt;o tal vez ninguna&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-8364213474243779708?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/8364213474243779708/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=8364213474243779708' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8364213474243779708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/8364213474243779708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/07/cuando-se-est-bajo-el-efecto-de-algo.html' title='Chau (o hasta luego)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7855928560201792696</id><published>2007-06-20T08:09:00.000-07:00</published><updated>2007-06-21T05:33:57.041-07:00</updated><title type='text'>el árbol no es verde, el árbol verdea</title><content type='html'>no, no pienses, vas mal, no vistas con tus rótulos lo que es tan plural, tan desconcentrado; más bien hundite ahí, en la voz de ángel que acompaña todas las armonías, todas las fases de la luna y todos los ciclos de los peces. Es tan descorazonador que estés por llegar, justo ahí, a lo visceral, a la parte más fructífera (justamente por ser plena)... y que te tires hacia el concepto distante, receloso, enfermizo, amarrete, heladera. Simplemente, un desperdicio de huesos y carnes vívidas. Digo, ya que estamos desperdigados como almitas como fuegos insospechados, ¿por qué no desbaratar un poco la gran careta, la comunión de las mezquindades?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es así... un fluir incontinente, no es para nada dejadez o inmadurez... no es que sea un analfabeto a la hora de hablar del espíritu y caiga en delirios facilongos. No, es que me llama ese fluir, parapetado estoy a seguir su lógica, a transcribir su idea... como una música incisiva, de altos y bajos si se quiere. Ojo que igual estás escribiendo, siempre pasando por los medios y los símbolos y los tenedores y los cuchillos vos. Nunca ese zambullirse íntegro en el barro, para qué si los guantes son tan elegantes y decentes. Ah, usar palabras es como ese biombo que interponemos entre nosotros los absortos, y ese qué sé yo. No, convencido estoy, tirá a la mierda el resto de tus días si los vas a gastar en pulcritudes y abstinencias. Sé más planta, más cerdo que un hipopótamo y de a poco montate en una cosa más austera, más acorde a las formas de los ríos subterráneos. ¿Por qué esa afición por los costos y los beneficios? ¿por qué esa exigencia de límites y personalidad? Si es necesario, pasate un día entero, embobado, repitiendo una misma palabra, sé el niño más tosudo y despreocupado, ése que es feliz con una cuchara sopera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces simplemente no hay un mensaje, sino tracciones incontenibles que aquí van, que no empiezan a ser que ya pasean su hidalguía por los renglones atónitos. Y Y Y Y. A A A. Repito. Así es un éxtasis, así una religión nueva. El espíritu es débil, se sabe diminuto y casual. Se sabe accidente, error, pecado inefable. Va hacia la santidad, hacia el paraíso, pero de repente cae en la cuenta del gran verso y se sincera. Y empieza con su cantinela, con su verdad más fundante. ¡¡Ten, ten aquí mi más grito! Y ya no soy más que una estrella consumida, que va desvaneciéndose como esta música que zapatea mis poros, aguantadora de discordias internas. Hasta aquí: un algo se frenó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O no, o es que es eterno y sigiloso? Pero ha de irse, la luz por decreto debe replegarse. la noche, después de todo, nunca desaparece, sólo rearma su táctica y centellea de aquí para allá. De todos modos, todo no es lícito, hasta aquí el derroche de vino. el silencio, el traje más sobrio, aguarda, en las cosas más constantes: un desierto o un cajón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7855928560201792696?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7855928560201792696/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7855928560201792696' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7855928560201792696'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7855928560201792696'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/06/no-no-pienses-vas-mal-no-vistas-con-tus.html' title='el árbol no es verde, el árbol verdea'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-6206103379340509408</id><published>2007-06-14T20:09:00.000-07:00</published><updated>2007-06-15T07:48:25.363-07:00</updated><title type='text'>sinsentido común</title><content type='html'>Es llamativo ver cómo tantos disparates son justificados en nombre del sentido común, ese fetiche grisáceo, a la vez facilón y sacrosanto. Así, entonces, cuando se pregunta &lt;em&gt;qué es la realidad&lt;/em&gt; (pregunta inevitable, nacida de un animal tan hambriento como serio) valdría más callarse la boca o tildar de boludo olímpico al que pregunta. Ambas respuestas son nobles. Pero de ahí a responder, con total impudicia, que la realidad &lt;em&gt;es esto&lt;/em&gt; - &lt;em&gt;este&lt;/em&gt; subte o &lt;em&gt;esta&lt;/em&gt; botella de birra -, es tan obstinado como quien, por ejemplo, se pone a alabar al Diablo, sin reparar en que esa actitud a la vez afirma a Dios. En efecto, esa cosa marrón es una mesa, &lt;em&gt;pero para vos&lt;/em&gt;. Tu canario o un extraterrestre seguramente percibirían otra cosa. Nacimos con un puñado de sentidos y andamos a tientas por una realidad que agarramos de a sorbos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supóngase una humanidad sin orejas. De repente, a uno de sus filósofos (y que no extrañe, la sordera suele incrementar los ímpetus filosóficos de muchos) se le ocurre postular la existencia de unas ondas que son emitidas por ese pico de ese loro y que, de estar los hombres provistos de un sentido más, podrían entrar al cerebro y presentar al alma una impresión novedosa. Claramente este filósofo sería tildado de loco, de decir (o fumar) no sé qué verdura, apelando al siempre encerado sentido común. No obstante, ahora se me objetará que todo muy lindo, pero que es inútil ponerse a postular otros sentidos para nosotros, los humanos de veras, porque nunca los podríamos imaginar. Ahora bien: esa humanidad sorda, acaso, ¿podría imaginarse tal cosa como un sonido? ¿habría algo que le hubiera parecido más absurdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del mismo modo el falso antropocentrismo también se cae cuando hablamos de los sentidos que sí conocemos. Aún sin postular otros nuevos, nuestra realidad tambalea. De hecho, esa felpa, para vos tan suavecita, en la percepción de una pulga ha de ser una cordillera: terreno escarpado y lleno de cráteres. El microscopio y el telescopio nos muestran en qué océano de imprecisiones deambulamos: no hay un arriba ni un abajo, los costados son quiméricos; la postulación de un límite es una de esas bajezas que no tienen perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan absortos como aquella humanidad sorda, andamos por la vida con 5 sentidos hijos de contingencia, que bien podrían haber sido 6, 14 o 312.452; hubieran ampliado - de a puchitos - este teatro de fantasmas que aceptamos cada día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-6206103379340509408?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/6206103379340509408/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=6206103379340509408' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6206103379340509408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6206103379340509408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/06/es-llamativo-ver-cmo-tantos-disparates.html' title='sinsentido común'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-4395252921720766906</id><published>2007-06-06T08:16:00.000-07:00</published><updated>2007-06-06T08:17:56.547-07:00</updated><title type='text'>del que se estira</title><content type='html'>dejá que te traiga esa cuchara,&lt;br /&gt;ese buzón y toda la espuma del mundo&lt;br /&gt;todo te abraza tanto cuando lo notás&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y si te lo doy, ah,&lt;br /&gt;si alcanzo a ponerte&lt;br /&gt;una&lt;br /&gt;patita&lt;br /&gt;de araña&lt;br /&gt;en la yema de tu dedo&lt;br /&gt;¿qué otra gracia habrá más primaria?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estrujame como a un ovillo de lana consentida,&lt;br /&gt;hundí tus uñas en puertos de felpa&lt;br /&gt;subite a la anarquía de un ala de mosca&lt;br /&gt;y después volvé, revuelta, a mi caricia fija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;somos de pánico: nos falta el arrojo de una oruga,&lt;br /&gt;su mañana cegador y certero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;igual... ¿me alcanzás ése, tu frasco más distante?&lt;br /&gt;a cambio mi avidez te arranca esta c, esta&lt;br /&gt;h,&lt;br /&gt;esta w&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;letras como pétalos te corren las cortinas&lt;br /&gt;te caminan por la oreja, no te rasques!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;arrastran ese grito ahogado&lt;br /&gt;del que se estira,&lt;br /&gt;más allá de los gestos y los ruidos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-4395252921720766906?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/4395252921720766906/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=4395252921720766906' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4395252921720766906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/4395252921720766906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/06/del-que-se-estira.html' title='del que se estira'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-9916912321413007</id><published>2007-05-30T08:31:00.000-07:00</published><updated>2007-05-30T11:01:17.367-07:00</updated><title type='text'>Hasta las hormigas</title><content type='html'>¿Qué sentido tiene algo? visto todo desde una perspectiva embriagada pero a la vez aislada, es decir una insólita embriaguez apolínea, todo ha perdido su faz. Se derrite la coherencia y hasta las más bellas formas de la costumbre, esas que son como mis pies. Se capta todo distorsionado, pero a la vez alejándose, como la ciudad que ve pasar un miope desde su ventanilla. Así pasa hasta con el amor que hemos creído mayúsculo. En esta catarata de sentido veo todo degradado; nada encerado, lo que es una paradoja. ¿Será que la embriaguez sólo desnuda la parte más sórdida? Ay, calculo que los días reconstruirán un hilo de pulcritud, y así volveré a abrazar mis pequeñas pero verdaderas hazañas. Pero ahora, &lt;em&gt;ahora&lt;/em&gt; me hace reír eso de querer hablar de cosas &lt;em&gt;verdaderas&lt;/em&gt;. Estoy en una nube marginada, que ya no cree. Soy capaz de sentir la corrupción de todo, me proyecto hábilmente hacia el desierto que habrá en mil años. ¿Qué nos queda, cuando hemos desnudado cada flor? El paisaje es inmenso y hecho de tímidos fragmentos. Hay la verde fantasmagoría y la comunión de las sonrisas, pero después de la pirotecnia viene el siempre silencio. Es la ley de todo mortal sensible y mareado. No poder creer ninguna parte de la realidad lleva a este tambaleo. Es tan inverosímil que todo se haya dado así... pero si se hubiera dado distinto, cualquier austeridad nebulosa también habría resaltado lo absurdo. No se escapa al sinsentido cuando uno pasa a ser perspectiva embriagada. Sabe nuestra cobardía que una almohada y unas largas y acolchonadas horas podrán subsanar todo, emparchar toda grieta. Y qué tentador, qué grandioso desentenderse y olvidar el afuera agudo y mordaz. Hay que ser tan cagón como estos pulmones, que emulan a los demás (pero - y porque - ya se intoxican de tanto dato revelador). Se agachan. Es notorio: mi capacidad llega hasta teñir de sentido una oración; no más... me he resignado a los fragmentos, de ahí mi modestia (porque no se crea que bastardeo a ustedes, lacayos de lo total y suficiente). A lo sumo mi orgullo radica en una convicción, que no es poco a esta altura del mundo y sus fechas fatales. No es poco cantar una cosa, aferrarse a un mensaje aunque esté deshecho en jirones. (En ese quilombo, tal vez, haya un.) Además, despellejar estas líneas de escatología es urgente: acá no hay más que un vómito de vislumbre, que se hace mínimo cuando se lo pone junto a mi gran ficción, la de hundirme en un amor descontrolado por todo lo que se asoma y se decide. Para andar cabizbajos están las lápidas y tiempo de sobra. Mientras, hay que ser ramas inescrupulosas, tal vez un ombú ermitaño. Hay un impulso que es sagrado y nunca debe ser censurado, y hasta las hormigas están al tanto. Y si ellas pueden, ¿qué hay de nosotros? ¿tanto nos pesa la mente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;P.D.:(como es literatura, lo que uno escribe es lo que es sólo en el momento en que escribe; luego uno se va a tomar café y se es otro, y otro, y otro. Se es escritor de a rafagadas. Así que, como se deja entrever en el textito, a no pensar que eso conforma una unidad y un sentido y una permanencia: estamos sólo - y solos - frente a convulsiones; de allí la nobleza de un arte que sólo denuncia míseras visiones)&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-9916912321413007?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/9916912321413007/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=9916912321413007' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9916912321413007'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/9916912321413007'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/05/hasta-las-hormigas.html' title='Hasta las hormigas'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7547640457647594919</id><published>2007-05-13T23:40:00.001-07:00</published><updated>2007-05-14T00:41:45.712-07:00</updated><title type='text'>Nubes de frío</title><content type='html'>A veces esto de aferrarse a cada tecla es algo tan esencial como el aire. Nunca un aire mecánico o soso, de ése que se toma en una clase de inglés o en una película con pochoclos. Es indolente ese sustento bastardo, es como cruzar miradas con un león pero del otro lado de la reja. Usar palabras tenaces es más bien ese espeso aire que ocupa una tarde de otoño, cuando cunde la cordura de árboles despojados. Pintarse un austero refugio: escribir o caminar a la par del otoño y de la conciencia y las buenas intenciones. Por un momento creerse que uno constituye un universo flameante. Un respiro solemne: amor por lo sustentable y desdén ante lo mezquino y falsamente cálido que aúlla afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé las otras, pero a esta época la siento hostil y a la vez heroica. Estamos definitivamente solos, caídos los padres, las banderas y los valores siempre tan abstractos. Bueno, uno puede asimilarlos y jugar su rol, aunque, de sólo degustarlos con fineza de espíritu, flaquean y dejan traslucir su disfraz apretado. Nunca hay talle para el espíritu, por lo tanto queda sólo una aridez y aquel vetusto bosquejo de camino con maleza. ¡Podarla! Alguna vez creímos en un entorno ameno y volcado hacia nosotros, pero ahora la epopeya queda dependiendo sólo de nuestra atenta y descansada mirada. Renovarse con hábito, porque ¿qué puede diferenciarnos del manantial? Otros no andarán por las letras intachables; elegirán otros pinceles, irán a la melodía perforadora y constante de alguna voz incisiva o una cuerda tensa, faro para buques que huyen de sus anclas: pero irán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cuestión de ser flojos y ceder al delirio y la permanente anulación de la mente. Si no fabricamos duros puentes y levantamos terraplenes, el sabor de cualquier cosa será una fofa burbuja o una nube sin forma. Queremos nubes de frío, soberbias nubes blancas de verdad y que, impulsadas por vientos afilados, perforen locas narices que osen burlar la bufanda. Nubes de contorno decidido y fogoso, seguras de su muerte y por eso de nobleza galopante. La nariz fría ha vivido la mañana, ha sabido cómo huir de la persiana baja. Lo que sí que no vale fingir la frialdad porque eso es añorar la tibieza más piadosa de las miradas de turno. Y uno pasa a ser lo que otros miran. O lo que otros dictan: pero no es necesario leer a cientos de autoridades, tal vez la musa más tierna esté en un chicle. Pasa una cosa letal: la distracción sistemática nos corroe y amenaza con mitigar cualquier destello. Y chau belleza, porque ella, ah, es tan orgullosa: nunca pide o anhela ser notada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese velero fulgurante y asceta es nuestra alma, plácida en el mar inquieto que bate cuando se pasea con suelta elegancia. Eso cada vez que pisamos fuerte, claro. ¡Oh! Es que el rumbo es no tenerlo. Pero fingimos tenerlo, fingimos una mesa con mantel y confites y después, ay, nos damos vuelta como una almendra en la boca de un glotón: somos vapuleados por lo ajeno a nuestro bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es éste un día de cenizas y flores, la pericia estará en saber distinguirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo puedo hablar en cuotas de párrafos, se me escapa una voz integral y total. Es que no quiero la totalidad, no creo en las hadas de diplomas y ceño fruncido; mis pasos son sólo coherentes con el hermoso y desprolijo brote de ramas: puedo hablar firme, pero sólo persuadido por ritmos discordes. Son densos, como esta oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo hablar de temporadas y mucho menos de infiernos. Mi tacto sólo aprecia segundos concisos y bloques de tierra de los que no debería dudar jamás. (&lt;em&gt;Aquí&lt;/em&gt;, nunca allá: sostienen mis pies). A no flaquear, a no dudar de ésta mi baldosa y ésta mi tarde inalienable, a no disertar, porque ya pensando (¿o sintiendo? ya no sé clasificar) estoy dotando de esqueleto a aquel vetusto bosquejo. Cuestión de unirme a mí mismo y recordar lo que dije una vez mirando unos patos: escribir es denunciar la carencia con sigilo, pero a la vez estampar la huella más honda, a fuerza de taladrar el aire monocorde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos, mortal estúpido y engreído, no victimices tu existencia, eso es colocarla entre algodones inveterados y bonachones. ¡No seas cómodo, no cargues más con la cruz! Es tan fácil sentir la pena, quedarse del lado del oprimido y patalear con vanidoso ahínco. No habrá que dar cuenta de muchos errores si uno no ha sido más que feliz esclavo. La razón de la miseria del esclavo es siempre el amo celestial, o tal vez la humedad. Ah sí, entiendo esta sabiduría popular: qué culpa tiene la ballena que es cazada, ¡la ballena, ahí tranquilita, es una beata! No obstante, es una sutil cobardía eso de esperar y esperar. Es nutrirse de dibujadas manos ajenas que muuuuy cada tanto rozan tu frente tibia. Hasta ahora, si de algo estamos empapados es de crear dioses que dispongan de nosotros. Te aferrás a un látigo porque sospechás que, ahí afuera, los látigos del aire fresco son más pululantes y certeros, y entonces te quedás con la caldera del diablo, te quemás hasta las encías al amparo del infame carbón. ¡Bueno caramba! Es que, por lo menos, es tiempo de reírse de nuestras miserias, si no queremos oler a pis de gato. Pero te veo y me veo... y confirmo mi amarga intuición: siguen siendo más cómodos esos padres y esas nubes que nunca se deciden a ser. Pensamos que la verdad está en el pataleo y el chillido al Brazo hijo de puta, cuando ¡percíbanlo! no hay nada más encomiable que una sigilosa hoja del viento, que resiste – inigualable y secreta - los avatares de la corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releyéndome, veo esto: tal vez te agobien tantas imágenes y me las deba guardar. También peco de vanidad y soy esquivo de mi fragilidad al contar con todos los chiches mis esporádicos triunfos sobre el absurdo derrotero de noches mudas. Esa misma oscuridad que, cuando soy tonto, confundo con una daga que me odia. Verás, no soy tan lúcido. Siendo verdaderamente humano, sólo debería sentarte a vos, a vos y a vos también... y contarles mi diminuto evangelio. Pero seguramente no pueda decir ¡nada! y, con un amor empalagoso y que deberéis rechazar (pero no te creas: yo agradeceré tanto que lo acojas, y como un simio herido voy a odiar tu rechazo), con un amor así te abrazaré con furia derrotada, con la mente fatigosa y jadeante pero limpia, como la de un borracho que ha corrido insólitamente un millón de años hasta una tumba innecesaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;“Nacidos de los misterios de la mañana temprana, piensan qué es lo que puede dar al día, entre la décima y la duodécima campanadas del reloj, una faz tan pura, tan &lt;/em&gt;&lt;em&gt;llena de luz y de claridad serena y transfiguradora: buscan la filosofía de la mañana.”&lt;/em&gt; (Nietzsche)&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7547640457647594919?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7547640457647594919/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7547640457647594919' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7547640457647594919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7547640457647594919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/05/diminuta-contribucin-la-voz-de-un.html' title='Nubes de frío'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-1811860595554533624</id><published>2007-05-04T17:59:00.000-07:00</published><updated>2007-05-05T18:19:07.080-07:00</updated><title type='text'>"están siempre brotando"</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;unas ramas nacidas&lt;br /&gt;del viejo monte&lt;br /&gt;están siempre brotando&lt;br /&gt;del viejo monte&lt;br /&gt;están siempre brotando&lt;br /&gt;yo ya casi no las puedo controlar&lt;br /&gt;buscando en la tormenta&lt;br /&gt;cruzando la tormenta&lt;br /&gt;cruzando la tormenta&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;de "Cristálida", l.a. spinetta&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-1811860595554533624?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/1811860595554533624/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=1811860595554533624' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1811860595554533624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/1811860595554533624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/05/estn-siempre-brotando.html' title='&quot;están siempre brotando&quot;'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-6934431593249943116</id><published>2007-04-05T19:27:00.000-07:00</published><updated>2007-04-05T19:29:22.232-07:00</updated><title type='text'>Un patio de gris</title><content type='html'>Es un patio de gris lúgubre. Nadie pensaría, a simple vista, que se trata de un lugar entrañable. De hecho no lo es, de hecho es como un pasillo de subte hasta el momento en que uno se frena para observar cada centímetro. Es un patio de facultad y son las diez de la noche. De la penumbra escapa una voz ronca, de esencia tribal. Reza un místico y monótono &lt;em&gt;"...nelson mandela, nelson mand..&lt;/em&gt;." mientras unas cuerdas son rasgadas a ritmo tosco. En otro rincón se oye el discurso de un tipo que enfantiza que tal cosa "...&lt;em&gt;es otro argumento contra el capitalismo&lt;/em&gt;". Seguramente ha fumado o tomado, lo que da a sus ideas mayor heroísmo. Está parado, acorde a las formas de la oratoria. Su auditorio son dos amigos recostados sobre el banco de cemento; asienten sin oposición. El discurso es álgido y como robado de un museo. Afuera, un grupo tenaz, no menos reliquia, corta la calle: siempre hay algo contra qué aplaudir. Un olor fluctuante a marihuana impone cierta irrealidad (...&lt;em&gt;las hojas bajan, el día es vidrio sin sol&lt;/em&gt;..., reza ahora la voz tribal). De algunas manos cuelgan botellas de &lt;em&gt;Quilmes&lt;/em&gt;, cerveza por antonomasia en el patio. A todo esto, un irónico pino se erige en el centro. Es grosero e indeciso. Imagino a aquellos dos académicos frente a él, discutiendo sobre su realidad efectiva o su filiación a un concepto que lo trascienda. La charla sortea las lápidas de los años. Ese pino tonto crece en medio del cemento, el humo, las polleras holgadas y cierta soledad (...&lt;em&gt;soy, sólo soy un pobre agujero&lt;/em&gt;...) ¿Qué callará bajo este patio? Porque arriba se invocan nombres insignes y sentencias polvorientas; espíritus sin tiempo aquí son salvados del frenesí de la historia. Acá, frente al pino, puede oírse a un grupo discutir la vigencia de una lengua clásica con el mismo ahínco de los futboleros. Tal vez este patio siempre quede así, o tal vez no sea más que el idilio de un tipo que, con su leve cuaderno, completa el ensueño.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-6934431593249943116?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/6934431593249943116/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=6934431593249943116' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6934431593249943116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/6934431593249943116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/04/es-un-patio-de-gris-lgubre.html' title='Un patio de gris'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-3692036509800385418</id><published>2007-03-31T19:08:00.000-07:00</published><updated>2007-03-31T19:25:02.794-07:00</updated><title type='text'>soy eso al decir basta</title><content type='html'>¿somos condenados a las rutas escarpadas,&lt;br /&gt;a la espera estirada y al algodón que pincha,&lt;br /&gt;a la risa por deber,&lt;br /&gt;a la fruta apurada - verde que miente,&lt;br /&gt;aborto a la intemperie -&lt;br /&gt;a la segura y final victoria de la nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ah, qué más aberrante que el verde en una pera,&lt;br /&gt;es ahí que lo bello saca su faz embustera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y claro que cierta mirada calló:&lt;br /&gt;hasta en su collage calla el crepúsculo de más fuego.&lt;br /&gt;Y claro que, si lejana, una luz que salta es sólo humo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero de algún lado me viene la tinta,&lt;br /&gt;y ¡no es de vos: melodía, jugarreta al ojo infantil!&lt;br /&gt;Acá, mi terco anhelo: trepa las ramas&lt;br /&gt;y machuca sus codos por vocación.&lt;br /&gt;Soy eso al decir basta:&lt;br /&gt;un pulso más rebelde que la indiferencia de las rocas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-3692036509800385418?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/3692036509800385418/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=3692036509800385418' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/3692036509800385418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/3692036509800385418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/03/soy-eso-al-decir-basta.html' title='soy eso al decir basta'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5474239670770349578</id><published>2007-03-16T22:28:00.000-07:00</published><updated>2007-03-16T22:34:00.693-07:00</updated><title type='text'>enamorados metafísicos</title><content type='html'>Podemos aproximar la noción de metafísica a la vida más cotidiana. Tomemos el concepto de &lt;em&gt;realidad&lt;/em&gt;. Pocos términos hay más metafísicos que el de &lt;em&gt;lo real&lt;/em&gt; y que a la vez sean tan corrientes. Cuando el enamorado le declara a su amante "el amor que siento por vos es real" está haciendo, en efecto, metafísica. Está jerarquizando los objetos que ve en el mundo de un mayor a un menor grado de relevancia. Cuando dice que ese amor que él siente es &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, afirma implícitamente dos cosas: primero, que existen otros tipos de amor; segundo, que son &lt;em&gt;irreales&lt;/em&gt;. Pero no que son irreales en cuanto que no existen. Para Platón, rey de los metafísicos, un caballo individual existía, pese a considerarlo poco o nada real. Esos amores, entonces, &lt;em&gt;existen&lt;/em&gt;, en tanto que el enamorado termina, de cualquier forma, aludiendo a ellos y debe percibirlos aunque más no sea como contrastación. Sin embargo, son irreales porque carecen de los atributos que su amor sí posee. Aunque existan y los perciba, para él tienen un menor grado de ser, son una apariencia, un vacío, una ficción. No deben ser considerados &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt; en sentido propio, no merecen ser la trasparente realidad que todo buen metafísico desea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5474239670770349578?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5474239670770349578/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5474239670770349578' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5474239670770349578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5474239670770349578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/03/podemos-aproximar-la-nocin-de-metafsica.html' title='enamorados metafísicos'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-7896800807818282113</id><published>2007-03-13T20:12:00.000-07:00</published><updated>2007-03-14T13:58:30.404-07:00</updated><title type='text'>Interpretación y reformulación</title><content type='html'>Hemos recibido a lo largo del río de la humanidad un caudal de palabras y conceptos tan bonitos como manoseados. Pequeñas obras exquisitas como la belleza, la desmesura, el tobogán, el devenir, el océano, la eternidad, han llegado a nosotros con impulso soberbio y angustiado. De lo que se trata, ahora, es de heredar gallardamente ese aluvión de sutiles maravillas, pero redefiniéndolas y domesticándolas. La palabra &lt;em&gt;soledad&lt;/em&gt; no es un universo cerrado; por su misma naturaleza, cada palabra forcejea con el casillero que el diccionario le asignó. En realidad con esa misma palabrita los humanos han tratado de designar, desde siempre, algo tan amplio como amorfo, pero precisamente en tal vaguedad está su riqueza. De todos modos, pocos hay capaces de desgajar ese universo bailarín y cenagoso: por lo general, las palabras nos configuran despóticamente, sin siquiera uno atinar al más mínimo movimiento de rechazo, o cuanto menos de zozobra o desconfianza. El panfleto, entonces, rezaría: &lt;em&gt;que los conceptos no nos usen sino que nosotros tomemos el toro por las astas&lt;/em&gt;. Detrás de ellos, en tal universo bailarín, se avecina una eclipsada dimensión de haces yuxtapuestos. Sería bueno que nuestra alma, el alma de nuestra época, asuma su nobleza y su condición de ama y señora. Ya otras, a duras penas, han trazado un camino. No estamos ante una nobleza que haya que mendigar sino que, a la manera más esencialista, diríamos que toda alma predispuesta habrá de estar apta para el desafío. Y no se trata de plagar nuestras mentes de infinitas bifurcaciones, sino de hurgar en ese camino mismo y tomar nuevas herramientas, alucinaciones y seguridades. ¿De qué nos sirve, en efecto, conferenciar a propósito de la noción de culpabilidad en equis pensador si sólo vamos a funcionar como escrupulosos casettes repetitivos de pareceres ajenos? Más vale bucear, intrincarse en esa tupida palabra para que, de tanto husmear en su pozo, surjan preciosos significados que luego debemos hacer nuestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto parte, quizás, de una sobreestimación de las palabras a secas. Es la creencia de que las palabras son algo más que un objeto semántico que hace referencia a una cosa. No son instrumentos metidos en una caja. Por el contrario, si pensáramos al pensamiento humano como un desprolijo iceberg que flota en el océano del cosmos, las palabras estarían allí arriba, coronando la punta, es decir, la parte más visible. Pero no estarían ahí arriba por inútiles o porque queden lindas, sino debido a que son el corolario de una trabajosa indagación de siglos. No cerremos el trabajo. No son esos inofensivos bichitos que vemos domados y enlistados cuando abrimos el diccionario, sino &lt;em&gt;sujetos a ser escudriñados&lt;/em&gt;. Las llamo &lt;em&gt;sujetos&lt;/em&gt; porque, como se dijo, son activos: configuran nuestra mediación con el entorno. El ejemplo más pavo nos remite a la acción de nuestro primer amor, cuando - ya desde el vamos – tenemos una vaga noción de estar incursionando en ese milenario conjunto de impresiones que engloba esa palabrita que tanto se escucha: &lt;em&gt;amor&lt;/em&gt;. Y, a partir de ese reconocimiento, actuamos. Yo amo, tú amas, él ama. Queremos, entonces, abandonar la gramática y tomar cada palabra como lo que es: un organismo vivo pasible de ser diseccionado y, posteriormente, puesto nuevamente en marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de pretender un desenfrenado impulso de destrucción y enfado, las nuevas generaciones deberían aceptar en su seno, gustosas, una herencia para nada despreciable de siglos de pestañas y herejes quemados. Pero luego, alma rectora, nuestro ser debe generar más ser. La exploración de la realidad es un barco cuyo timón cada tanto renueva a su timonel. Es el natural desgaste, el ciclo. El barco está ahí, corajudo y macizo; sólo es necesario aprender sus enigmas para luego dirigirlo con renovada esperanza hacia su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de acomodarse a lo que se nos impone o se nos sirve en bandeja (la modalidad de la recepción, si es forzada o dadivosa, es indiferente en este sentido, ya que la misma es inevitable, es un hecho y punto). Porque puede que uno deambule molesto por ese mejunje de ideas y concepciones, si es que al mismo tiempo se toma conciencia del fundamental silencio que agobia a la realidad que esas mismas concepciones intentan ceñir. Puede arribar el escepticismo más rencoroso, la tentativa de superar al lenguaje: &lt;em&gt;sentir la nostalgia de la inocencia&lt;/em&gt;. (El lenguaje, en efecto, nos arranca de una supuesta relación edénica con las cosas del mundo, de un contacto pulcro e instintivo, sin categorías y por ende más pleno. Pero toda esa desesperanza fabulosa es casi religión.). La duda arrecia, es decir, ¿con qué fin semejante río caudaloso si al fin y al cabo el mundo en su esencia carece de coherencia humana? Quedarían dos alternativas: o internarse, efectivamente, en ese absurdo, o emprender la proeza de aprehenderlo en la medida de nuestras posibilidades, que son siempre finitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pequeña digresión: &lt;em&gt;vivir en el absurdo&lt;/em&gt; equivale, por ejemplo, a vivir en un ensueño permanente: un estado onírico que de a ratos vale la pena ya que nos quita la estrechez propia de la vida cotidiana. El mandato reza: acordate cada tanto de que no hay nada sólido que nos sostenga. Aún un Dios (que sostenga la realidad, es decir metafísico; y por ende lingüístico) nos produciría una sonrisa, cuando lo veamos (si es que es inteligente) debatir consigo mismo la razón por la que ha caído en el Ser. Ni siquiera la divinidad está justificada en un todo que misteriosamente ha optado por el Ser. No hay razón por la que haya algo y entonces &lt;em&gt;no hay razón para buscar razón&lt;/em&gt;: ¿qué viene a darnos el lenguaje a todo esto, más que meras fórmulas para pedir un chicle en un kiosco o el boleto del bondi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces estamos ante la perpleja absurdidad: puede que tal estado de gelatina sea el más auténtico, pero convengamos que sólo de a pausadas dosis vale la pena: ¿a cuántos le gustaría pasarse la existencia en la confusión y la pesadilla continua?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al método, habría que hacer hincapié en la segunda parte que corona la empresa, la de la creación, puesto que es allí donde el ser humano puede sentirse realizado. Comprobaría con cada hueso de su cuerpo que si bien ha llegado al mundo para contemplarlo, luego ha sido capaz de construir - únicamente sirviéndose de su propia pluma y tinta - una interpretación del mismo, a su antojo. Por lo tanto, &lt;em&gt;la interpretación es una práctica sagrada, es la sutil habilidad de configurar mundos paralelos y nuevos jardines donde revolcarse con deleite intelectual y emocional&lt;/em&gt;. Constituye una pena enorme que un hombre no tome contacto con los libros a lo largo de su vida, pero más lamentable es el hecho de tragar, sin masticar, edificios de teorías y postulaciones que al final serán expulsados con su misma osamenta, impecable y sin proceso de asimilación. Cuántos hay a quienes las verdades les entran por un oído y les sale por el otro, impunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aunque un discurso como el mío pueda sofocar algún espíritu y avivar alguna voluntad, es necesario ante todo tener conciencia de los límites. Ni yo mismo, jodido abanderado de la interpretación, suelo cumplir con mi prédica. Se hace imprescindible, primero, un fatigoso rumiar y un andar caviloso por los callejones más distintos. Tal es el estado de nuestra civilización, que ofrece obstáculos y joyas filosóficas en mismas cantidades. A futuro, imagina mi ocio una sociedad anárquica en la que sus individuos no sientan sus potencias mitigadas, precisamente, por el apabullante monstruo de la ceguera social. En efecto, también concibo, en alguna tarde de lucidez, a la sociedad actual como una gigantesca bola con un ojo parpadeante y miope en el centro, un cíclope pegajoso que no consigue desatarse de las penumbras del cosmos. Para terminar con esta tara milenaria, entonces, la función de la interpretación pasa a ser vital. De nada sirve la moral si va a pasarse tímidamente de generación en generación como envuelta en una caja que dice "frágil". De mucho sirve, por el contrario, si se toma a la vida con seriedad y que a partir de esta actitud se sepa configurar una moral austera, perseverante y que no pacte con los escolasticismos. Hasta el peor de los rebeldes luego pasa a ser doctrina, por esa cómoda y sumisa actitud humana de divinizar lo que alguna vez fue genial. La genialidad, sin embargo, se caracteriza por ser perfectible infinitamente. Su capacidad de ser transfigurada y coloreada no se agota en la persona que la gestó; no hay nada más penoso que darle a un libro la forma de fósil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa genialidad es la que gesta grandes conceptos como los que enumeraba al principio. Sin embargo, luego del absurdo, surge un nuevo cepo: ¿cómo congeniar con ella? ¿Cómo abrirnos paso por nuestras innumeras limitaciones y concebir los pensamientos tal como los concibió su autor? Lejos estamos de lograr una comunicación que sea comunión: si queremos hacer filosofía, la fusión de las almas hay que dejársela al misticismo. El pensador, en cambio, siente en carne propia el abismo que abre la palabra entre un ser y otro, pero a la vez es conciente del maravilloso - aunque precario - puente que se ha tendido. Las palabras, en su desesperado esfuerzo de dar unidad y coherencia, no hacen más que delatar la carencia que combaten. Pero entonces no nos queda otra que regenerar lo que se generó; es decir, interpretar. Igualmente pueril y pecaminosa es la aceptación absoluta y sumisa de lo que ya se ha pensado como su voluntario desprecio. Claro, prescindir del lenguaje es algo tan aparatoso como someterse a él por completo. No podemos caminar sobre el aire, pero un cansino andar por pavimentos de gris monótono tampoco debería constituir nuestra razón de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente por esa imposibilidad de meterse en la mente del otro, la interpretación no es solamente atractiva: es inevitable. Cuando leemos un texto, el lector lúcido debe creer utópica la fantasía de fusionarse con el escritor. Entonces queda por cuestionar cuál es la gracia de la repetición escolar. La cosa es que, privado de la perfecta comprensión, para el lector resta la chance de redefinir lo que se lee según sus propios términos. El peligro, al leer, es caer en la indiferencia. La indiferencia mata, es del reino de lo que no es: cosa de las rocas y los cadáveres, para quienes el entorno da lo mismo. La indiferencia es el enemigo a vencer. Leer leemos casi todos, cualquier ciudadano sabe cotorrear oraciones en fila india. De lo que se trata es de reformular. Creer que repetir es respetar lo que el gran maestro dijo es creer en una pueril objetividad (entendida como convicción inamovible) que al mismo maestro le habrá durado no más que un par de horas. Luego todo buen pensamiento y toda palabra pasan a ser dinámicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interpretación entendida como reformulación de la grandeza y la miseria humana, entonces, supone la verdadera esencia de la libertad. Asumir la carga, la roca en la espalda, y paralelamente nutrirse de tal responsabilidad. Aquel que niega toda construcción humana acaba hundiéndose en un precipicio que acaba desgastando sus facultades más propicias. Su cuerpo se disipa y su alma acaba siendo un aborto. Lástima, el absurdo ha podido con él. Y aquel que opta por ser servil portavoz de verdades pasadas se auto-ningunea: su ser no aspira a ninguna trascendencia y el mundo se perderá de su grito desgarrador. Porque en cada ser hay uno de esos gritos, la cuestión pasa por encontrar la manera de darlo a luz. &lt;em&gt;Negar absolutamente y afirmar (repetir) absolutamente son dos maneras de perderse en la nada&lt;/em&gt;. Pero no pasa nada más que eso; hay una cosa que es verdad y debe bajar el tono a esta exaltación del pensamiento activo: &lt;em&gt;¡no habrá consecuencia!,&lt;/em&gt; no habrá moral o divinidad que castigue la negligencia humana a la hora de asumir la realidad como una arcilla a ser moldeada... queda únicamente la actitud propuesta para algún necesitado que ande por ahí. Sólo un espíritu rebelde siente la carga. Es conciente, por un lado, de la absurdidad esencial del universo, pero simultáneamente - y gracias a esa lucidez - ve surgir la conmovedora y única esperanza de dotarlo de un sentido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-7896800807818282113?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/7896800807818282113/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=7896800807818282113' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7896800807818282113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/7896800807818282113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/03/interpretacin-y-reformulacin.html' title='Interpretación y reformulación'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-5085745811142080660</id><published>2007-03-08T11:32:00.001-08:00</published><updated>2007-03-08T11:42:46.045-08:00</updated><title type='text'>"la vida desde este punto de vista no tiene estilo"</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5039640298482899026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 153px; CURSOR: hand; HEIGHT: 142px" height="189" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_AKbexh31WHQ/RfBmJnrRGFI/AAAAAAAAAAM/oqcw6MN3gCw/s320/camus.jpg" width="226" border="0" /&gt;&lt;em&gt;Cada cual, en este sentido, trata de hacer de su vida una obra de arte. Deseamos que el amor dure y sabemos que no dura; aunque, por milagro, debiese durar toda una vida, sería aún inacabado. Quizás, en esta insaciable necesidad de durar, comprenderíamos mejor el sufrimiento terrestre si &lt;/em&gt;&lt;em&gt;supiéramos que fuese eterno. Parece que a las grandes almas las asusta a veces menos el dolor que el hecho de que no dura. A falta de una felicidad infatigable, un largo sufrimiento crearía al menos un destino. Pero no, y nuestras peores torturas cesarán un día. Una mañana, después de tantas desesperaciones, un irreprimible deseo de vivir nos anunciará que todo ha terminado y que el sufrimiento ya no tiene más sentido que la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El afán de posesión no es más que otra forma del deseo de durar; él es el que hace el delirio impotente del amor. Ningún ser, ni siquiera el más amado, y que mejor nos responda, está nunca en nuestra posesión. En la tierra cruel, donde los amantes mueren a veces separados, nacen siempre divididos, la posesión total de un ser, la comunión absoluta en el tiempo entero de la vida es una imposible exigencia. El afán de la posesión es hasta tal punto insaciable que puede sobrevivir al amor mismo. Amar, entonces, es esterilizar al amado. El vergonzoso sufrimiento del amante, en lo sucesivo solitario, no es tanto el no ser ya amado, cuanto el saber que el otro puede y debe amar aún. En el límite, todo hombre devorado por el deseo loco de durar y de poseer desea a los seres a los que ha amado la esterilidad o la muerte. Ésta es la verdadera rebeldía. Quienes no han exigido, un día al menos la virginidad absoluta de los seres y del mundo; quienes no han temblado de nostalgia y de impotencia ante su imposibilidad; quienes, entonces, vueltos a su nostalgia de absoluto, no son destruidos intentando amar a media altura, ésos no pueden comprender la realidad de la rebeldía y su furia de destrucción. Pero los seres se escapan siempre y nosotros les escapamos también: no tienen perfiles firmes. La vida desde este punto de vista no tiene estilo. No es más que un movimiento que corre en pos de su forma sin dar nunca con ella. El hombre, desgarrado así, busca en vano esa forma que le daría los límites entre los cuales sería rey. ¡Que una sola cosa viva tenga su forma en este mundo y éste estará reconciliado!&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;Albert Camus&lt;em&gt;,&lt;/em&gt; &lt;em&gt;El hombre rebelde&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-5085745811142080660?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/5085745811142080660/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=5085745811142080660' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5085745811142080660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/5085745811142080660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/03/la-vida-desde-este-punto-de-vista-no_08.html' title='&quot;la vida desde este punto de vista no tiene estilo&quot;'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_AKbexh31WHQ/RfBmJnrRGFI/AAAAAAAAAAM/oqcw6MN3gCw/s72-c/camus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-117133278690661392</id><published>2007-02-12T18:09:00.000-08:00</published><updated>2007-02-12T18:23:23.213-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Es verdad, siempre anduvimos un poco descolocados. A veces se nos presentaba como hobbie, como sabroso deleite de sentarnos en una plaza a ver las viejas girando con precisión de reloj. Pero también es cierto que teníamos nuestras angustias, esas tardes empañadas en que una arena gigante separaba nuestros propios ritmos de los juegos de los demás. Vivir parecía, entonces, una carrera de obstáculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde chicos (cuando todavía no existíamos el uno para el otro y nos abandonábamos cada uno a su semáforo, aunque las piezas ya empezaran a moverse) se nos decía lo mismo, que en realidad nuestro rollo no era más que un deseo de desentonar, como una nube caprichosa y negra que no se banca un cielo empalagado de celeste. Sí, habría esa vanidad, pero luego, charlando, convenimos en que nos movía más bien una furia y de las nobles, algo entre energía y caos, un pie que deja el zapato y respira ligeramente en la pista de baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eramos gruñones, nos ponía los pelos de punta tanto un helado derretido como la política exterior de Estados Unidos. Nos gustaba ser de izquierda aunque para mí no pasara de actitud moral (y por ende pasiva y por ende burguesa), una de mis tantas manías estéticas – y por eso inofensivas – de clasificar las cosas del mundo en bellas o vulgares. Ser zurdo, para ella, representaba estampida y rotas cadenas, un desoír el zumbido roedor de mamá; para mí consistía en saber despreciar algo nuevo a cada esquina. A tal punto yo despreciaba que una vez ella me frenó, sacando su sabiduría maternal que a mí tanto me gusta odiar. Me dijo que para criticar primero había que vivirla; es decir, aprender. Esa vez, naturalmente, quedé muy enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablé de su sabiduría; bueno, yo la juzgo ancestral y pura como un médano o un yuyo. No sé de donde le llega esa complicidad con el viento, es de esas almas que no precisan explicarse por qué suben los árboles o cómo es que las flores buscan luz. Tiene mirada de perro, su gesto es insolente y generoso. Siempre fue fuego: quemó pero cautivó. ¿Sabrá por qué suele morir tan seguido, cada vez que su colchón se hace un abismo? Para mí que muere de pura espontaneidad, es que descree de la rala conciencia y los moldes subyugantes de la personalidad. Deberías limitarte, bola de nieve, pero ¿para qué ceñirse a una sola apariencia, a nuestra siempre pavada del “yo” cuando llega un punto en que no podés evitar ser cangrejo o acuarela? Sin embargo, sufre esta muerte cotidiana. Por lo menos el lecho de un río se tiene a sí mismo mientras las corrientes sin nombre lo aplastan para después huir, pero en ella ¡ah! el vértigo la desmorona, quebrando sus dos tibias. No puede agarrarse a una hoja, su ser acaba estallando de tanta fidelidad a su voluntad con forma de pochoclo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo paradójico es que conservarse es a la larga sinónimo de muerte segura y cristiana sepultura, mientras que la muerte crónica es la única que nos queda a los que queremos ser eternos. (Y ella lo siente eso, ella es como el ciprés estúpido y terco, no necesita husmear un ciclo que ella misma compone, no necesita permiso para extender sus ramas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A cambio yo le aseguro que el sufrimiento es inevitable hasta para un poroto. Le comento, mientras me lloriquea, que no sé eso por Hegel sino que ya se lo notaba – en medio del raro asco que siempre me dio el devenir – a las germinaciones de poroto del primario. Entonces ella ríe mientras el tontito aplicado le apunta que de la destrucción sale vida. Voy desde la abstracción a ella misma, ¿es que sufrir no es ir hasta el fondo de cualquier cuestión de carne y hueso? Uno siempre puede optar por vivir como un toro, los ojos apuntando a cualquier estúpido adorno, llámese levantamiento de pesas o lectura, pero después no habrá modo de que a uno le transmitan el sentido de hundir la vista en el sol o de cerrar esos mismos ojos de toro en el subte furioso. Todo será una cuestión de ver más tonalidades y descubrir que este nuestro mundo es una pizca devaluada de las innumerables dimensiones que flotan. A veces callábamos y nos daba llanto que no hubiesen palabras para tantos matices que aún andan sin ser bautizados, del costado de la inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como vengo diciendo, lo que en verdad nos une son esas ganas inmediatas de abrazar todo cuanto se nos presenta como enigma a experimentar; no consentimos en una vida aplacada y por eso rechazamos un café con leche o una película en caso de tormenta. Es difícil llegar a sentir la soga al cuello de los hábitos y las máscaras, pero cuántos hay que la sentimos e igual morimos. Como mucho la ignoro en algún rapto y pienso en un pájaro. Yo no sé ella, yo no sé su suerte mientras rueda, incandescente, por un campo mojado de luna, esparciéndose y brotando al son de la totalidad. Qué se yo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-117133278690661392?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/117133278690661392/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=117133278690661392' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/117133278690661392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/117133278690661392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/02/es-verdad-siempre-anduvimos-un-poco.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116824528433583109</id><published>2007-01-08T00:27:00.000-08:00</published><updated>2007-01-08T00:57:43.210-08:00</updated><title type='text'>dos bandos</title><content type='html'>Existen dos tipos de seres humanos: los que siguen las leyes de los demás* y se someten - anulándose, esfumándose - a los designios de cualquier precepto que los viste y los calza, y los que siguen sus propias leyes singulares, prescindiendo con elegancia y practicidad de cualquier imposición externa. Seguramenet resulta desgarrador darse cuenta de que tus papás han pertenecido a los primeros, a los que nunca dijeron "yo". A la vez, estimularía y aliviaría la novedad de notar - una vez comprendida la esencial división - que tus amigos o tus novios/as pertenecen a la segunda estirpe, la de los autónomos. Pero lo inquietante y lo que en realidad más conmueve al que llega a esta conclusión es descifrar, entonces, &lt;em&gt;en qué bando&lt;/em&gt; se encuentra él mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*el contenido de ese &lt;em&gt;demás&lt;/em&gt; fluctúa; va desde un demás genérico y abstracto, como es el caso de una doctrina o una moral o la aureola que envuelve a un escritor o cantante de moda, hasta &lt;em&gt;ese demás&lt;/em&gt; individual pero omnipresente que, bien considerado, nunca llega a justificar el más leve de nuestros masoquismos y sometimientos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116824528433583109?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116824528433583109/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116824528433583109' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116824528433583109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116824528433583109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2007/01/dos-bandos.html' title='dos bandos'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116735707624581177</id><published>2006-12-28T17:48:00.000-08:00</published><updated>2006-12-29T20:36:54.586-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Encanta ir andando sin meta. Hay un placer entre romántico y perverso en ese frenesí de pasos furtivos que es una caminata borracha. Borracho cada nervio del muslo, ávido de caminar y nada más. ¿Se dan cuenta? Dirigirse hacia algo por el mero deleite de atravesar, de sortear, de naufragar - si es preciso - a cada baldosa rota. Sabemos ahora que lo épico es no pretender un objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cuestión de saber (pero en el sentido de saborear). Chupar cada sinsentido hasta vaciarlo de pánico. Porque el absurdo, claro, a priori nos paraliza. Caro pariente del miedo es esa gris certeza de ser un granito en las arenas. Apremia no encontrar ruidoso escalafón que medie entre un alma y un ciprés. Entonces ubicarse una noche de martes, pasadas las doce, desplazado de un mundo ya emplazado por la tevé y algún que otro deber que siempre ajusta y cercena cualquier brote de luz. Plantarse, noctámbulo, exiliado del Hogar, paseándose por un barrio que de tanta oscuridad no dice ni mú. El aire sofoca de tan oscuro, pero por suerte una brisa persistente viene al auxilio. Es ese mismo frescor que mecía tu pelo las noches en la Costa, con la bermuda de papá – jefa y loor - y la malla entera de tu hermanita. (La palita amarilla, ¡ah!, qué justa proporción... pero todo eso ha caído). Ahora esa brisa de la retornante naturaleza también narcotiza; embelesa el trote. Reís como un neurótico cuando una oscura parte de tu ser anhela que la calle no termine nunca. En realidad vas con un fin, te espera una tipa que estás seguro no recordarás en un par de meses. De viejo la englobarás, campechano, entre una de las tantas cañitas voladas a un cielo de incertidumbre pajera, de color álbum. Le da asco a una parte tuya, la más severa, que la relación humana sea tan ligera y casual. Tan egoísta, no ocultará tu ojo cierto desdén cuando ella pida más de la cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto comprendés que exigir es cosa bien necia y arreciás la marcha, ya extática. Tus muslos van galopantes y estallan de goce cada vez que no saben lo que pisan. La oscuridad cega partes del piso ajetreado y cada tanto tropezás con una raíz o un pozo repentino. Alto ahí: ¡Uno quiere amar, siempre! Que nadie tilde al espíritu absurdo de cemento o piel de reptil. Pasa que con los metros se pierde el candor, a veces de a migajas, a veces como en un alud que va ganando los campos de girasol. Y luego ya es un cinismo considerable, cierto; como una melancolía borroneada por un dedo. Entonces a simple vista un andante que jerarquiza y reduce su entorno a un desparramo de estrellas – por el solo hecho de ser constantes – y desecha al resto por verlo aparatoso...sí, puede parecer un reverendo mezquino. Sois inquisidor de cada hoja seca, ojo prepotente. ¿Pero cómo esquivar, por largo tiempo, la náusea de desnudar la coherencia, de concebir sólo a los propios movimientos como dignos de ser valorados? Ah, y el firmamento antes referido, como escapatoria casi divina, pero no debería pasar de mera admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quería igualmente describir de manera llana ciertos hechos. Primero ese susto de sentirse un descarriado pero también la posterior complacencia de saber &lt;em&gt;que ninguna otra opción puede ser más auténtica y, a la vez, más afortunada&lt;/em&gt;. Saberse en una cama ya de por sí suena a cementerio; pensarse discutiendo y argumentando sobre un tema notable es lo mismo que darle de comer a las palomas o emborracharse en un boliche de zombies. &lt;em&gt;No es que sea lo mismo sino que da lo mismo&lt;/em&gt;. Eso tranquiliza un poco y vigoriza más el andar, lo disfraza hasta de fructífero frente al juicio de la parte más severa de tu ser, que aún cuestiona y se ruboriza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Importa señalar que no se trata aquí de pululantes manantiales de pajarillos y burbujas, o de praderas con ñandúes que llevan estandartes de emoción. Nada de eso: el paisaje es inhóspito; de suerte que una vía de tren se interpone y no sabés pa´ dónde rumbear: tu misión es seguir la Calle y sólo está la especulación (el deseo) de que más allá de la vía prosiga. Entonces ladeás la estructura de hierro y es una aventura sórdida por yuyos plateados de tanta luna. La sensación de ser un desahuciado abraza la conciencia principalmente a la hora de cruzar esa vía. Por un momento ha titubeado ese magistral paso de hombre socarrón y entendido; predomina el ridículo, por más que nadie observe, aparte de tu lado severo. Pero cuando se sortea la vía vuelve todo a la ¡normalidad! y proseguís contemplando los números pegados en las puertas y las ventanas anonadadas que parecen contener la respiración a tu paso. Nada habla, todo es adorno. Son maravillosas las casonas viejas que nunca has visto pero que siempre tu imaginación hospedó; tal vez todo venga de un cuento que no sin espasmos se ha podido leer, lejano. Curioso que la literatura se haga una fiesta con máscaras de ese tipo (las casonas, los patios con aljibe, el general desparramo de ladrillos y sonidos) y por eso sea una de las (escasas) cosas que valen para ensalzar los días. Luego llegás a la dirección que en un sentido precario era tu destino y es inverosímil que de súbito tomes contacto con tantos seres que te son tan indiferentes y que por eso tanto amarás: la madre, el caniche, la taza en la que tanto café se ha tomado. Porque al final es un sabor a travesura y ¿cómo no abrazar, con lujuria, las cosas que, aleatorias, fueron puestas en escena para que el vil actor &lt;em&gt;hiciese de cuenta que&lt;/em&gt;? Todo es magnífico, hasta el posterior colectivo que, para los demás, claro, será inodoro y tan corriente como el pis. Pero tiene el significado exclusivo del pantano lúdico para el pasajero que hoy has sido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, será una risa enormísima saberse un desplazado que, después de todo, oscuramente nota el torpe alambre que ata lo demás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116735707624581177?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116735707624581177/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116735707624581177' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116735707624581177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116735707624581177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/12/encanta-ir-andando-sin-meta.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116550968897304522</id><published>2006-12-07T08:38:00.000-08:00</published><updated>2006-12-07T08:51:44.533-08:00</updated><title type='text'>de "la peste" (camus)</title><content type='html'>&lt;em&gt;"En tales momentos de soledad nadie podía esperar la ayuda de su vecino; cada uno seguía&lt;/em&gt; &lt;em&gt;solo en su preocupación. Si alguien por casualidad intentaba hacer confidencias o decir algo&lt;/em&gt; &lt;em&gt;de sus sufrimientos, la respuesta que recibía le hería casi siempre. Entonces se daba cuenta de&lt;/em&gt;&lt;em&gt;que él y su interlocutor hablaban cada uno de cosas distintas. Uno en efecto hablaba desde el&lt;/em&gt; &lt;em&gt;fondo de largas horas pasadas rumiando el sufrimiento, y la imagen que quería comunicar&lt;/em&gt; &lt;em&gt;estaba cocida al fuego lento de la espera y de la pasión. El otro, por el contrario, imaginaba&lt;/em&gt; &lt;em&gt;una emoción convencional, uno de esos dolores baratos, una de esas melancolías de serie.&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Benévola u hostil, la respuesta resultaba siempre desafinada: había que renunciar. O al&lt;/em&gt; &lt;em&gt;menos, aquellos para quienes el silencio resultaba insoportable, en vista de que los otros no&lt;/em&gt; &lt;em&gt;comprendían el verdadero lenguaje del corazón, se decidían a emplear también la lengua que&lt;/em&gt; &lt;em&gt;estaba en boga y a hablar ellos también el modo convencional de la simple relación, de los&lt;/em&gt; &lt;em&gt;hechos diversos, de la crónica cotidiana, en cierto modo. En ese molde los dolores más&lt;/em&gt; &lt;em&gt;verdaderos tomaban la costumbre de traducirse en las fórmulas triviales de la conversación.&lt;/em&gt; &lt;em&gt;Sólo a este precio los prisioneros de la peste podían obtener la compasión de su portero o el&lt;/em&gt; &lt;em&gt;interés de sus interlocutores."&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116550968897304522?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116550968897304522/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116550968897304522' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116550968897304522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116550968897304522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/12/de-la-peste-camus.html' title='de &quot;la peste&quot; (camus)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116476966365150854</id><published>2006-11-28T18:53:00.000-08:00</published><updated>2006-11-28T19:16:38.700-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>¿por qué sonreírle a la vida? La siguiente postura parte de un cálculo bien simplón, abordémoslo: vivimos en un orbe en el cual &lt;strong&gt;la nada es la norma y el ser es la excepción&lt;/strong&gt;. Es un disparate afirmarlo y tampoco es aspirar a la consistencia lógica. Por eso, despojados de academicismo, el manoseo de conceptos se torna casi que orgásmico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿qué entendemos por la nada?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lo más común: en cuanto a cantidad, la mayoría; en cuanto a calidad, lo peorcito de la Creación. La nada es, filosóficamente, el género de todo lo que no es. ¿Y qué es lo que &lt;em&gt;no es&lt;/em&gt;? (¡wow!) Lo que no piensa, lo que existe pero que no sabe que existe. Un ladrillo, un tornado, un río, un can, el planeta Saturno. Eso que se sujeta al devenir sin chistar, el flujo y reflujo atónito de los ciclos cósmicos. Los clásicos habrían hablado de la diferencia específica de no ser racional. Prefiero esquivar ese convulsionado epíteto; vamos a hablar, simplemente, de lo que no elucubra sentimientos o pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿qué entendemos por el ser?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que la nada tiene quórum. Ahora bien, ¿el ser, entonces, queda reducido al ser humano? Sí. Pero hete aquí que el ser humano no se reduce al ser, sino que hasta en él mismo es la nada aquello que predomina. Una vida de homo sapiens alcanza un promedio de setenta años. Ese periodo es el ser: lo que llora, juega a la pelota, poetiza, hace guerras y paces. Todo lo que estuvo antes para él es la nada y todo lo que vendrá después de su muerte será nuevamente la nada. Por lo tanto, en el hombre individual ocurre lo que en el universo: por mucho gana el vacío. Otro tanto ocurrirá con el hombre en tanto especie, puesto que el tiempo que ocupa en la historia universal de la eternidad es ínfimo, no más que un puñadito de milenios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces tenemos que la nada es patrona témporo-espacial de todo lo que existe. (Claro, la nada no es, pero sí que existe, ¿sino cómo acaricia la vieja a su caniche, qué malvones habrá de regar, con qué agua los regará? En la existencia está comprendido tanto el ser como la nada. Ah, tal como yo los uso, que no se tome en serio.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿por qué sonreírle a la vida, entonces? Porque de la vida, si se entendió lo anterior, sólo disfrutan los seres, nunca las nadas. ¡Seamos filosóficos! Dejemos de lado por un momento la poesía o la psicología o la religión trasmundana. Vayamos a esta ontología de cambalache: tenemos que somos los únicos que somos, cuanto mucho podría colarse algún marciano. Pero el privilegio es de quien escribe esto y de los que potencialmente podrían leerlo… y &lt;em&gt;nada&lt;/em&gt; más. Una rama, un cangrejo, una bolsa de polietileno jamás podrán advertirlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116476966365150854?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116476966365150854/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116476966365150854' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116476966365150854'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116476966365150854'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/11/por-qu-sonrerle-la-vida-la-siguiente.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116460497774322332</id><published>2006-11-26T21:15:00.000-08:00</published><updated>2006-11-27T08:48:08.813-08:00</updated><title type='text'>que se vaya</title><content type='html'>&lt;p&gt;La angustia es una cosa excepcionalmente horrenda. De una estirpe unívoca y gris, bien sui generis. Es una cosa viscosa y compacta que dista mucho de la nobleza del llanto, por ejemplo. En el llorar, por lo menos, hay un desahogo. Por ende una expresión, como quien dice un arte. Y es ese misteriso despligue de emoción lo que emparenta al llanto con la otra gran nobleza, su antítesis y complemento a la vez: la risa. En aquello más íntimo y sustancial, los opuestos siempre son lo mismo. Sin embargo, la fatídica angustia lo retiene todo, nada escapa a esta bola asquerosa. Pero uno diría, para consolarse, que así como las alegrías son casi siempre infundadas, otro tanto pasaría con la angustia. Porque la alegría es efímera y además consecuencia absurda de un orden de vida que siempre es más o menos miserable y que para nada justifica una sensación tan paradisíaca y descolgada. ¿Y por qué la angustia no podría nacer de un desacople afín? Además, las alegrías no pasan de un puñado de instantes, son esporádicas... al rato se esfuman; otro tanto debería de pasar con su par antagónico y paralelo, ¡la angustia! Esta hábil reflexión podría calmar algo al angustiado (léase a mí), pero no obstante la pútrida sustancia vuelve, terca, a sentirse al rato, y qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La angustia podría describirse como un desgarro; algunos quizás lo sientan a la altura del esófago (mi caso), otros ya lo detectarán surcando la garganta o lo postergarán para el estómago. ¡Vuelvo a insistir en esa parca inexpresividad que le noto! Otros estados - como el placer, la euforia, e incluso la tristeza y la melancolía - me llevan más a un éxtasis, a algún páramo de recursos poéticos que me redimen y catalizan el momento. Esta basura no, esta basura genera en mí textos grotescos y enanos como éste. La parte espiritual y pincelada te la debo. Desperdicia el momento, es la polución que inutiliza tardes y noches de potencial tanto mayor. Uno se queda desparramado en un sillón, una computadora, una plaza o un tren: se piensa (pero es un pensamiento de camello), se maldice, se suspira, se percibe y padece la inmiscuida bola que fagocita por dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por eso que no veo nobleza en la angustia. Uno quisiera que por lo menos se tire a llanto, puesto que ya ha olvidado de reír y creer, pero precisamente esa es su principal índole: la de no mezclarse con la expresión. Algo como un cielo tupido de nubes negras que no se deciden a hacer tormenta, pero tampoco a escampar. El alma (ay, se disculpará la grandilocuencia y la cursilería: la situación, como dije, es grotesca) queda maniatada: conciente pero torpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez pensé que la esperanza podía ser como un mosquito o en el mejor de los casos una oruga, pero de mierda. Mosquito porque es tonto y debe ser ejecutado ni bien advertido. Y oruga, claro, como pronóstico de mariposa... pero de mierda, porque siempre se malogra, viene fallada. Bueno, siguiendo con el bestiario, veo a la angustia como un parásito. Mal que mal, en el caso de la esperanza hay una cierta simbiosis, porque ella se posa con tiranía, pero no sin que nosotros exprimamos algo de su encanto y quedemos embriagados. Una demagogia para el corazón-masa. Pero el párasito de la angustia acampa, huésped punzante, y va desarticulando cada inmunidad, pero además es como yo decía: reseca todo, si se compara al tiempo que pasa con un suelo fértil, el parásito existencial es entonces la plaga que le chupa el humus y lo deja estéril.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta claro, entonces, que para mí la angustia es pura negatividad. Porque melancolía o nostalgia se siente por algo que se perdió pero alguna vez se tuvo. Y con la absurdidad, en todo caso, se juega, se filosofa, se toca una nada para luego ir alegremente flotando con el alivio de no cuajar en un horizonte. Pero con la angustia uno se siente un místico que anda arrastrándose, un pastor brasilero, un monótono profeta de lo mismo. ¡No puedo danzar por lo cotidiano, mis ojos son ciegos para cualquier sutileza, mi imaginación ya no ve duendes! Se ve, ¿eh? me obligo a escribir a veces como psicólogo, otras como filósofo de oficina, otras como intelectual. No atino a leer,o soy incapaz, en esta parálisis sensorial, de escribir cosas así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"todavía no entiendo cuál es la diferencia entre una hoja seca y yo" (sabroso absurdo)&lt;br /&gt;"¡bicho a la vista, oruga de mierda! ¡la vi, la vi, y te agarré boluda esperanza" (escepticismo juguetón)&lt;br /&gt;"De noche y seguro que alada, pisando con tu risa los yuyos eternos" (enamoramiento)&lt;br /&gt;"será la insurrecta piel soléandose y no más, ser hasta consumirse..." (juventud)&lt;br /&gt;"hay una luna dentro del tiempo espeso escárbenlo" (no-razón pura, ja!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, con que nostalgia de prados libres de parasitismo... Y l´angoisse que se queda muda. Basta, ya fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra definición: "Náusea, sensación insoportable de coacción. Estoy obligado a tolerar que el sol salga todos los días. Es monstruoso. Es inhumano" (Rayuela)&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116460497774322332?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116460497774322332/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116460497774322332' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116460497774322332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116460497774322332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/11/que-se-vaya.html' title='que se vaya'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116316479399666859</id><published>2006-11-10T05:14:00.000-08:00</published><updated>2006-11-19T12:12:27.566-08:00</updated><title type='text'>hay una luna dentro del tiempo espeso escárbenlo.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;ahí donde vamos a ese rayo angélico plumífero, y nos descalzamos en sus túnicas pulcras y tersas, para tocar ese misterio de rizos, nadié tendrá un sueño sin laureles, todos anhelarán "elcuerpo" , la sombra del todo... ellos irán cabezones y toros, les pesará el cosmos en sus espinas dorsales... sepan hoy que algun color he visto, no crean que no siento lo denso del verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ay cierro la ventana por rebote del viento que me helaba, pero la verdad no quería irme del todo de la noche para nada más sumirme más así en glóbulos de hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como los espesos intersticios del tiempo mecánico... si... los enredo con la lengua voraz de esponja...ahh llego a tus confines, relojito del capitan garfio... la verdad es que todo fue... tan extraño? todo es común, vicioso, cansador... cada fue amor, vez que pienso en vos. Que dinámico&lt;br /&gt;y catalizador invertir la sintaxis, vos feliz querías verme... ah, ahí sí se puede... enredados en los cables de entel de algún sueño... enredados entel sueño cables de algún.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mi mi corazozzoon ven cómo late?? te et te te... menos la luz del sol!! te das cuenta??? no era&lt;br /&gt;para que busques eso, macanudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de eso se trata, de sincerarnos, porque el alma esta tan trichada(trillada)!!! y digo el vocablo, porque ella en sí, ella, anda a saber si es... o sea si mora, existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tarda todo en pasarr, es una gelatina esto, ajá te pillé absurdidad. su breve cintura, qué más sentido inmaculado de la vida que esoella?? ah si yo la abrrazara, ya ahora... sería su cinturón más contento, ruborizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo no soy bueno, lloro por mí pero no nunca por tu ala... por tu voz arenosa no, jamais! pasapasa,&lt;br /&gt;la ruidita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no llores más ya no tengas frío&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;no creas que ya no hay más tiniebla&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;tan sólo debes comprenderla&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;es como la luz en primavera&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;es como la luz en primavera&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hay una luna dentro del tiempo espeso escárbenlo. no confiemos más en los puntos y las comas si son entendibles las palabras solas divagantes, así, autosuficientes? resonantes gritonas. punzones. abrí cortá con bisturí el tiempo y en su tajo lunar y pausado sumite...vas bien, flotando ya casi. Burlando las seguridades las efemérides y todas las malas horas pedigueñas. Escarben claro, punzante, arribarán a un aplazo, ay ay tan gorda es la carrera. aplazo de toda incontinencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vas y vas para descubrir tu parte púdica, eh? vas con los rayitos plumíferos, y querés perforarte, deshacerte, todo-lo-agugujereais... ah yo siento que escarbé, con aquel sonido demelón me metí en su piel blanca...su pelo increíble de todo. qué desgracia, no compito contra la estructura roja hierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿no es la vista el sentido más aburrido y vulgar? y desde antiguo considerado el más noble por no sé qué razón solar. vamos a pensar que las cosas existen de por sí, es decir supongámoslo...la mesa, el coliflor, la boligoma. ¿entonces, cuál es la cosa magnífica que nos da? es el único sentido que detecta las cosas que son concretass (claro sin ella no lo serían, pero a la vez si no hubiera vista alcanzaríamos con otros sentidos la agudeza filosa... mirá si el oido llegara a corporizar la voz de un violín) El resto sí q va a lo que se esconde... tras un parlante, una lija, un chupetín, un perfume.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116316479399666859?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116316479399666859/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116316479399666859' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116316479399666859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116316479399666859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/11/hay-una-luna-dentro-del-tiempo-espeso.html' title='hay una luna dentro del tiempo espeso escárbenlo.'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116183818093800630</id><published>2006-10-25T21:47:00.000-07:00</published><updated>2006-10-25T21:52:33.603-07:00</updated><title type='text'>ay, vocación de buzo</title><content type='html'>A mí no me vengan con tonterías porque yo no hago otra cosa que no sea profunda. Tal es mi desilusión cuando voy a una quinta y en su pileta hago siempre pie; ¡qué horror que no haya lo hondo! Lo mismo me sucede con los mates a la mañana, los hongos en los pies y ¡hasta con los humanos! De hecho, mis muelas rechinan cuando oigo de una chica alguna pelotudez, como por ejemplo que quiere ir al baño o que aún espera a su príncipe celestial. ¡Qué desagradables, los hoyos de golf, las huellitas en la playa, el pozo que cavó un nene de tres años! Es una pérdida de tiempo para mí ir al médico cuando tengo laringitis, sabiendo perfectamente que la medicina del alma aún no está descubierta. ¿Y en mis viajes? No soportaría un solo paisaje que no me enseñe, tal sería mi encono al subirme a una montaña rusa del ratón mickey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cómo me revienta que en una charla de ascensor no se saque el tema del olvido metafísico del Ser en Occidente; qué pena que en las camas se hable tan poco de lo ilusorio que es cruzar un puente y creerse del otro lado! ¡Gentes que se broncean! ¿No ven en eso una teología luminaria, la bendición de la razón divina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me caen mal Star Wars y las novelas policiales casi tanto como el nefasto hecho de que se miren más culos que almas. ¡Vocación de olímpico buzo, tal es mi suerte! Amo las chicas psicólogas porque eso indica que saben explicar la trama de cada noviecito que han tenido. A mí no me vengan con filitos posmodernos e insustanciosos, eh.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ay, ay, ay, quién nos curará de lo ligero, de los diálogos con remiseros o con tíos esporádicos o hasta con peluqueros, esos beatos de la frivolidad! Mis cachetes se ruborizan con los jumpers de las chicas del polimodal, pero estallan de júbilo con un Picasso o con el crepúsculo de un acantilado en el sur o con Beatriz Sarlo. ¿Y los subtes, qué razón de ser tendrían si no viera en cada pasajera un amor de mi vida en potencia, acaramelado y apaciguado como un domingo? Desde que no miro tele río más poco, es cierto, pero mis minutos se cotizan en bolsa cuando los invierto en ser el sujeto cartesiano o el proletario que toma conciencia de clase. Debo de ser un meditabundo pez espada que se ofuscara tantísimo con los platos playos y los boleros de manzanero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y cuando percibo la ontológica limitación del Ser en una muzza de sólo cuatro porciones! Ilusos comensales, es en el paraíso de las pizzas - que, doy fe, he contemplado - donde debería vivir yo. De la gramática me he enamorado porque cree en los sustantivos abstractos, pero sobre todo por su modo de detectar adverbios de modo y sujetos tácitos. Ah, lo tácito, lo esdrújulo, sientan el placer estrambótico de pronunciar eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, yo sostengo que donde no me caiga largamente no me es lícito indagar; donde no sienta el vértigo pedregoso de un aljibe mi corazón no tiene nada que hacer. Voy por la vida profundizando, para mi cerebro es cuento chino eso de las dos dimensiones de los egipcios. Mi alma ya es de atmósfera lunar, tan aparatosa erra ella por los pantanos insondabilísimos de cada jornada gregoriana. En esa profundidad ando y así mi caída es siempre y llorona; con los días me voy hundiendo en una gelatina sobria que no es más que la estupidez de un ojo petulante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116183818093800630?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116183818093800630/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116183818093800630' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116183818093800630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116183818093800630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/10/ay-vocacin-de-buzo.html' title='ay, vocación de buzo'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116106214644345424</id><published>2006-10-16T22:11:00.000-07:00</published><updated>2006-10-16T22:15:46.463-07:00</updated><title type='text'>sólo en azules batallas poéticas</title><content type='html'>cómo encontrarnos un dia con la cara tajeada de sonrisa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;verte en el campo! y a la noche como si fueras la luna,&lt;br /&gt;vos única dama haciendo de cualquier punto del cosmos un brillito y un alivio.&lt;br /&gt;De noche y seguro que alada,&lt;br /&gt;pisando con tu risa los yuyos eternos, revolcándote en las tibias espinas&lt;br /&gt;mientras un techo estrellado te chupa,&lt;br /&gt;te bendice y te hace esencia de cada brote, de cada renacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sentí el silencio como yo lo siento! es la libertad que sopla, no sentís el pelo en tu cara?&lt;br /&gt;ahí será tu abrazo nocturno y sin fin? o tal vez bajo cuál sol? bajo qué árbol??&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sentir el vértigo de la nada!!, ves esa hoja seca? agarrala con tu mano de seda...hundite en ese tejido y surcá infinitos, ahí dentro hay una neuva galaxia y dos-nosotros en un planeta, teniendo su hoja y para también hundirse en ella...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;demasiado ser; veo el cielo y me mareo, veo tu uña y me pierdo en ese océano rosa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo misterio! todo es silencio y sepulcro...sólo con risas lo vencemos, sólo en azules batallas poéticas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;destaparnos! basta de etiquetas, de sufrimientos alquilados y raíces censuradas... que te viole la sensación! que el color se desnude y tu piel llore con cada brisa, que tus ojos sangren y griten de tanta mañana...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116106214644345424?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116106214644345424/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116106214644345424' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116106214644345424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116106214644345424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/10/slo-en-azules-batallas-poticas.html' title='sólo en azules batallas poéticas'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116006472510302690</id><published>2006-10-05T09:07:00.000-07:00</published><updated>2006-10-05T09:12:05.123-07:00</updated><title type='text'>"Ya, móntate en el rayo...para ir"</title><content type='html'>&lt;em&gt;Estas son luces que nacen y mueren&lt;br /&gt;ya no quedan más amigos de lo eterno&lt;br /&gt;El cielo con violencia se da&lt;br /&gt;puede chuparte la energía total&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116006472510302690?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116006472510302690/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116006472510302690' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116006472510302690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116006472510302690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/10/ya-mntate-en-el-rayopara-ir.html' title='&quot;Ya, móntate en el rayo...para ir&quot;'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-116001775053746298</id><published>2006-10-04T20:02:00.000-07:00</published><updated>2006-10-05T05:32:55.733-07:00</updated><title type='text'>Argumento para dejar la tele y ponerse a leer (con lo que a mí me cuesta eh)</title><content type='html'>No es esto un mensaje del ministerio de educación ni mis palabras han de estar teñidas de empalagosa moralina. ¡NO! Presento acá una sólida razón que justifica mi título.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos: al prender la tevé pululan, principalmente, políticos y deportistas. Es hoy célebre mundialmente Tévez y también el pelado Agassi. En cuanto a lo primero, nos cansamos de ver en la caja boba al infame Bush, al histriónico Chávez o al marxista arrepentido de Tony Blair.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actualidad los pone, obvio, en un pedestal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, proyectémonos de acá a 2.500 años (año 4.500 d.C., si es que no aparece algún cristo nuevo), tales seres...¿serán recordados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para demostrar que NO, hago el mismo mecanismo pero al vesre: me remonto al pasado. En efecto, ¿quién se acuerda hoy, ponele, que Miguel I Rangabé, a principios del siglo IX d.C., fue el primero en hacerse llamar "Emperador de los romanos" (Basileus Rhomaiôn)? Sería como si en once siglos se fuera a citar frecuentemente el "dicen que soy aburrido" de chupete de la rúa. ¡JA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sino, ¿cuántos han oído que un tal Corebo de Elide (cocinero él) fue el primer vencedor olímpico de la primera Olimpiada, en el año 776 a.c., en la única prueba de destreza existente entonces, la carrera del estadio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, de los mismos tiempos pretéritos, tipos como Aristóteles, Homero o Shakespeare son un poquitín más renombrados hoy en día. Ellos crecen calladitos... ¡lo bello no necesita propaganda! Y tipos como Miguel I Rangabé o Corebo de Elide son menos conocidos que mi abuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En dos milenios y medio... ¿qué pasará, ergo, con nuestras grasas tv-stars?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posteridad los pondrá, obvio, en el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;nota:&lt;/strong&gt; no acepto nostálgicas idealizaciones del pasado. Podrán haber sido personas destacadas tanto Miguel como Corebo. Pero: ¿se creen que el deportista ese no habrá andado con su natalia fassi, o que el emperador era más &lt;em&gt;buenito&lt;/em&gt; que Menem? (y no que Homero haya sido un tipo intachable, pero alguna cosita interesante nos dejó)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;nota´:&lt;/strong&gt; dejo supuesto que Homero existió, je.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-116001775053746298?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/116001775053746298/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=116001775053746298' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116001775053746298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/116001775053746298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/10/argumento-para-dejar-la-tele-y-ponerse.html' title='Argumento para dejar la tele y ponerse a leer (con lo que a mí me cuesta eh)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115937217632818090</id><published>2006-09-27T08:45:00.000-07:00</published><updated>2006-09-27T09:03:13.106-07:00</updated><title type='text'>cinco segundos</title><content type='html'>vida de todos los días: cuando uno va por la calle y se cruza con un conocido, automáticamente &lt;em&gt;sonríe&lt;/em&gt;. El efecto es de unos cinco segundos y al cabo de los mismos se vuelve a la seriedad de siempre; la sonrisa se desmaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nota: ¿qué pasaría si la vida no fuera más que caminar por la calle y cruzarse a un conocido distinto cada cinco segundos?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115937217632818090?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115937217632818090/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115937217632818090' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115937217632818090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115937217632818090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/09/cinco-segundos.html' title='cinco segundos'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115718185571365389</id><published>2006-09-02T00:18:00.000-07:00</published><updated>2006-09-02T00:39:49.776-07:00</updated><title type='text'>lo anónimo de una hojarasca</title><content type='html'>&lt;em&gt;"estos días que corren mi amor, es aquí que nos tocó vivir..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todavía no entiendo cuál es la diferencia entre una hoja seca y yo&lt;br /&gt;claro que hablo de esa hojita crujiente y de pigmento apagado&lt;br /&gt;esa que compacta la lluvia o machuca el otoño&lt;br /&gt;esa que se pierde en lo anónimo de una hojarasca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en ciencia a mi mal lo han llamado contingencia,&lt;br /&gt;¿por qué, entonces, la imagen, el vulgar recurso de lo concreto?&lt;br /&gt;ah, si pudiese enfriarme&lt;br /&gt;si tuviese enchufada esa sosegada heladera que es el cerebro,&lt;br /&gt;pero no,&lt;br /&gt;más a mano te tengo a vos, hoja;&lt;br /&gt;sos mi explicación más realizada, mi dolor más rápido&lt;br /&gt;la nostalgia que más se parece a la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dama arrugada, levantame vos del piso,&lt;br /&gt;seamos iguales y tiernos en nuestra unión,&lt;br /&gt;vayamos de a dos a reírle a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡yo, que tengo un alma viciosa&lt;br /&gt;que se tira al abismo inútil del recuerdo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;jodida condición, ésta que hace ilusiones sobre barro&lt;br /&gt;que impone rumbos y nombres y sentidos a lo que se escurre&lt;br /&gt;que de lo inmundo saca el conejo de la vanidad:&lt;br /&gt;la humana sandez de creerse pesado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡y si vieras a la hoja, cómo flota,&lt;br /&gt;cómo entrega su cadencia y baila con el viento&lt;br /&gt;la música de sus instantes más absurdos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero no,&lt;br /&gt;el hoy que será ayer nos pesa&lt;br /&gt;y vemos, con ojos de vidrio,&lt;br /&gt;que el ayer que pesó es hoy un dibujito borrado&lt;br /&gt;un errante panadero que el cosmos olvidó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡agarralo, que huye!&lt;br /&gt;-pero si ya vendrán de a miles, escritor desesperado!&lt;br /&gt;-¿eh?&lt;br /&gt;cuantos lleguen cuantos se irán,&lt;br /&gt;todo es casual como la marea, como dos manos que se buscan,&lt;br /&gt;como ese beso que la costumbre fijó y creyó dorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero no,&lt;br /&gt;es cosa de hombres la fuga,&lt;br /&gt;ver al liviano instante que nos deja.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115718185571365389?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115718185571365389/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115718185571365389' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115718185571365389'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115718185571365389'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/09/lo-annimo-de-una-hojarasca.html' title='lo anónimo de una hojarasca'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115674325331154318</id><published>2006-08-27T22:26:00.000-07:00</published><updated>2006-08-28T20:02:27.376-07:00</updated><title type='text'>Fines de Julio</title><content type='html'>No sé, no puedo entender por qué empezó este silencio, este elástico de muerte que carcome nuestras miradas, de poco en poco. Somos una familia tipo, que como todas ha tenido sus glorias: las primeras tortas y sus velitas, la primera comunión a los nueve, la foto en mundo marino, etc. Sin embargo hoy es sábado a la noche y ya se respira lunes y pesadumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que todo empezó con Julio. No, no puede ser... se habla acá de un proceso bien decano, reducirlo a un turbulento puñadito de días es ingenuo. Pero sí, si es tan evidente, hasta Julio manteníamos la cordura y después de Julio (de su "después" forzado, deliberado, pero ya hablaré de eso) padecimos esa conquistadora mueca de agriedad que les llega a los que ya han caído, a los que se esconden de la luz. Y ahora nos pudrimos en nuestras camas, nuestras teles, nuestros trabajos, como ansiando un apocalipsis que se demora en aplastarnos de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido muy negro el principio de mi cuento, por lo que ahora le aplico - oh benévolo escritor -algo de contento. Sépase que Julio no era ni un mes ni un asesino serial ni un fatídico hombrezuelo de sobretodo gris: Julio fue nuestro gatito. Era, encima, un gatito lindo, de esosblancos como jabón y juguetón siempre. Debo confesar que a veces me ha hecho reír demasiado el tigrecito, tanto que se me olvidaba la cordura que manteníamos por entonces. De todos modos fue efímero eh, no más de tres días duró Julio entre nos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nada curiosa la estadía gatuna si miramos hacia atrás: basta con rememorar a los peces difuntos, los hamsters hediondos y rompepelotas, la tortuga abandonada con la casa de mi infancia. Fácil ahora interpretar que eso era un signo que nos decía que nosotros con los animales éramos como la luna con el sol. (Respectivamente). Pero para ese tiempo ¡uno creía!¡uno se esperanzaba, mierda! Y me pareció que no estaba de más probar con una mascota de las grosas, animarse al bicho peludo, oloroso y defecante, de cuatro patas y mirada singular, llámese gato o perro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito de la antinomia, siempre me pareció tonto eso de que la gente ama a los perros y odia (teme) a los gatos. Me da asco la facilidad con que la humanidad ha etiquetado a sus coterráneos: perro=amigo, gato=traición, león=valentía, hiena=cobardía. Etc. Está bien que hay perritos tiernísimos, pero también pueden resultar ¡tan grotescos!, por no decir vulgares y por eso aburridos. En cambio lo veo al gato siempre tan en su armonía, danzando en su eternidad felina, con su sosegado andar por los pasillos y los tejados. "Dan miedo", se arguye por ahí. Y yo me y les pregunto, con provocación: ¿desde cuándo lo bello no da miedo, eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más allá de mis teorías anti-éticas para el animal (bien natural que no haya ética paraellos...), Julio fue una picardía de adolescente, un desafío a una autoridad de mamá y papá ya por entonces vapuleada. Yo notaba que una incierta pero linda aura iba amainando puertas adentro. Repito: no era el festín lo que nos caracterizaba sino la cordura, pero no ha mucho que sonreíamos con más rutina, ¡y si nos visitaras ahora, abuelo! Lo cierto es que por entonces ya éramos bostezo y desdén. Por eso pensé en Julio (porque desde antes de tenerlo ya era Julio, como aquel escritor) como mesías o cuanto menos arlequín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena noche lo traje, pero su entrada fue intempestiva y de poca gracia. Mamá se puso a los gritos y no tardó en refugiarse en su tele y su aposento. Papá quedó a mitad de camino como siempre, no sabiendo si imitar la histeria de su mujer o ponerse a reír a lo loco con el nuevo huésped que ya corría danzarinamente por debajo de las mesas y las sillas, escudriñando cada centímetro de alfombra y esquivando patas de mesa y de personas, como si fuera un explorador que sortea bosques de troncos toscos y chabacanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que la gente ama a los animales porque apaciguan la soledad, hacen las veces de novios/as o como mínimo interlocutores, colorean un poco el devenir del tiempo, inyectan la realidad con inocencia, paraíso e instinto. En mi caso no era nada de eso en particular o seguro sería todo eso junto, por lo que no tardé en enamorarme de la infame bola de pelos. ¿Cómo no encariñarse, si de verdad que cumplía su rol? Ya me imaginaba a mí metido en el tedio del estudio cuando de repente irrumpiría Julio con sus patitas inquietas y su mirada de yonofui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba perfecto que entre los alicaídos ojos que solían mirarme, de golpe lo encontrara a Julio y calmara bastante mis ganas de evadirme, que siempre eran muchas. Porque si bien es recién hoy sábado a la noche que la destrucción se ha consumado (las once menos cuarto y ya se huele la pesadilla, atrás quedó la sobremesa y la saciedad), de muy lejos nos viene siguiendo la tristeza. Que, ¿digo no?, por más que se estire día a día no pierde su gravedad, si se la siente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa primera noche llevé a Julio conmigo y pernoctó en mi dormitorio. Creo que fue como un axilo para el bicho, y noté que él también lo entendía así porque lo primero que hizo fue esconderse bajo mi cama, como escapándose de un tirano impreciso pero total. Igual, a la horita ya estaba lo más pancho tirado sobre la colcha y yo acepté cortésmente que durmiera conmigo. Fue incómodo porque nunca había dormido con otro ser en mi cama. Entonces me despertaba cada tanto, volvía del sueño y me encontraba a Julio a veces impasible, otras despatarrado, otras acurrucado y otras observándome. (Claro que yo miraba primero y él correspondía luego). A todo esto era ya de mañana, y cómo no obnuvilarse con la bola infame mientras desayunaba sus cereales con inhumana inocencia. Ahí estaba la clave, su inhumanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las diez por lo general no hay nadie en casa excepto yo. Entonces solté a mi amiguito y correteó por el living, llenando de tierra y pelos cuanto sillón montaba. Yo lo observaba encandilado y creí formar una simbiosis mágica con Julio, la de los seres tan disímiles que sin embargo se juntan y se tocan y se atraen en ese infinito aluvión de contingencia que algunos llaman, aventuradamente, mundo. Hasta la llegada de mamá, cuando hubo que regresarlo al bastión nocturno, pasé con Julio los momentos más verdes, entre piruetas y confesiones y algún que otro rasguño. Cuando llegó la cena hubo que cenar con la familia, mientras Julio cenaba solito en su jaulita de siempre. Y ahí, en la mesa, soporté la desaprobación categórica: que tiene olor, que rompe todo, que sería más adecuado probar con un perrito. Pero yo no reparaba en sus excusas, que como siempre no pasaban de excusas. La familia rechazaba a Julio por razones de química, la incompatibilidad era básica y lapidaria. De todos modos yo no cantaba derrota, y cuando volví a nuestro bastión comuniqué a mi protegido que la resistencia apenas empezaba, que el correr de los días y el encanto que yo veía en Julio ablandarían esa robustez en los gestos de mamá y la asquerosa aquiescencia en papá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasamos la segunda noche y el día dos me empezó con mocos y estornudos. Y esta vez no era una ventana abierta o un pie descalzo, sino alergia. Pobrecín Julio, con qué estupor me miraba escupir y estornudar mientras yo no podía evitar un ligero reproche. ¿Es que yo tampoco compatibilizaba, es que la bella simbiosis no era más que un cuento de hadas, una lontana utopía preadánica? Al carajo con la alegoría, seamos claros: yo podía maquillar el desajuste y seguirqueriendo a Julio, ¿pero cómo ocultárselo a la familia? ¡Ahh! Ya lo veía a papá sonriendotriunfante, todo ese semillero de pelambre al fin tendría su trágica razón de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue nomás: "¡la gota que rebasó el vaso!", acusó mamá, mitad histérica mitad contenta, al enterarse. Y yo, que nunca lloro, lloré. Volví con Julio y lo abracé tanto tanto que me ligué sus arañazos y sus alergénicos. Pero después, ya calmado, entré en razón. ¿No era, acaso, motivo suficiente para deshacerme de Julio el que me propinara tanto moco y bacteria? ¿No era Julio también el culpable de la fea convivencia junto a mamá y papá? Pobre bicho, en su cristalina condición de animal era tonto (cosa de humanos) reprocharle tanta mierda, pero lo cierto eraque, a esa altura, su intromisión era más mala que buena. ¡Era malo che! No dije nada en casa y me fui a la facultad, llenando el tren y los subtes de reflexiones y estornudos. Si bien primero pensé en qué hacer con Julio, luego pasé a pensar qué hacerle a Julio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí lo más impulsivo y simple y a partir de lo que más tenía a mano. Volví tarde a casa y no fui a una farmacia porque era tarde; ir a un veterinario, en todo caso, hubiera sido ridículo. Cuando entré papá me preguntó qué pensaba hacer con el gato, pero yo no respondí y entré al cuarto. Se exhaltó Julio al verme llegar, gracias a esa increíble agudeza que los gatos tienen en las orejas. Igual ni me miró; siguió en la suya lamiéndose la panza. Ya anticipé que mi decisión era precaria: agarré la almohada, esa que de chico fue mi amiga, y la puse por encima de Julio. Fue fácil al principio pero segundos más tarde Julio se movía convulsionado y maullaba, lloraba, gruñía. Era esa absurda lucha que emprende todo ser cuando ve que va a dejar de ser. Lucha que está cantada que perderemos, pero no obstante Julio luchaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que calló y calló la casa. Al ir al living, con el hecho consumado, no noté sorpresa en la familia. ¿Sabrían, no? Yo creo que sí, que al final papá y mamá eran sabios y adivinaban (¿urdían?) el desenlace. Sabían que desde un principio éramos nosotros o él. Del resto tenía que encargarme yo, que bastante grandecito ya estaba como para no entender. No hablé (a buen entendedor..., ¡ja!) pero me senté junto a ellos, aliviado y ya con menos mocos, hasta que se hizo de noche y cenamos a hora prudente. Y ahora duermen mientras yo velo, mientras Julio el impertinente sigue encerrado y yo cuento su metida de pata, no sea cosa que usted, señora,también quiera intentarlo en su casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115674325331154318?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115674325331154318/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115674325331154318' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115674325331154318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115674325331154318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/08/fines-de-julio.html' title='Fines de Julio'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115449336986421526</id><published>2006-08-01T21:32:00.000-07:00</published><updated>2006-08-01T22:09:16.133-07:00</updated><title type='text'>lo obvio que yo obvio tu obvias, lo obvio obviado</title><content type='html'>hay un momento en que me aparto y no pacto&lt;br /&gt;es el instante en que decido la evasión,&lt;br /&gt;o tal vez evadir la evasión.&lt;br /&gt;porque afuera del circo se abre otro espectáculo,&lt;br /&gt;y hacía ahí es que mando mis ojos gastados.&lt;br /&gt;una rápida mezcla de alegrías y tristezas a la que otros no llegan.&lt;br /&gt;así de seco, así de llano quiero decir todo&lt;br /&gt;un sigiloso pato que se desvía de la hilera y se zambulle:&lt;br /&gt;eso es lo mío a veces,&lt;br /&gt;eso que mi vista, justo recién,&lt;br /&gt;ganó al torcerse,&lt;br /&gt;mientras duermen las ventanas.&lt;br /&gt;el vacío es recurrente:&lt;br /&gt;advertir la belleza ignorada es como sentir la soledad.&lt;br /&gt;lo obvio que yo obvio tu obvias, lo obvio obviado.&lt;br /&gt;a veces mirar es un riesgo, pero también es rebelión y conciencia;&lt;br /&gt;es palpar la eternidad de una sensación.&lt;br /&gt;por eso me aparto, porque una vida resulta poca&lt;br /&gt;y afuera siempre hay tanto para una visión de hombre.&lt;br /&gt;así de frontales son la tierra y sus elementos;&lt;br /&gt;porque para lo mediato están el resto de nuestras pobrezas.&lt;br /&gt;¡ya las palabras ensucian!, pero qué otro refugio nos queda.&lt;br /&gt;escribir es denunciar la carencia con sigilo,&lt;br /&gt;pero a la vez es formar la huella del alma inquieta,&lt;br /&gt;su trunco paseo por lo distinto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115449336986421526?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115449336986421526/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115449336986421526' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115449336986421526'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115449336986421526'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/08/lo-obvio-que-yo-obvio-tu-obvias-lo.html' title='lo obvio que yo obvio tu obvias, lo obvio obviado'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115371460499664135</id><published>2006-07-23T21:15:00.000-07:00</published><updated>2006-07-24T16:05:28.566-07:00</updated><title type='text'>¡bicho a la vista, oruga de mierda!</title><content type='html'>Proceso de desesperanzamiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uno va tranquilo y lo más probable que sin rumbo, pero tranquilo nomás hasta que de repente,&lt;br /&gt;¡esperanza!&lt;br /&gt;¡bicho a la vista, oruga de mierda! ¡la vi, la vi, y te agarré boluda esperanza!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uno no tiene nada en esta vida pero por lo menos tiene un tesoro único y esencial: el sin-rumbo,&lt;br /&gt;¿y vas a venir justo vos, bicho pérfido, a quitármelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es algo raro el proceso de desesperanzamiento, inefable yo diría (dícese del re-nervioso impulso de querer destrozar el puto teclado por inútil, por teclas cachivaches, por no congeniar con los dedos-hormigas), pero es maomeno así: olés o ves o escuchás la esperanza que hace las veces de mosquito, ahí percibís el zumbidito caradura y procedés a la cacería. Es sencillo porque por lo general las esperanzas, como los mosquitos, son boludos y lelos. Basta un seco manotazo para apresarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah pero con las esperanzas lo difícil, lo poco canchero, a diferencia del acoso al nimio insecto,&lt;br /&gt;¡es ejecutarlas!&lt;br /&gt;No porque sean fortachonas; no suscitan miedo, sino lástima. ¿Es necesaria la cachetada fatal, cuando esossus ojitos te miran así, cándidos y brillantinosos? Así se llega a la parte más mala onda del desesperanzamiento, cuando de veras hay que liquidar el pleito. El implacable verdugo enumera los cargos, a saber:&lt;br /&gt;_hacer trepar a la víctima por cielos rasos y cielos convexos cagándose temporalmente en la ley de gravedad para después puf, conocer su nariz el tosco piso;&lt;br /&gt;_maquillar de evanescencia lo inmundo a la manera de facilongo desodorante de ambientes;&lt;br /&gt;_hacer verosímil una nada;&lt;br /&gt;_bastardear al presente.&lt;br /&gt;Imprescindible sopesar la piedad, ¡por favor eh! Condenadísima esperanza: urge hacerte morir, que no dejes hijos ni memorias ni testamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desesperanzamiento concluye, obvio, aplastando al soberano mosquito, por lo que uno puede proseguir su marcha grisácea pero ya recuperado el sin-rumbo, único tesoro que hará más piola - ¡no se duda! - al resto de nuestros momentos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115371460499664135?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115371460499664135/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115371460499664135' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115371460499664135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115371460499664135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/07/bicho-la-vista-oruga-de-mierda.html' title='¡bicho a la vista, oruga de mierda!'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115289352460299216</id><published>2006-07-14T09:08:00.000-07:00</published><updated>2006-07-25T22:44:22.520-07:00</updated><title type='text'>Tu última torpeza</title><content type='html'>Recién la música me hizo acordar a vos, tanto que me acordé también de que escribo, esa costumbre que termina siendo, pobrecita ella, mi última forma de sobrellevar la vida. Evadía tu desgracia que debería sentir mía, pero en vano porque de golpe alguien canta: &lt;em&gt;"-¿Dónde está la canción que me hiciste, cuando eras poeta?", "-Terminaba tan triste que nunca la pude empezar"&lt;/em&gt;. Lo escuché recién y se me fue una risa agria, de esas que duelen en la garganta y que todavía no me explico. Oh querida, es que parecióse tanto a tu última torpeza, ¿aún te acordarás, allí donde estés? Me reclamaste un amor que yo ya no podía sentir, esa vez. Viniste empujada por el alcohol, eso no lo ignoro, pero pareciste tan espontánea… (claro, eso lo noto ahora, ahora). “Si vos me querías, Javier, ¿cómo podés ahora ser tan indiferente con vos mismo?”, recuerdo que reclamaste, estúpidamente lúcida así de golpe, vos que siempre nadabas en una inconsistencia tibia y viscosa ¡y de eso te jactabas, pero ahí lo reprochaste! No ignoro tu tendencia a la contradicción (de qué me enamoraba, sino) que llegué a entender deliberada, pero hubiese sido tonto (ah, pero tu deliberada tendencia a la tontería…) que ahí creyeras eso, que yo podría así como así volver a mi tímida ilusión, que el amor se podría reavivar tan sencillo como la leña apurada por el papel de diario. ¿Dónde estaba el amor que me dijiste, cuando eras poeta? No sabía, querida, algo que llaman orgullo lo habrá escondido pero de verdad te digo eh, mejor respuesta no tuve que no responderte. ¡Y yo que no ignoraba que ignorabas! Ahí pretendiste saber, te aferraste a una evidencia y pediste absolución. Te agarraste de las palabras que una vez insinué, como si tuvieran alguna garantía. Pobrecita culpable, yéndote al infierno nos lavaste de culpas a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releo mi texto (¿mi oda, mi elegía, mi diatriba?) y noto que tres veces repetí “no ignoro”. Y salta a la vista: se me hace difícil ignorar. Ayer justo pensaba lo feo que es ignorar, pero lo mucho más feo que es saber. Y yo sabía tanto de vos, anticipándome a cada una de tus acrobacias. (Es decir torpezas). Justificándolas, gil, me dirá un amigo que nunca te consintió. Releo mi texto y sonrío con el “todos” que va al final del párrafo uno. Todos te queríamos, y ahora sería fácil remitirme a los horribles celos que me daba verte con fulano o mengano, pero no ignoro, no, no, que en el fondo me alivia que exista un “todos”, y estoy seguro que el respiro-suspiro no me pasa a mí sólo sino a todos. Y al margen del golpe y su machucón, de algún modo tu final nos expurga. No por el hecho de no sentirnos solos, ¡no somos diez hermanos que lloramos a un mismo padre! Para nada, acá se trata de justificar nuestros odios hacia vos, las estúpidas veces que nos habremos sentido mejores que vos y ahora de repente tu desgracia que viene a darnos la razón. Si querida, somos capaces de pensar eso y tanto más, hasta somos capaces de sentirte nuestra mártir; tu gran desgracia es nuestra gran excusa para seguir en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algún conocido dirá, al leerme, que finjo el cinismo, que en realidad estoy hecho pomada. Y es verdad, pero lo otro también. Si me desnudo (y para eso escribo, cuando no doy más y mi piel siente ya el infierno) ventilo las dos cosas: queda ese anónimo profesorcito que jugó al romance con una loca aleatoria y así sucumbió, pero también se ve el desdén y la hipocresía, la sucia conciencia que se hace la tranquila, se piensa así de mala fe nomás eh, pero nomás se piensa así y eso repugna. ¿La verdad, querés? Te quise como loco, te soñé pesadilla, utopía, tonta, nimia, poética, alegre, sombría, común y corriente, desnuda, angelical. No es tanto un trámite que mueran las veces que pasé con vos, no es el recuerdo como la carne. Por eso cuando supe que te habías matado supe que se me vendría el caos, que inasible y parca como te mostrabas eras mi mal más necesario. ¿No te explicaba yo, que llorar es forjar recuerdos? Lloramos una equis cosa (linda o fea) y eso es como fijar en el alma la honda huella, el llanto es así el artífice de ese módico archivo de emociones que gestamos en una vida. Te lo sentenciaba así, con una arrogancia que te irritaba y hasta te daría lástima. Pero al final era cierto, no podrías refutarme tan sencillo si me vieras ahora más callado, leyendo al mundo con más indiferencia que antes. ¿Exorcisarme de vos, ergo? Ah vaya, nuevo cinismo, cruenta bajeza. Pero sincerémonos, hombre: para eso escribo y para eso la segunda persona del singular, entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribo desordenado según los recuerdos que se me vengan. Les souvenirs, voilá. Los inspecciono y les hago el catálogo, notarías si leyeras que detrás de cada oración hay un recuerdo agazapado. Entendé que si los dejo correr alegremente por el living esto es el acabose; nunca soporté ser anfitrión de tanto. Aún así bendigo tu pérdida, tanto me alivia ahora poder cambiarte por cualquier otra. Me acuerdo de los sábados. A las once llego, me decías, y yo que me negaba religiosamente a las demás, limitándolas a la cotidiana falta de pena y gloria que después de vos podría ofrecerles, dejadas para otra oportunidad. Pero te demorabas y a veces faltabas (pero sí Javier, me quedé por mamá, llora tanto desde que papá se las tomó…) y yo nunca te creía, o en todo caso me importaba un carajo la pensión de tu viejo. Era común ignorarte o fingirme superado, pero cuánto te he querido. Con violencia, con ternura, con asco, con prescindencia o fatiga o sed, rompiendo ladrillos, de la manera más cursi. Con vos sonreía más que de costumbre, sonreía a la par tuya aunque ¡no ignoro! que para todos tendrías esa facilidad. Con vos la felicidad no era más que un café o una sábana de flores, cuando llegaba la hora de los grandes planes mandabas todo a la mierda. Actuabas - mentías - tan puntillosa la torpeza, la niñez larga. Yo, empecinado feligrés del futuro y vos tan escéptica o juguetona. (Llegué a creerte filósofa, no te rías, aunque en el fondo sólo serían tus pocas ganas de trascender). Lo único que te gustaba de Borges era su desdén por el tiempo, y me lo citabas para eludir mis adultísimas chiquilinadas: que el hoy fugaz es tenue y eterno, que no espere ni otro Cielo ni otro Infierno. Todo muy lindo y hábil, pero para ese entonces yo aún esperaba, y paralelamente a tu desdén ingeniaba un futuro más fértil. Funcionaba así mi cerebro: te pensaba un día hartándote de todo y cobijándote en ese que, entre tantos, decía que te quería, sospechando que era el único que no te mentía. Te dará risa, pero a mí me servía para dormir tranquilo. ¿Pero por qué elegirme entre todos, si lo mío también sería miedo a la muerte crónica, a no llenar de sentido las horas, meros ojos gastados y de repente encandilados de color? Yo tejía con paciencia; te esperaba, sutil Ulises. Tejía la red infalible que daría con vos, caerías en mí como la araña cansada y mareada después del trajín de una vida. ¡Y la otra noche del bar, entonces…! Pero ahí me diste lástima, me sentí más persona y por eso callé. Te quedaste con mirada nerviosa, hubiera sido tan cómodo besarte entera como siempre, sino fuera porque esa vez demandabas más que una calidez, un mimo. Y no quise hablar, la cosa es que jamás podría con la canción que pedías y que alguna vez te balbuceé, caradura. Y aparte tu cara empapada, tu pelo remolino, tenías moco hasta en las orejas, cualquiera hubiera creído que eras poca mujer. Yo también. Digo, de metáfora en metáfora, que me enamoré de un maquillaje que yo mismo te puse, me enamoré de mí mismo en mis ganas de merecer una realidad que nunca serías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, era claro que no éramos el uno para el otro, y lo sabíamos (¿lo sabías?) hasta en nuestros momentos-sábanas o momentos de la mano cuando ya se intuía el cortocircuito del después. Aunque era simple desligamiento, nada de mega-conflicto o drama mexicano. Te ibas con silencio, como hace una lenta hoja seca con su árbol. Desaparecía tu aura por semanas y yo volvía a mi rincón, enseñaba mis siete horas diarias y cada tanto te buscaba entre todos. Así nos conocimos, viniste todo un cuatrimestre a mi clase andá a saber si para recibirte de algo o para escucharme. En tu caso hasta podía tratarse de pendeja calentona. (¿Puedo insultarte?, si total no estás. Tan fácil que no estés). En realidad te quise porque con vos se daba algo único: me sentí un poco, de rato en rato, todos los hombres. Era solamente con vos porque con otras no pasa: a veces sos el tipo seguro, otras el que anda perdido, otras magno protector o nene moquiento, otras el intelectual pero otras el aprendiz, y así, según el espejo en que te mires. Y eso molesta, eso es elegir de antemano un camino cuando hay tanto a qué asomarse. Y por eso en nuestros momentos me creía dueño de todo pero tus ausencias se llevaban ese todo. ¿Y cómo no odiarte, maldecir al puto destino? Ahí se explica que tantas noches fuera yo el ausente, que me llamaras como loca y yo inventara lo mío. Si me reprocho algo es haber siempre pretendido más de la cuenta, porque el resto de mis culpas fueron siempre tan naturales: vos andabas con cuanto boludo se te aparecía, y yo trataba, de boludo nomás, de emparejar tus crónicas deserciones. A tanto llegué que mirá, tuve que casarme, tuve que mostrarme casado la vez de tu última torpeza. Terminaríamos cansados y a la intemperie y yo no iba a correr ese riesgo a esta altura de mis días, ¡mis únicos días después de todo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras culpas que arrastro son quizá menores, casi inocentes. O de las más atroces eh, porque con vos resultó que nunca se me pasó nada por alto, y ser un incómodo inquisidor de todas las cosas puede ser algo poco perdonable. Digamos que ni bien di con vos, en mis juegos intelectuales comprendí que eras ese coqueto estereotipo de mina embrujada con que todo bostezado veinteañero sueña, ¿entonces cómo abrirme, después, a la novedad? ¿Para qué creer, después, que nos inventábamos una felicidad única? Pero no quiero entrar en ideas bribonas que más tarde se deshacían con tu llamado o tu beso. Acá importa el asombro que trato de no simular. Porque apenas pensándolo se hace obvio que elegirías unas pastillas como frutilla del melodrama. Y nosotros que nos agarraremos a nuestro lado, te lloraremos por convención o angustia hondísima y sintiendo mucho frío, pero las charlas en tu honor van a tener ese dejo de lástima que siempre es de plástico. Fue una pena pibe, era tan simpática, siempre tan de buen humor. Uf, si era pura bondad… Pero yo te conocía y en lo que vendrá sé que no seré tan magnánimo, porque sé que tus simpatías eran en el fondo anticuerpos, eran una colorida terapia de dejarse resbalar o un patinaje sobre el hielo del olvido. Igual eras para todos un resplandor esencial, pero al evocarte en las charlas (y tan asqueroso va a ser) vamos a fingir un pésame convencional. Ah, pero cómo no sabernos un poco más huérfanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final no sé qué significaste, por lo visto es algo interesante porque me hacés escribir cuando tengo una mujer durmiendo y que espera un hijo. Oh, en una de esas voy a ser un tipo contento. ¡Pero hasta qué punto el egoísmo…! Desconsiderado de mi parte, olvidé que estabas muerta. La termino, te dejo, no quiero serte más molestia. ¿Te quise por torpe y te rechacé por torpe? Sí. Pero te pusiste tan tonta, y yo tanto no pedía: toda tu vida tropezando con todo, recién pudiste figurarte la verdad cuando me viniste con tu planteo. Tan simple todo: tu vida a secas, es decir, tu alternativa de días sensatos y tibios, era al lado mío, querida, tu vida tenía que ser yo. Tarde amaneciste y tu último tropiezo, claro, fue contra mí. Te dejé al mismo tiempo que la vida, al chocar contra mí chocaste con tu ser miserable. Y me fui, y te fuiste. Ahora no sabremos cómo rehacernos una alegría, no habrá modo de renacer, vos tan muerta y yo tan muerte, tan esa vida que eligió soltarte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115289352460299216?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115289352460299216/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115289352460299216' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115289352460299216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115289352460299216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/07/tu-ltima-torpeza.html' title='Tu última torpeza'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-115146126777436624</id><published>2006-06-27T19:19:00.000-07:00</published><updated>2006-06-27T19:21:07.790-07:00</updated><title type='text'>Paternidad de los instantes</title><content type='html'>Un instante será nuestro destino. Primero aclaro qué entiendo por destino: entiendo el cúmulo de cosas que suceden en una vida, pero jamás preestablecido y aburridamente a priori. Decir que sólo de un instante pende nuestra tragicomedia es exagerado, claro, entonces concederé que no sea uno sino un modesto puñadito de instantes-papás; la razón es que la vida siempre va a estar atada a esos segunditos anónimos y  decisivos pero jamás a la totalidad de momentos, porque o estos son hijos de dicho puñado o sencillamente no sirven para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acuerdo de un cuento de Borges, &lt;em&gt;Biografía de Tadeo Isidoro Cruz&lt;/em&gt;, donde se dice: &lt;em&gt;“Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es”.&lt;/em&gt; Bueno, en mi caso también hay la idea de momentos cumbres, pero al revés. Borges habla de destino como fatalismo: ese momento insigne sería la &lt;em&gt;fundamentación&lt;/em&gt; de todos los demás. Pero yo propongo (falto de maestría borgeana) a algún que otro momento como &lt;em&gt;causa&lt;/em&gt; de los demás; cuanto menos su condición de posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pasa que una decisión, en apariencia trivial, termina forjando nuestras felicidades y glorias. Que estarán escritas o no; eso nunca lo sabremos. Entonces elegís una carrera y conocés a ese amigo que conoce a esa que te va a enamorar. O más opaco todavía: elegís por error esa carrera que después vas a cambiar, pero en el intervalo conocés a ese amigo a partir del que, por una (aparente) insignificancia como una fiesta, conocés a esa misma del caso anterior. ¿Y qué importa si después es amor o no? Oscilará la calidad de instantes-hijos, pero no habrá modo de torcer esa repentina historia, por el simple hecho de que “lo hecho hecho está”. Y así nos vamos por un camino entre tantos otros, posibilidades innúmeras y huérfanas que andá a saber adónde irán a parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, claro, si convenimos que hay personas irreemplazables, y que el llegar a un destino distinto no hubiera sido lo mismo. Porque sino el devenir del tiempo se hace anárquico y nuestra indiferencia no se la juega. ¡Cuidado eh! Ahora sabemos que los instantes-papás existen pero no sabemos cuáles son. Y se tarda en escrutarlos, quizás siglos; tal fue el caso del soldado romano que clavó las manos de Jesús: no tenía idea de cómo torcía la historia con cada insulso golpecito de martillo. Es inquietante: dichos instantes podrán pasar un año, diez o hasta siempre en el anonimato, del lado de la realidad al que el hombre aún no llegó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-115146126777436624?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/115146126777436624/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=115146126777436624' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115146126777436624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/115146126777436624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/06/paternidad-de-los-instantes.html' title='Paternidad de los instantes'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114963677255336084</id><published>2006-06-06T16:30:00.000-07:00</published><updated>2006-06-06T18:15:45.966-07:00</updated><title type='text'>El hábito</title><content type='html'>Todo ese barrio le encanta, pero su predilección más tierna es para esa cuadra. Se la puede ver haciendo tiempo, desparramada en el pasto del parque como una hoja seca más, hasta que se hace la hora y se pasea, sin excepción, por su cuadra de siempre. En abril el empedrado se viste del mejor amarillo en plaza, y sus pies, festivos, surcan los charcos de hojarasca a la manera de lanchas. El sauce de la mano de enfrente la entristece; por eso conviene que esté de la mano de enfrente. Y así se hace pleno el otoño y su paz. Pero el postre llega de noche: los adoquines de la calle trocan en una blanca opacidad que a ella le resulta lunar; lástima le da gastar tal belleza en unos cuantos pasos. Y nunca dar la vuelta manzana y pagar su boleto de nuevo: tal vez por inercia de boca de subte, tal vez por celoso afán de dosificar aquel tesoro. Puede ser muy infeliz durante las horas de clase pero a la vuelta de la esquina siempre llega la amnistía: la cuadra la espera vetusta y pacífica, con su sauce y sus enredaderas y neones. Es su magnánima reconciliación con el mundo.&lt;br /&gt;Hasta que una tarde de esas vacías improvisó y cambió su cuadra por otras. Se topó con nuevos empedrados y árboles de troncos calcados y mudos. Los sintió indiferentes. Vivió el bochorno de verse en una ciudad brotada de manzanas y bellezas clonadas. Sufrió; sintieron el despojo sus pies peregrinos. Es que su cuadra ahora se fundía en una secuencia desatinada y terminaba por ceder. Y bueno, fue tal su desamparo que eligió un cordón de vereda cualquiera para frenarse y dejarse llorar. Porque: ¿tanta fortuna para ella sola? ¿Cómo podría retener ese otoño vespertino que la agredía y la mecía a la vez? Deseó mucho esa cordura que la invitó a cerrar los ojos y respirar, y fue entonces que, de golpe, un sol eterno cabalgó por sus párpados.&lt;br /&gt;Perdida y urbana, cayó en el hábito de su felicidad más corriente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114963677255336084?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114963677255336084/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114963677255336084' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114963677255336084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114963677255336084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/06/el-hbito.html' title='El hábito'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114936011355337666</id><published>2006-06-03T11:16:00.000-07:00</published><updated>2006-06-04T14:39:06.783-07:00</updated><title type='text'>Breve y peculiar defensa de lo absoluto</title><content type='html'>Se disculpará el sesgo eminentemente filosófico de este texto, pero ojalá se sepa distinguir la verdadera razón que me lleva a escribirlo: atacar a la filosofía desde la filosofía misma, o al menos a la parte de ella que más me incomoda. Jactanciosamente se estaría sugiriendo una adolescente, modesta y hasta pueril, por qué no, antifilosofía filosófica. Si se me permite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arranco con Camus que nos dice ahí nomás en la primera página de su &lt;em&gt;Mito de Sísifo&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio."&lt;/em&gt; Y más adelante amplifica hermosamente su provocación: &lt;em&gt;"Nunca vi a nadie morir por el argumento ontológico".&lt;/em&gt; Claro que en verdad Camus no hace más que filosofar a la hora de poner en vereda ciertos matices de la filosofía misma, incluso hasta cuando exalta la histórica abjuración de Galileo que no se jugó por su verdad científica más preciosa. Porque tal acto es filosóficamente deshonesto, sí, y entonces relativizar la decisión del astrónomo es reconsiderar el peso mismo que la "verdad" ostenta en los vehementes y testarudos corpus filosóficos de los siglos de los siglos, por el mero hecho de no jugarse la vida misma en ese dilema que le impuso la Inquisición. Entonces, aquí parecería banal pronunciarse o no por la rotación de la Tierra alrededor del sol, puesto que al hacerlo no se ahonda en las vicisitudes más entrañables de nuestra raza. Pero yo no quería llegar tan lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Defender lo absoluto, entonces? ¿Pero no iba a defenestrar, éste, a la filosofía? Sí, pero sólo a su aspecto que reconozco más frívolo e insustancioso. Su matiz monstruosamente deshumanizado. Qué sé yo si Galileo fue o no vanidoso o fútil a la hora de juguetear con su telescopio, pero sí que hay actitudes que me provocan absurda y recurrente picazón. Me voy a referir a dos asuntos puntuales y notables que, de distinta manera, pretenden sostener un potente absolutismo más allá de las instancias particulares y contingentes de nuestro terrenal mundo: platonismo y monoteísmo. Ambas teorías han sido vastamente atacadas, claro, pero acá me referiré sólo a dos o tres de esas piedritas en el camino de esos dos gigantes absolutistas. Para luego abogar por ellos, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empiezo con Dios que resulta menos académico y más digerible. El otro día escuché un argumento "lógicamente irrefutable" (epíteto este último tan repulsivo y rimbombante) en contra de la omnipotencia de Dios, que supongo se referirá a la divinidad de los vituperados cristianos. Dice masomenos así: si Dios es omnipotente, es capaz de crear cualquier cosa. Ergo, podrá crear una piedra muy muy grande y pesada, tanto es así que podrá crear una que ni él mismo podrá levantar. Si no la levanta, no puede que sea omnipotente. Ahora, si al gozar de omnipotencia es capaz de levantar cualquier piedra, entonces nunca podrá crear una piedra de tal tamaño que ni él mismo podría levantar. ¡Nuestra suprema deidad será incapaz de crear tal piedra! ¡Wow! ¡Magnífico, imponente, lúcido! Jamás se nos volverá a ocurrir, ni por asomo, tal cosa como la idea (o la sensación) de un Ser todopoderoso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tiene sentido acá buscar validez deductiva entre premisas y conclusión. El argumento ha de ser semánticamente brillante e intachable en el ámbito del lenguaje objeto de la lógica. Pero sólo en ese ámbito. Muy que les pese a estos malabaristas del símbolo y el rigor, los inefables hombres seguiremos elucrubando viejas y nuevas deidades que afiancen nuestra espiritual existencia a una creencia que la ampare, la refugie. ¡Cuanto menos el sentimiento! ¡La nostalgia de un absoluto, una comprensión, una Causa! Resulta inherente a nuestra raza el indagar en los más recónditos intersticios del orbe para luego imaginar candorosas o descabelladas energías o potencias que todo-lo-atraviesen, todo-lo-provoquen, todo-lo-sean. Desde Heráclito y su célebre logos. Etc. Etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás mi repentina reacción a favor del cristianismo más casto sea también un efecto de la banalización total que sufre el espíritu religioso en la actualidad. Considero, por lo demás, que el cristianismo dista de ostentar una verdad consistente y ni que hablar de las cíclicas torpezas y atrocidades de su Iglesia. Pero no es a partir de vacuos razonamientos lógicos o supermegaarchiproducciones cinematográficas o literarias que vamos a desenmascarar esa pretendida farsa que - criticada con más razón que sin - se dice que monta su obstinada feligresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápido y sin chistar vayamos sin demora al segundo de los tópicos: Platón y su Teoría de las Formas. Como breve reseña para el total profano, Platón creía en un mundo de Ideas inteligibles, inmutables, eternas, reales y verdaderas que fundamenta nuestro ámbito sensible, plagado de imperfecciones y hombres miopes y errantes. (No por nada, obsérvese, tanta analogía se ha hecho entre platonismo y cristianismo). Nos encontramos aquí ante un nuevo absoluto, pulcro y diáfano, producto de la sofisticada intuición de un genio ya atemporal. Pero nuevamente aquí entran en escena las objeciones artificiosas y cesudas en exceso. Paradójicamente se las formula el mismo Platón, en el &lt;em&gt;Parménides&lt;/em&gt;. Se podría apreciar desde mi imberbe perspectiva que tal cosa fue innecesaria, pero ¡qué admirable, che, que él mismo haya tratado de refutarse o cuanto menos cuestionarse! Hombría de pocos hombres. Y no olvido aquí que filosofía es también juego, simulacro y abstracción en lontananza, mal que me pese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un primer argumento cuestiona la extensión de las Formas, que pretenden ser un todo indivisible e inmaterial. Sin embargo, al estar presente (en el caso de que tal presencia sea concreta) una determinada Forma en cada una de las cosas sensibles que participan de ella, tal entidad inteligible se desvanecería y quedaría separada de sí misma, ya que los múltiples están obviamente escindidos. Es decir, un pedacito de Forma en cada cosa. Así lo manifiesta Parménides en 131c: &lt;em&gt;"En cosecuencia, Sócrates - dijo - las Formas en sí mismas son divisibles en partes, y las cosas que de ellas participan participarán de una parte, y en cada cosa ya no estará el todo, sino una parte de él en cada una."&lt;/em&gt; Nuevamente estamos ante una maniobra hábil y pintoresca, pero que, según mi criterio, no menoscaba ni por asomo la profunda convicción plátonica acerca de la existencia de esencias a la manera de modelos y causas de lo que nos rodea. Otra de las cosas que sostiene el Parménides platónico es la sugerencia de que, al existir una idea de lo Grande en sí, no es conveniente aplicársela a las cosas, ya que unas serán grandes respecto a unas pero pequeñas respecto a otras. Sí, probable. Otra cosa bien simple: si seguimos con lo de la participación concreta y escindida, una cosa grande participará de una parte ¡pequeña! de lo Grande en sí. ¡Oh no, qué tropelía, vaya contradicción insoslayable! ¿Sería una incongruencia, ergo, seguir intuyendo una idea de grandeza que gambetee tales coquetos y engreídos palos en la rueda? ¿Habrá de resignarse nuestra regocijada contemplación a naufragar en ese gris océano de logicismo y plástico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos un último caso: el conocido argumento del tercer hombre, luego sostenido por Aristóteles. Nos dice que en su Teoría, Platón se vería obligado a apelar infinitamente a una Forma tras otra. Porque si lo Bello en sí es bello, entonces ¿cómo explicar qué es esa propiedad de bello que tiene lo Bello? "Y bue", diría socarronamente el astuto refutador de todo cuanto se le interpone, "acudamos al socorro de una nueva Forma". Claro, semejante regresión constituiría una enorme pelotudez gnoseológica. Acabaremos en un tsunami de Formas y al diablo con aquella distinguida élite de universales: &lt;em&gt;"Y así, cada una de las Formas ya no será una unidad, sino pluralidad ilimitada"&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este argumento reprocha más cosas y también hay más dardos dirigidos contra el platonismo desde cualquier rinconcito de la historia. Y el disenso es grandioso, pero jode que a veces se ponga tan chinchudo y retorcido. Platón fue un espirítu sensible como pocos o nadie en este mundo, y su tendencia esencialista es entendible por lo inherente a nuestra miserable condición de seres mortales. Por momentos su visión es tan aguda y crítica que logra contemplar constantes humanas (véase &lt;em&gt;República&lt;/em&gt;) que no dejarán de darse por siempre, mal que les pese a los predicadores del relativismo más descarado. Reitero, no es mi intención enaltecer aquí a Platón o a Dios o a "lo absoluto" referido en el título en sí mismos, en el sentido de posicionarme partidario de tales criterios de verdad, pero es hora de que notemos que hay hechos que van en serio y valen la pena apreciar con menos desdén o frivolidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar, me acuerdo de eso que le criticaba Ernesto Sabato a su compinche Borges. Denunciaba ese deliberado jugueteo filosófico que aquel esteta de las palabras siempre ostentó en su literatura, con su correspondiente desentendimiento de la realidad humana y terrenal. Sabato escribe en &lt;em&gt;El escritor y sus fantasmas&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;"Pero esa clase de lector que con pavor sagrado se arrodilla apenas lee una palabra como aporía, toma por inquietud profunda lo que en general es un sofisticado pasatiempo."&lt;/em&gt; Y luego añade, haciendo referencia a la misma estéril actitud que, quizás, aludía Camus en la cita del comienzo: &lt;em&gt;"Lo atrae lo que la inteligencia posee de móvil, de bipolar, de ajedrecístico; juguetón, inteligente y curioso, le atraen las sofistiquerías..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyo que sí existe una filosofía cautivante, esa que, una anónima tarde o noche del indiferente tiempo, nace del clarividente espíritu de un loco y deja su huella eterna. ¡En este sentido sí que debe interesarnos y hasta deleitarnos pasiones tan encendidas como las de un terco absolutista! ¡Qué maravilla el pensamiento, cuando se codea con las enigmáticas miserias y fuerzas del corazón! ¿Cuánto importa que Dios no pueda crear una piedra que no puede levantar? ¿Qué hay si las esencias platónicas incurren en falacias insoslayables?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada por agregar. Quizás un último aterrador vislumbre: que la filosofía sí (después de todo, como el sentido común suele acusar) se parezca tantas veces a esa virgen estilizada y casta que gasta sus días allí arriba, en la torre de marfil más displicente y absurda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114936011355337666?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114936011355337666/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114936011355337666' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114936011355337666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114936011355337666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/06/breve-y-peculiar-defensa-de-lo.html' title='Breve y peculiar defensa de lo absoluto'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114799579167808357</id><published>2006-05-18T16:40:00.000-07:00</published><updated>2006-05-18T16:43:11.690-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;em&gt;Crecí en el mar y la pobreza me fue fastuosa; luego perdí el mar y entonces todos los lujos me parecieron grises, la miseria intolerable. Aguardo desde entonces. Espero los navíos que regresan, la casa de las aguas, el día límpido.Aguardo pacientemente pues soy civilizado con todas mis fuerzas. La gente me ve pasar por las hermosas calles; admiro los paisajes, aplaudo como todo el mundo, estrecho la mano de los conocidos, más no soy yo quien habla. Se me alaba, yo, mientras tanto, sueño un poco; se me ofende, y apenas me asombro. Luego lo olvido y sonrío a quien me ha ultrajado o saludo con demasiada cortesía a quien amo.¿Qué hacer si no tengo memoria para una sola imagen?Por último se me exige que diga quién soy. “Nada todavía, nada todavía…”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Espero mucho tiempo. A veces tropiezo, pierdo el pie y el éxito se me escapa. Ello no importa, pues entonces me quedo solo. Me despierto así por la noche y a medias dormido me parece que oigo un ruido de olas, la respiración de las aguas. Ya despierto por completo, reconozco el viento en el follaje y el rumor desdichado de la ciudad desierta. En ese momento, no es suficiente todo mi arte para ocultar mi zozobra o vestirla a la moda. Otras veces, en cambio, recibo ayuda. En Nueva York ciertos días, perdido en el fondo de esos pozos de piedra y acero donde erran millones de hombres corría de uno a otro agotado, sin lograr ver su fin. Ahogaba entonces el grito que el pánico quería lanzar, pero cada vez que esto me ocurría, a lo lejos el llamado de un remolcador me hacía recordar que esa ciudad, cisterna seca, era una isla y que más allá de la punta de la Battery, el agua de mi bautismo me esperaba, negra y podrida, cubierta de corchos huecos. Y así, yo que no poseo nada, que he dado mi fortuna, que me detengo en cualquier lugar poco tiempo, estoy sin embargo satisfecho cuando lo quiero, me acomodo a cualquier hora y me ignora la desesperación. El desesperado y yo no tenemos patria. Sé que el mar me precede y me sigue. Aquellos que se aman y tienen que separarse pueden vivir en medio del dolor, mas este sentimiento no es desesperación, pues saben que el amor existe. Y he ahí por qué yo sufro, con los ojos secos, a causa del destierro.Espero aún. Un día vendrá, en fin…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...) &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se dan algunas noches cuya dulzura se prolonga, sí, ayuda a morir el saber que tales noches volverán a darse después de nosotros sobre la tierra y el mar. ¡Gran mar siempre trabajado, siempre virgen, mi religión con la noche!. El mar nos lava y nos colma en sus surcos estériles. Nos librea y nos mantiene erguidos. A cada ola nos hace una promesa, siempre la misma. ¿Qué dice la ola? Si tuviera que morir, rodeado de frías montañas, ignorado del mundo, renegado por los míos, en fin, al cabo de mis fuerzas, el mar vendría a último momento a llenar mi celda, vendría a sostenerme por encima de mí mismo y a ayudarme a morir sin odio.Es medianoche, estoy solo en la ribera. Espero aún, luego partiré. El mismo cielo está al pairo, contadas sus estrellas, como esos paquebotes cubiertos de fuegos que a esta misma hora, en el mundo entero, iluminan las aguas sombrías de los puertos. El espacio y el silencio pesan con un solo peso sobre el corazón. Un amor repentino, una gran obra, un acto decisivo, un pensamiento que transfigura, en ciertos momentos nos producen  la misma intolerable ansiedad reforzada por un atractivo irresistible.Deliciosa angustia de ser, exquisita proximidad a un peligro del que no conocemos el nombre; ¿quiere entonces decir que vivir es correr a la perdición de uno mismo?De nuevo, sin espera, corramos a nuestra perdición.Siempre tuve la impresión de vivir en alta mar, amenazado, en el corazón de una magnífica felicidad.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Diario de a bordo - Albert Camus)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114799579167808357?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114799579167808357/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114799579167808357' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114799579167808357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114799579167808357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/05/crec-en-el-mar-y-la-pobreza-me-fue.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114646419845115381</id><published>2006-04-30T23:15:00.000-07:00</published><updated>2006-05-01T10:30:14.243-07:00</updated><title type='text'>que decís ¡pido! y te salís del juego...</title><content type='html'>¿por qué más bien el ser y no la nada? esto no es para tomarlo a la chacota, acá me pongo la pilcha reflexiva y se acabó el jugueteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿cómo explicarme saliendo a dar una vuelta con aires de joda pero volviendo de golpe, inextricablemente, con un ímpetu que no puedo domesticar? ya van varias veces que me pasa, eso de sentirme inspirado (oh, qué engreído, digamos "inquieto", módicamente perturbado), la ciudad me juega de cómplice y claro que la noche suma y no resta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;entonces vuelvo a casa y repito: ¿por qué más bien el ser y no la nada? ¡desatame el nudo, má! no soy original, hubo miles que durante siglos preguntaron lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿tiene sentido preguntar por el sentido? ¡ay, es que hay tantos enigmas! por ejemplo ahora no sé por qué siento que no puedo hacer un texto convencional, en el sentido de organizar párrafos y tras cada punto y seguido empezar con mayúscula... siento que corto un hilo, me meto donde no me incumbe, impongo la forma en detrimento del difuso pero genuino impulso (inquietud habíamos dicho) que me trajo de los pelos a esta silla poco canchera.&lt;br /&gt;y todavía no empecé, puta. ¿punto y seguido? enter&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;caminaba y miraba la imponente catedral, sus muros y vitraeux... ¿por qué la religión y no más bien un pastar absurdo de oveja pero sin pastor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ahhhhh seres humanos, esos imprudentes bicharracos que de un día para el otro se armaron semejante fiesta, expeditos y vanidosos... ¿entenderán que no hay tal rumbo, tal epopeya? lejos de ser escéptico me reconozco y te reconozco a vos, en tu perpleja temporalidad... si hay esta angustia y esta verborragia es porque existo y doy fe de eso, como aquel filósofo me aferro a ese vislumbre aterradoramente fatal: porque existir es tener noción de eso, es pasar con pena y con gloria al considerarse estancados, holgados prisioneros de un universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿y luego qué? ¿enamorarse, cantarle a un ideal, trabajar de solasol, colorear de utopías el andar? ¿o cagarse en todo y pactar con el diablo? porque el diablo a mí se me hace que es ese ente que nos corroe y nos engatuza con el peor de los males: la indiferencia; pero la realidad es que nada tiene sentido y si algo lo tiene es precisamente la angustia que es hija del sinsentido: qué circularidad auspiciosa, boludote!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por momentos, antes de ponerme a sufrir, me da risa lo intrépidos que somos, la de ficciones que nos hemos procurado con tal de ser algo en vez de nada; y claro que no me refiero al quijote o a ulises cuando digo ficción, ya que eso es, en todo caso, la reacción contra esa ficción, es decir la literatura, entendida como la maravillosa denuncia de una realidad molesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ficción de crear tanta costumbre, moral, ley... ah claro, os aclamais la anarquía, el libertinaje más transgresor y la lisa y llana conexión con la madre natura pero noooooooo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;para nada, amigo de esta travesía, no me supongo tan bestia: si asumo nuestro rol en el cosmos, que es la búsqueda, jamás la armoniosa inconciencia&lt;br /&gt;y recién ahí se entienden las religiones y la gramática y las Formas y el mono que se para en dos patas y las guerras y las paces y las cosntituciones y las revoluciones y la poesía y la estética&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;qué bello todo, maniático y purista cofrade, pero ahora qué me decís de tanta barbarie, ¿del cinismo y la hipocresía? (nuestro fabuloso héroe se altera, luego posa su mejor semblante gatuno, inspecciona y contrarresta) : pero qué decís soquete si ya te remarqué las guerras, sin cuya concepción jamás anhelaríamos la paz, paroxismo de la utopía fútil... si somos buenos es porque somos malos, no hay verdad sin falsedad viejo, relativizar de cuando en vez no viene de más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fiel a mi terquedad vuelvo a la cosa del pretendido es que se impone al no es... esto es como cuando sos chiquito, viste? que decís "¡pido!" y te salís del juego...bueno, ese lujo me doy, mundo pará las rotativas y escuchame o por lo menos dejame decir, sería bonito ponerme a conjeturar sobre toda esa infame lista que compiló nuestra Historia, pero ¿sobre qué base? es decir, ¿en qué me fundamento para reírme de napoleón bonaparte o nazarena velez o perón si cuando lo que tambalea no es la cúpula, sino el cimiento? y bienvenido sea porque la destrucción es un alivio, sentís que todo da lo mismo cuando ya no hay jarrón que sostener con prontitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quizás tenga la cuerda y la flecha pero ande falto de arco&lt;br /&gt;¿y te preocupás por el precio de la carne o el kilito que tenés de más si basta solamente un ascenso asítan vertiginoso para ver el insulso panorama? no vamos bien si seguimos perorando sobre la misma farsa, si de nuestras bocas no salen más que oquedades y parafernalias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aquí está mi convicción, mis ganas de no dejarme llevar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de todos modos voy a morir y eso es ¡tan cierto! ¿cómo no recordarlo más seguido? acá es como leí de ernesto sabato que leyó de algún otro desgraciado: si estamos tan despiertos cuando vamos desde la cárcel al patíbulo, en caso de ser enjuiciados a morir, ¿por qué es que dormimos tanto hasta llegar a la sepultura? ¡arriba humanos, que se hace tarde!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;podrán sugerir que esta perplejidad es en vano: cierto, ¿pero qué cosa no lo es? además de los ademaces: contéstenme por qué algo en vez de nada y entonces yo apunto, como el más servil de los discípulos... se pueden descartar y con razón estas líneas, de hecho considero un milagro que se haya llegado a esta altura de mi relato cuando hay tanta ocurrencia magnífica y tanto más acreditada por leerse (corro con ventaja aquí, ya que si alguien llega notará ocurrente esto que digo; pero me animo y desafío porque en caso contrario pasaré desapercibido, cosa de lo más natural si aceptamos que al mundo uno le da lo mismo, cuento con la impunidad de ser invisible, es decir no pensado pero pasible de serlo ¡ah no confundir con lo incognoscible, que me hallo en cualquier rincón de planeta y siempre!)...entonces decía que podés prescindir de esto que es el efecto, pero no de la causa que es la búsqueda de algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;aquel que a ella resigne no es más que un tipo intrascendente&lt;br /&gt;aquel que a ella no resigne no es más que un tipo intrascendente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ay alejandro ¿y a qué se debe tanta cháchara, tonces? ¿no será porque existo, aunque ínfimo e inane? ahora releeré y mi estilística costumbre corregirá algún que otro inaceptable desliz, pero juro no incurrir en sacrilegio: lo pensado es innegable y sacro, por más que la inquietud ceda y al rato ose rezar lo más campante en esa catedral que ratos antes me desquició, me develó la irresoluta picazón en la boca del estómago de la Humanidad que se obstina en emplazar algún mojón o reseña, para justificarse a sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ah mojón, será pues todo esto uno más; será un bollito más para el abultado tacho; esas dudas como dardos que surcan el abismo, eternamente suspendidas y sin razón de ser. La nada, mayúscula y punto final.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114646419845115381?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114646419845115381/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114646419845115381' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114646419845115381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114646419845115381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/04/que-decs-pido-y-te-sals-del-juego.html' title='que decís ¡pido! y te salís del juego...'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114574557785221254</id><published>2006-04-22T15:36:00.000-07:00</published><updated>2006-04-23T12:27:32.420-07:00</updated><title type='text'>De la imprescindencia de la necedad (o de su graaan vinculación con la inteligencia)</title><content type='html'>Podríamos decir sutil en lugar de gran, ahora que lo medito, si no queremos sonar tan descabellados. Hay dos tesis que propongo y me impongo sostener acá: a) que sin necedad no se vive; b) que siendo necios estamos siendo inteligentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me ocurren unas cuantas citas o referencias pero no me demoro en eso: voy al punto genuino, que siempre es ser entendidos - idea felizmente comunicada de por medio - y nunca ostentar erudición por ese nunca correspondido amor a la vanidad. Veamos, en el diccionario las nociones de necio e inteligente son ambivalentes, por lo que ya desde el vamos cuento con el sentido común contra mí, es decir, nado contra la corriente. Me acuerdo de ese refrán que sentencia: "corrige al necio y te odiará; corrige al sabio y te amará". Necio como sinónimo de estúpido y terco; la sabiduría como atributo indispensable para aprender y crecer y amar. Según el mataburros, encima, sería necio aquel que carece de inteligencia, discreción y sentido de la oportunidad. Pero nótese la segunda acepción que encuentro, en la que deposito toda mi esperanza filosófica: "se aplica a las cosas ejecutadas con ignorancia, imprudencia o presunción"... un nuevo antónimo de inteligencia, me dirán, pero no según como yo la entiendo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la primaria que el tipo inteligente es aquel que razona. ¿No será desde el Renacimiento o aún desde Sócrates, che? me dirá algún militante antiracionalista que desde una barricada de romanticismo discutirá la preeminencia de la lógica y el raciocinio por encima del instinto. Pero es así: no asociamos la idea de inteligencia a la de felicidad. Le decimos "qué inteligente" al aplicado niño que cierra su año con nueve coma sesenta y seis periódico de promedio, pero no lo hacemos con ese que nos cuenta, eufórico, qué buena que estuvo la noche de anoche. (Pero basta de digresión y vuelvo neciamente a mi punto que es re sencillo). Para mí que la inteligencia está más ligada a la solución que al problema; más cerca de un pragmatismo que de una contemplación abúlica y abismal de todaslascosas. Creo que tal concepción la saqué del mismo Borges (oh borges, vaya tipo metafísico y poco canchero), ese poeta de la erudición, ese obstinado profeta de la sesibilidad intelectual. Más allá de la cuestión problemática (es que puede sonarles hasta trivial la clásica distinción nudo-desatanudo de la bicéfala intelección), hay un argumento más radical: cuanto más pensás menos sos y viceversa. Perdóneseme pero acá me urge citar: no es "pienso luego existo": es actúo luego existo. El sonso de descartes hablaba de la duda como prueba de la existencia. ¡¡DUDA!! Como si fuera tan plácido andar por la vida dudando de todo. ¡Viva norteamérica, ese bochornoso paraíso de la practicidad! Bueno, tampoco la pavada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les pongo un ejemplo bien simpático. ¿Cuántas veces hemos dudado si tirarnos o no a la pile, por temor a que el agua esté congelada? Metemos el piecito y lo sacamos, no nos zambullimos por temor a. Lo que se sigue de eso es que cuanto más razonamos acerca de la presunta temperatura del agua y sus presumibles consecuencias en nuestra angelical sensibilidad corpórea, más nos demoramos en el chapuzón final, que trágicamente es in-e-vi-ta-ble, a la corta o a la larga. ¡Cuan inteligentes aquellos que toman conciencia de tales factores! Por ventura siempre habrá algún necio que tome carrera y se meta de una, salpicando a los otros, los sabios, con su estrepitoso bombazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno pero basta de jugueteo: para vivir nos hace falta ser necios. Desensuciarnos de prudencia y tomar el toro por las hastas. Y para eso fíjense si no hay siempre algo de necedad o capricho en las cosas más gloriosas: un invento científico, una revolución, una relación sexual. Necedad haría las veces de locura en este caso. Si el ser humano, por un instante al menos, no se despoja de toda esa tara epistémica y metodológica que lo inclina a la sabia contemplación de los hechos, entonces no podrá acometer nunca esas-sus más loables proezas y satisfacciones. Esto es muy básico señores: el que no arriesga no gana / persevera y triunfarás / o aquel "yo me juego entero, qué le voy a hacer" gardeliano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y acá es cuando entra en juego mi concepto de inteligencia. ¡Qué inevitable se nos hace la necedad cuando queremos lograr algo! Si después (en el canoso epílogo de nuestro andar) las cosas fundamentales terminan siendo dos o tres, ¿por qué reparar en insignificancias, tales como la opinión de los demás, una lluvia torrencial, un acotado presupuesto económico, la severa reprimenda de un Dios? ¡Este ensayo es un gran lugar común, de eso ni hablar! Si hace quinientos años se escribía Elogio de la locura con ansias similares. "La necedad de vivir sin tener precio", Silvio Rodriguez dixit. Y las referencias me vienen atolondradas, podría estar días hablando sobre otros que también entendieron la perentoriedad del tratamiento de este asuntillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hay si nos equivocamos? ¿Acaso nacimos infalibles? La necedad reina en todos los placeres de nuestra terrenal vida, que es de la única que tenemos constancia. Yo por ejemplo ahora he pecado de necio: estaba por ponerme a estudiar, pero esta Causa fue más fuerte que yo y aquí me hallo, al pie del cañón. Reitero: en la evaluación de costos y beneficios no está la dicha, que me disculpen los gurúes de la economía de mercado. Vuelvo a la segunda acepción de necio que la real academia etiqueta: "con ignorancia, imprudencia o presunción". ¿Acaso este tal Platón, "ignorando" su socrática ignorancia - aquel soslayado saber del no saber -, no fue un poquitín "imprudente" al supeditar nuestro espíritu a la "presunta" Idea del Bien? Mierda que en los genios hay necedad y en generosas entregas. Y para no prestarme a ambiguedades, ya que la filosofía siempre ha oscilado entre las dos nociones de inteligencia expuestas, les nombro a Maradona, que para gambetearse medio equipo inglés tuvo que creer, de alguna forma, en esa lunática estupidez de querer hacer un gol corriendo desde mitad de cancha, sin atender al saludable manual que le hubiese aconsejado "diego, tocásela a valdano, que este es un deporte que se juega en equipo". Y no que Maradona me caiga muy simpático eh. Pero imaginemos un mundo atiborrado de sabios y sesudos analistas de la madre natura: los notaríamos cabizbajos, con esa mueca de desdén de quien se ufana de ser testigo de su realidad. Acabarían en un suicidio masivo, tristes porque esa dorada entelequia - esa porquería, en la única que hubieran podido vivir satisfechos - nunca fue, nunca fue dada a luz. (Menos que menos por ellos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano tiene poco y nada de estoico. (O de divinidad). Caeríamos en un trillado pecado si las nuevas generaciones siguiesen fetichizando la corrección, la prolijidad, la "discreción", el criterio, las verdades absolutas, la tierra prometida y cuanta soberbia fabricación mental se les ocurra. Porque si algo nos distingue de los animales es la soberbia (léase razón). Soberbia que no nos deja ver con claridad que nosotros, como nuestros cofrades los monos y las moscas, somos seres mortales, que a la temprana o a la larga se irán, intrascendentes, a tocar el arpa con (o sin) sus correspondientes antepasados. Y ya será muy tarde para todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114574557785221254?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114574557785221254/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114574557785221254' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114574557785221254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114574557785221254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/04/de-la-imprescindencia-de-la-necedad-o.html' title='De la imprescindencia de la necedad (o de su graaan vinculación con la inteligencia)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114445434490108827</id><published>2006-04-07T16:56:00.001-07:00</published><updated>2006-04-08T12:52:51.633-07:00</updated><title type='text'>¡Pensá que cagan, Manuel!</title><content type='html'>¡Pensá que cagan, Manuel! No seas tan displicente al mirar, buceá y hundite en el fango que en el fondo (y te recalco este adverbio eh) en el fondo es más reconfortante. Imaginátelos miserables, con una diarrea despiadada y ciclónica, bien escatológicos en sus cuadrículas inconexas. Sí Manuel, vos que los veías tan ufanos en el secundario, a ellos tan líderes y a ellas tan noventasesentanoventa, notá cómo el paso del tiempo los pasó y barrió el glamour, los dejó descalzos e indigentes y chapoteando en ese pantano turbio que es la adultez imprevista. No reprimas ni recortes tu análisis, Manuel, dejate ir hacia lo más sórdido que hay en lo ajeno y de una vez por todas, ¡no sos el único zaparrastroso! Claro que son perspicaces y derrrepente te montan una farsa que te la regalo, Manuel, artilugio para el que tus manos no funcarán jamás. Pero manejás otra claridad y otra distinción, serías la envidia de descartes; nada pomposos tus atributos pero bien de fierro; parodian al sesudo francés como un obrero que, colgado al estribo anónimo, solapadamente paladea su existencia a lo hamlet mientras vuelve a casa, pero sin esa misma gloria y catequismo. Vos te reís de ese flujo que atenaza la corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Es sencillo! ¿Ves a ese pibe cuyo meticuloso cabello pasea, muy hidalgo y gallardo? El pelotudo no andará tan pintoresco las veinticuatro horas. Fijate nomás que es mujeriego y se masturba, créase o no. Muy resueltamente desdeña el casanova ese séquito de polleras que lo atosiga, pero justo ésa que lo parte en dos lo gambetea; y al doncel que la vida se le va como una de esas quimeras inaprensibles. Notá que saco ejemplos al azar, lo mismo se ajustaría a cualquier mersón que se ocupa un tanto en su pinta y después sácate, se queda en bolas y la piel nunca es de marca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Reíte del absoluto, vos, que sos capaz! ab-so-lu-to, ya la fonética le da un sabor a cachivache, posá tu voz en el luuuto, qué aparatoso retumba y con qué impunidad. Y ni que decir de su acepción fúnebre. Porque también se pasean esos ridículos que creen que la totalidad se predica de cualquier ente bañado en brillantina: un cheque o ideología o guitarra o posgrado en jarvar. ¡Ilusos, veteranos del Rompecabezas Inconcluso!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual sabés qué, hacés bien en no juzgar y permanecer cabizbajo, Manolete. Todos, empezando por vos, tienen un excremento que tapar con el felpudo o la mano, si es que no hay que hacer uso de las dos y después del antebrazo y el pecho y la jeta y así hasta ocupar todo el cuerpo en el estéril disimulo de lo inmundo. Pero qué alegórico estoy siendo, compadre, vayamos a lo simple y sensible, con perdón del malabarista platón (deliberadamente no te tipeo mayúsculas para los nombres propios, comprenderás que acá se trata no de enaltecer sino de nivelar, y cuanto más para abajo mejor. Salvo cuando te, ay, pero vos ya te habrás sonreído al notar eso). A ver, escuchalo al señor aquel, con cuánta propiedad parlotea, si vieras (imaginaras) cómo faja al pibe cuando le viene con aplazos; además te petrificarías al saber que para él el amor es un cosquilleo fosilizado y amarillo que le trae resabios de sus antológicos quince años. ¡Y esa mujer, tan situada en su blusa y cartera y clase media! Morirá sin conocer la torre eiffel; ésa y no otra cosa sería lo que, en las copetudas asambleas de café de antaño, llamarían su sentido de la vida, ¡como si la vida fuera a alguna parte, como si no fuera más veleta que cometa! (Pero vos estarás más curtido de todo esto, vos que atestiguás en pro del absurdo) La cosa es que no, ella no ha usado su vida sino que su vida la ha usado y ¡manoseado, caramba! Te viola la realidad, Manuel, haceme caso cuando te exhorto a no ser parco y a zambullirte en lo más putrefacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escudriñá: detrás de las minifaldas hay abortos, bajo los trajes pululan el estrés y el colesterol. Pero claro, entendés eso ahora que rompiste el cascarón, ¿qué podías saber de la mierda común cuando aún eras ese gordito que tenían de punto? Maldecías al estoico rubio que te verdugueaba, pero ése ahora andará más perdido que nietzsche en una marcha peronista, flotando entre drogas o putas o analgésicos o películas porno. De nadie será el reino, Manuel, hemos perdido nosotros un edén a quien jamás se le dio por existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que no acribillo ingenuidad alguna en vos, sino que vos mismo, a lo bumerang, dinamitás mis precarias columnas, desmoronás mis muros de arena seca al hundirme yo en esta diatriba cósmica que, no soy sonso, tiene como fin último mi relectura y comprensión, jamás tu agiornamiento. Serías mi maestro, Manuel, vos sólo podés concebir ese dulcísimo mundo patas para arriba, donde los carruajes van conducidos por caballos y son empujados por hombres o mujeres en su defecto. No faltarán los que condenen tu insensibilidad, esos que no podrán entender que un casamiento y sus arroces no es la mayor gloria. ¡Insensibilidad, escribí! Patrañas, si vos y sólo vos sentís este Absurdo... los no videntes son los otros, los que perpetúan el drama con pretendida devoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me comentaste una vez tu ideita acerca de la literatura, allá por tus adolescentes diecisiete: que era una forma más bella y diferente de decir algo. La Mefáfora, bah. ¡Cómo aprendiste ahora a burlarte de tales harapos! ¡Qué hipocresía en el que palabrea y se exhibe, qué al pedo viven los frívolos y los sobre expuestos ahora que aprehendiste la verdadera sinrazón de todo y vivís muy ocupado mofándote de cuanta careta escrutás! (o eso creo, no espero menos de ti). ¡No veas lo barroco solamente en las iglesias, notalo en toda sofisticación, en todo time table autosuficiente, en cualquier expresión repoco austera! De última ellos son los que se pierden este frenesí de vientos alisios y frescura, de concupiscente devenir que nunca es fotografiado. Pero tampoco estamos para la filosofía, que te parecerá, presumo, algo así como chusmear el plano del universo y después decir que es invento de uno. Empecé a escribir queriendo avivarte, Manuel, tomando nota de mis recientes descubrimientos, pero vos ya te habrás tomado el laburo de vulnerar todo, hasta tu-esa finitud y su melancólica contingencia, ¿o no? ¿o acaso ya no campearás redimido y feliz? Oh no, "felicidad", vaya absoluto. Vos no serás de esos, porque por supuesto que hay lugar bien calentito para la miseria en tu austera morada. Desdichado Manuel, ya no hay Cielo que te encienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te lo finiquito: vos asegurás, yo no, que ya no hay forma de aliviar la culpa. Pero pasa que yo me obstino en esa forma que más que manera es escape, y así te absorbo o quizá te deje bien aislado. Yo sí creo; hay veces que no me quedo afuera y me sonrojo y siento terremotos pero igual de caradura nomás me agrego, me inmiscuyo. Cuento tu desgracia pero no la reivindico ni la asumo, Manolete. La describo che, sólo para que deje de estar acá adentro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114445434490108827?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114445434490108827/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114445434490108827' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114445434490108827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114445434490108827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/04/pens-que-cagan-manuel.html' title='¡Pensá que cagan, Manuel!'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114377328853728345</id><published>2006-03-30T18:24:00.000-08:00</published><updated>2006-03-30T18:48:08.570-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Era de esos que se enamoraban de las que se divertían con él. El problema era que él se divertía solamente con ellas, pero ellas tenían la facilidad de ser así casi siempre. Y digo casi, ¿porque de dónde viene ese resplandor, ese carismático vértigo sino de una angustia decorosamente maquillada? Sus simpatías eran anticuerpos, como una colorida terapia de dejarse resbalar o un patinaje sobre el hielo del olvido. Pero él no estaba para perderse tal espectáculo. Esa era su frivolidad preferida, y sabía que lo dejaba expuesto, inane, ridículo. Porque en el fondo un amor no podía ser como una buena película o una noche alcoholizada; no podía durar lo que un viento. ¿Pero si se dejaba de tanto idealismo y cedía a la fugacidad, a lo inasible de una hora de sonrisas? Solía sentirse miserable pero respiraba bien ufano cuando del otro lado sentía novedad, ese desequilibrio escurridizo de la compañía. Entonces sólo cabría deambular predispuesto y sensible, ávido pero siempre carente, amo y señor de esa desventaja eterna de quien siempre anda en busca de instrucciones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114377328853728345?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114377328853728345/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114377328853728345' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114377328853728345'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114377328853728345'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/03/era-de-esos-que-se-enamoraban-de-las.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114179413311222692</id><published>2006-03-07T20:59:00.000-08:00</published><updated>2006-03-07T21:02:13.150-08:00</updated><title type='text'>"Me caigo y me levanto" (texto inédito de Julio Cortázar)</title><content type='html'>&lt;em&gt;Nadie puede dudar de que las cosas recaen. Un señor se enferma, y de golpe un miércoles recae. Un lápiz en la mesa recae seguido. Las mujeres, cómo recaen. Teóricamente a nada o a nadie se le ocurriría recaer pero lo mismo está sujeto, sobre todo porque recae sin conciencia, recae como si nunca antes. Un jazmín, para dar un ejemplo perfumado. A esa blancura, ¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo? El mero permanecer ya es recaída: el jazmín, entonces. Y no hablemos de las palabras, esas recayentes deplorables, ni de los buñuelos fríos, que son la recaída clavada.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Contra lo que pasa se impone pacientemente la rehabilitación. En lo más recaído hay siempre algo que pugna por rehabilitarse, en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda, en los poemas de Pérez, en Pérez. Todo recayente tiene ya en sí a un rehabilitante pero el problema, para nosotros los que pensamos nuestra vida, es confuso y casi infinito. Un caracol segrega y una nube aspira; seguramente recaerán, pero una compensación ajena a ellos los rehabilita, los hace treparse poco a poco a lo mejor de sí mismos antes de la recaída inevitable. Pero nosotros, tía, ¿cómo haremos, cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído si por la mañana estamos tan bien, tan café con leche, y no podemos medir hasta dónde hemos recaído en el sueño o en la ducha? Y si sospechamos lo recayente de nuestro estado, ¿cómo nos rehabilitaremos? Hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña, al terminar su obra maestra, al afeitarse sin un solo tajito; no toda recaída va de arriba a abajo, porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa cuando ya no se sabe dónde se está. Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundió en el mar epónico, y Dios te libre de una zambullida tan mal preparada. Tía, ¿como nos rehabilitaremos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hay quien ha sostenido que la rehabilitación sólo es posible alterándose, pero olvidó que toda recaída es una desalteración, una vuelta al barro de la culpa. En efecto, somos lo más que somos porque nos alteramos, salimos del barro en busca de la felicidad y la conciencia y los pies limpios. Un recayente es entonces un desalterante, de donde se sigue que nadie se rehabilita sin alterarse. Pretender la rehabilitación alterándose es una triste redundancia: nuestra condición es la recaída y la desalteración, y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera, que por lo demás ignoro. No solamente ignoro eso sino que jamás he sabido en qué momento mi tía o yo recaemos. ¿Cómo rehabilitarnos, entonces, si a lo mejor no hemos recaído todavía y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados? Tía, ¿no será ésa la respuesta, ahora que lo pienso?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hagamos una cosa: usted se rehabilita y yo la observo. Varios días seguidos, digamos una rehabilitación continua, usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo. O al revés, si prefiere, pero a mi me gustaría que empezara usted, porque soy modesto y buen observador. De esa manera, si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación, mientras que usted no le da tiempo a la recaída y se rehabilita como en un cine continuado, al cabo de poco nuestra diferencia será enorme, usted estará tan por encima que dará gusto. Entonces, yo sabré que el sistema ha funcionado y empezaré a rehabilitarme furiosamente, pondré el despertador a las tres de la mañana, suspenderé mi vida conyugal y las demás recaídas que conozco para que sólo queden las que no conozco, y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos, tía, y será tan hermoso decir: "Ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado, el mío todo de frutilla y el de usted con chocolate y un bizcochito"&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114179413311222692?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114179413311222692/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114179413311222692' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114179413311222692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114179413311222692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/03/me-caigo-y-me-levanto-texto-indito-de.html' title='&quot;Me caigo y me levanto&quot; (texto inédito de Julio Cortázar)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114085614184454523</id><published>2006-02-25T00:18:00.000-08:00</published><updated>2006-02-26T12:10:49.943-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;em&gt;Vivir es un absurdo tan bien disimulado&lt;/em&gt;, pensó sentado en el mismo banco de plaza de siempre, en ese rincón de la ciudad donde el barullo llega quizá en diferido o filtrado. &lt;em&gt;El circense barullo de la convivencia gregaria&lt;/em&gt;, recitó de golpe, con evidente placer. Y vivir era eso, básicamente esconderse, maquillar la desgracia en algún amor, ideal o reunión de borrachos. Qué inútil se sentía respirando y caminando por una ciudad que no se daba cuenta de él. Tampoco de sí misma. Él, después de todo, ocupaba un espacio y tiempo ínfimos, del todo anónimos. &lt;em&gt;Nací un día pero nunca se lo pedí a nadie, voy a morir también contra mi voluntad.&lt;/em&gt; ¿Así que dónde encontrar la dicha? Vio a un grupo de pibes enquilombando el asunto. No, era tonto pensar que la dicha estaba en la fórmula de la camaradería. Era más prudente seguir en su puesto y saber que eso era sólo una sensación, que un rato después iba a ser de vuelta de día y el arte del disimulo volvería a ejecutarse con fina precisión. Su vida, aunque diese la impresión de despelote cósmico, también brillaba por su aparatosidad y cachivaches: &lt;em&gt;Pero igual mañana me levantaré con la amnesia de siempre&lt;/em&gt; (especulaba, levantando la vista y dejándose invadir por un techo de tupido ramaje que junto al semitapado cielo daban la imagen de pantano al revés o patas pa´rriba, salpicado por musgos),&lt;em&gt; pensaré en las mismas personas, soñaré paisajes eternos y sentiré miedo de cualquier infortunio&lt;/em&gt;, pero claro, para eso primero había que considerarlos. Los gestaba, luego los veía corretear impunemente. Porque, suponiendo el absurdo que esa noche entretejía, la felicidad era - clarostá - una puerilidad, pero más aún lo era la angustia. Tal vez sólo podría justificarse una moderada tristeza y en estado puro, producto de una desdicha indeclinable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentó no tener con qué escribir. ¿Pero qué ganaría con describir la abúlica monotonía de sus pensamientos? Le daba risa aquel hábito de refugiarse en papeles cuando el bienestar más sensato podía estar en la charla con algún otro. Pero si se ponía a recorrer se sentiría invadido por las grotescas figuras con las que cada tanto tropezaba. No podía sentirlos sus iguales. Recordó cuando una vez afirmó que &lt;em&gt;un polvo no se le niega a nadie, pero una charla tampoco&lt;/em&gt;, y se le escabulló una risa que no tardó en extinguir. Comunicarse, claro, era tan sencillo. Te entendías con uno y al rato podías irte a dormir sanamente, es que el insomnio no se atrevería con un alma que ratos antes se había tuteado con otra. No obstante todos parecían adherir a ese tácito y concurrido teatro de distraer las miradas de la verdadera (y por eso patética) escena. Por algo en Grecia los actores se llamaban hipócritas, razonó con victorioso sarcasmo. Y entonces cómo arrancarlos de la farsa, ¿cacheteándolos, mordiéndoles los dedos meñiques, hundiéndoles la cara en un tarro de lavandina? Inmerecidamente (pero los adverbios venían de yapa, como si no bastase el solo y de por sí mentiroso pensamiento) se acordó de esa rubiecita que se había terminado por asustar de él, y que no te gastes en insistir, gran bobo, que no eras lo que yo buscaba y que quiero ser libre. Pero inconcebiblemente él aceptaba las reglas y como buen payaso autómata rogaba una vuelta atrás, como siempre era tantan cómodo hacer lo estipulado. En el fondo era como un chiquilín que quería darle otra vuelta a la calesita y ganarse su sortija, aunque ya sin la inocencia. Y en vano pedía, claro, porque los mujeres son así de inentendibles viejo, quelevamoacer, y qué flor de plantón digno de bolero se bancó el pobre, cuando en realidad esa rubiecita sería la primera candidata para el balde de lavandina o mierda, según el síntoma y el exorcismo coyespondiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y alguna pastillita che? El arte del disimulo podría derruirse en un santiamén. Pero sus torpes cavilaciones sobre el suicidio jamás pasaban de pasatiempo; ya en Hamlet había aprendido que cualquier cosa menos la inexpugnable nada que podía adivinarse tras la muerte. Entonces nuevamente lo abrumaba la idea de que escribir era de cobardes, que sólo un cagón inmundo sacaba su cuadernito o se escapaba a tal plaza o lago o amor platónico cuando ahí en derredor suyo una realidad ya estaba pautada y sólo era cosa de domeñar la botonera, never press the red button, las instrucciones lloverían como paracaidistas esporádicos cuando la experiencia, claro; pero en todo caso una experiencia sólo válida para tal y cual establecimiento de compra, entonces puffff de nuevo el subrepticio disimulo y de la buena pipa ya a esta altura. Oh Disimulo, El Inexpugnable. ¡Mejor dicho la sensación! La inexpugnable y requetealérgica sensación de estar disimulando en una sanata secular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paró del banco, el frío ya lo poseía entrándole por la raída lana del pullover. Entonces el cobarde asumiría su condición de tal, sus peripecias constarían en actas y más tarde vendría el burdo gesto de compartir (qué verbo tan preescolar, catalogaba rememorando maestras en blanco y negro) con terceros su modesta ofuscación con el mundo todo, siempre terco y hasta jactándose de su distinguidísima desgracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras volvía condescendió a suponer que siempre había alguna belleza que lo distraía. ¿Pero pretender una manito de ella no sería una nueva ingenuidad? (la primera, ofcors, sería suponer que existía y másalládetodoraciocinio) &lt;em&gt;¿Y para qué escribo y después lo muestro si sé que esto no es creación ni destrucción sino virulentos escupitajos sin razón de ser?&lt;/em&gt; Olas que se desmoronan al pisar tierra, furibundos latigazos pero hechos de azúcar. Ya en hogardulcehogar y frenéticamente tipeando, le resultó bárbaro ver con qué gracia se reproducían los renglones siempre y cuando el capataz que los revoca anda desquiciado. Alguna vez tuvo la ilusión de sostener que sólo las alegrías merecían ser escritas, no tardó en entender que lo que necesitaba relatar eran sus tormentos y no sus días de sol apacible. Y le parecía pelotudísimo pero experimentaba algún placer al concebir ese absurdo de vida, comprendiendo entonces que &lt;em&gt;nada podía pasarle&lt;/em&gt;, o mejor dicho que nada era significativo ni tremendo en un Universo que implacablemente lo ninguneaba. ¿Para qué frustrarse, entonces, cuando ya de antemano había sido condenado?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114085614184454523?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114085614184454523/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114085614184454523' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114085614184454523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114085614184454523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/02/vivir-es-un-absurdo-tan-bien.html' title=''/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114065161845049800</id><published>2006-02-22T15:25:00.000-08:00</published><updated>2006-02-22T15:40:18.460-08:00</updated><title type='text'>Golpistas</title><content type='html'>Esos dos eligieron el colectivo porque a ella le daba fiaca caminar; no obstante, él insistía con la luminosidad del día y el trinar de los pajaritos hasta que rayos y centellas, irrumpió el gruñido del bondi, el suspiro de la puerta, el peso con veinticinco y seguidamente eran dos más de la ceremoniosa procesión. Él, insolente como era, no tardó en dejarse llevar por la picardía: que el de sobretodo marrón tenía cara de cornudo reincidente, que la del jumper audaz no se sabía si iba a la escuela o a una mega bailanta. Ella se descostillaba de la risa. Sus oídos y los murmullos de aquel malandra, fluir de risotadas, hacían de aquel pasaje un pequeño milagro. El resto de los viajeros (ánimas despintadas, pasivas y sumisas; quién diría que allí dentro germinaban sueños) los miraban, entre indignación, indiferencia, admiración y envidia. Yo, contemplativamente desde el fondo, hubiera jurado que de sus sonrisas empezarían a salir mariposas sino fuera porque:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pendejo, la puta que te parió, dejá de reirte. ¿Es que te volviste loco? - lo increpó el de sobretodo marrón. El buen hombre estaba ofuscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la pareja murió de verguenza. Al rato tocaron el botón y desaparecieron, para especial beneplácito de una señora que vitoreó con un "bien hecho" la proeza del justiciero aquel. Fugada la locura, la cordura volvió a cundir entre nos.&lt;br /&gt;Una pena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114065161845049800?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114065161845049800/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114065161845049800' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114065161845049800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114065161845049800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/02/golpistas.html' title='Golpistas'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-114012386340588774</id><published>2006-02-16T12:38:00.000-08:00</published><updated>2006-02-16T13:04:23.420-08:00</updated><title type='text'>Caminar a secas</title><content type='html'>Anduve pensando en la que yo creo es la causa prima de un mal que nos jode a muchos. Y, que no extrañe, es lingüístico. Es que muchos tenemos una bizantina tendencia a preferir el sustantivo abstracto antes que el verbo liso y llano. Nos caemos de culo cuando leemos u oímos "entelequia", "trascendencia", "éter", "estoicismo", "escrúpulo", "vicisitud". En cambio jamás encontramos placer estético en verbos como correr, comer, hablar, coger, trabajar, defecar, que en definitiva son los vocablos que denotan las partes más esenciales de nuestra existencia y supervivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿por qué esa manía de inclinarnos por expresiones embelesadas aunque por mucho estériles? No nos contentamos con saber transmitir que un hombre camina, sino que vamos a empezar con la excelsa diafanidad de la bóveda celeste que lo circunscribe a tal atmósfera edénica (adjetivo en este caso: también ilusorio, por antonomasia), o con la aparente templanza de sus pisadas que contrastan con la fulgurante turbación de su espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que no descubrí la pólvora, ya que desde siempre los escribas han reñido con sus cómplices las palabras: Borges, por citar a uno de estos insolentes malabaristas que meten palabras donde hay sensaciones, se había volcado hacia el &lt;a href="http://raulygustavo.tripod.com/LUSigloXX5a/id17.html"&gt;ultraísmo&lt;/a&gt;, un movimiento literario que pugnaba por purificar el lenguaje. Escuché de otros que querían eliminar los adverbios porque no les reportaban nada nuevo. Incluso dadaístas y nietzscheanos llegaban a renegar del lenguaje en sí, considerándolo la prolongación cúlmine de una gran mentira. Y acá me freno porque mi inexistente erudición no va a dar clases de filosofía del arte, lo que faltaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisiera ir más allá de la payasesca petulancia de quien escribe bonito como si así dijese verdades más puras. Porque no se trata de decir, con grandes palabras, pequeñas cosas, sino de contar las cosas que en serio importan con palabrititas chiquititas y austeras. Me pregunto por esa ancestral y delirante ambición de crear sonidos que sean palabras que signifiquen las sensaciones más abstractas. O de buscarle explicación, que es lo mismo. Ya que no podemos prescindir de la metafísica (un rótulo más que le ponemos a nuestra percepción), ¿encima nos atrevemos a encasillarlas, inventariarlas y definirlas en pulcros diccionarios, dedicarles novelas y ensayos que ya de antemano sabemos que no pellizcarán una puta revelación?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y miren qué caradurismo que hasta se nos ocurrió inventar la sinonimia. Angustia: aflicción, ansiedad, congoja, pena, zozobra, inquietud, ahogo, desconsuelo. ¡Como si el fenómeno tuviese repuestos, como si las palabras fueran pañales! No es que reniegue de la belleza estilística (todo lo contrario: es siempre mi último y a veces único recurso), pero saben lo bárbaro que nos vendría un poco de &lt;em&gt;doing the washing-up&lt;/em&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No se trata de una superquema de bibliotecas eh! Es difícil expresarme cuando la idea es tan frágil y claramente contradictoria. Pero desde Sócrates que Occidente viene conceptualizando arbitrariamente todo. No hemos descubierto el conocimiento sino que lo hemos inventado. Somos una mísera raza de seres, perdidos en una incomprensible infinitud de galaxias, que se jactan de tener verdad ¿En qué nos basamos? En nosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que hay un camino con sus bifurcaciones, obstáculos, lomas de burro y recién ahí, a lo lejos, lo que llamamos utopía. Bueno, "a lo lejos", qué vigencia podrá tener, en nuestra voluntad, tal entretenida medición del espacio. (¡Che!, sólo doblando la esquina, pufff, una cantitad enorme de pequeñas utopías, o como gustéis llamar a las felicidades que son posta). Y tampoco soslayemos &lt;em&gt;nuestra creencia&lt;/em&gt; en fantasmagorías, tempestades, insurgentes piquetes sociales, pasadizos pantanosos y hediondos, etc., porque parece que han venido para quedarse. Pero sincerémosnos: ¿no nos bastaría, de una vez por todas, cagarnos en esas creencias para sólo remitirnos a la acción? Acción entendida como dominio de uno mismo y ulterior plasmación de la voluntad que nos rige. Qué se yo, el ser humano algún día sabrá caminar a secas, ante la incrédula y sosegada mirada de sus milenarios espectros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-114012386340588774?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/114012386340588774/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=114012386340588774' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114012386340588774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/114012386340588774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/02/caminar-secas.html' title='Caminar a secas'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113970530345892487</id><published>2006-02-11T16:30:00.000-08:00</published><updated>2006-02-12T20:03:11.366-08:00</updated><title type='text'>con toda condescendencia, entonces, Maestro...</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1640/1899/1600/sabato%20en%20la%20oscuridad.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1640/1899/320/sabato%20en%20la%20oscuridad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este mundo sigue siendo tan fantástico... por un lado, un viejo de heroicos noventa y cuatro años, que ahora estará en alguna cama durmiendo y soñando, vaya a saber uno qué monstruo o personaje o recuerdo o rostro taciturno; y por este lado yo, un insignificante pibe que no llega a los veinte, en el mismo momento leyendo lo que ese viejo escribió en alguna época que el despiadado tiempo pulverizó. Atravesando la llanura y la noche en un desolado vagón, escruto con mi lectura lo que un simple hombre desde otra esfera de tiempo gritó, ese mismo reputado escritor que hoy cuenta casi un siglo de vida y que en sus longevas cavilaciones acariciará sus vivencias siempre con la mirada vana, brillosa y perdida (tal como lo haría el anacrónico abuelo de los Vidal Olmos, en su eterno Barracas), sin hacerse una idea de que en este momento un pibe, abrumado de noche y campo, escucha lo que él sintió y pensó hace más de tres décadas. Inconcebiblemente sus pensamientos le llegan, lo perturban, le pueblan el estómago con esa cosquilla que sólo una buena literatura cada tanto genera, y tal vez un amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensar que de una andrajosa feria frente al Luna Park rescaté el testimonio del ahora casi centenario espíritu, esas mismas calles que en su imaginación fueron el hábitat de las obsesiones de Fernando y sus persecusiones a Los Ciegos. ¿Y cómo no pensar en Bruno, cada vez que nos convertimos en uno de esos hombrecitos que, desolados y urbanos, salen a escudriñar la devastación de la raza? Y la vertiginosa belleza femenina que, inequívoca, traerá reminiscencias de la inasible María Iribarne. Ella, símbolo de la mujer esquiva, del paraíso erróneo, de un Edén forzado al límite de lo sanguinario. ¿Qué corazón que se jacte de latir habrá salido ileso del insondable territorio-Alejandra, de su penumbra y su ocaso y su aquel rutinario café de negrísimo ardor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué manera de entender nuestra realidad. O quizá de &lt;em&gt;no entenderla&lt;/em&gt;, y por eso mismo el asombroso aporte de su comprometido genio para aprehender un mundo que siempre lo atosigó. Y por realidad entiéndase nuestras pasiones más genuinas, y por eso inefables. Nuestros sueños, esas visiones que atisban alguna verdad pero que nos dejan siempre a mitad de camino, varados en la confusión y el desencanto de la cotidiana vigilia, distantes de la meta pero ya lo suficientemente desquiciados como para volver sanos y salvos. Bucear lo irracional, en definitiva; aquello que, según sus palabras, quisimos echar por la puerta pero luego se nos coló por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concibió a la literatura como esa forma de acceder a tales pantanos, huyendo del acotado y pulcro terreno científico. Se sacó el blanco delantal y se prostituyó, para bien de su atribulado espíritu y el de tantos otros. Coqueteó con el suicidio pero nunca se entregó; encontró en el arte ese bastón al que la humanidad suele aferrarse cuando, estertorosa, parece sucumbir. El arte como salvación, como irónico oasis que sabe distinguirse de la desértica hipocresía, originalidad "que pone en manifiesto la mediocridad de los demás".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso es un solo hombre, ese mismo que por un lado - el de la vejez - dormirá con cansado desdén y no sospechará su tremenda vigencia. Pero que de este lado del tiempo sigue siendo escuchado, no tenga dudas, Sabato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;em&gt;Hablemos de todo un poco. Quiero decir: de esos problemáticos dioses&lt;br /&gt;de los evidentes gusanos de los cambiantes rostros de los hombres. No sé gran&lt;br /&gt;cosa de estos curiosos problemas pero lo que sé lo sé de verdad pues son&lt;br /&gt;experiencias mías y no historias leídas en los libros y puedo hablar del amor o&lt;br /&gt;del miedo como un santo de sus éxtasis o un mago de teatro (en una reunión&lt;br /&gt;casera, entre gente de confianza) de sus trucos. No esperen otra cosa no me&lt;br /&gt;critiquen luego, no sean perversos, caramba. Ni mezquinos. Les advierto: sean&lt;br /&gt;más modestos pues también ustedes están destinados (tralalá, tralalá, tralalá) a&lt;br /&gt;alimentar a los gusanos antes mencionados. De modo que, con excepción de los&lt;br /&gt;locos y de los invisibles dioses (tal vez inexistentes) todos los demás harán&lt;br /&gt;bien en escucharme si no con respeto por lo menos con condescendencia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113970530345892487?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113970530345892487/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113970530345892487' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113970530345892487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113970530345892487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/02/con-toda-condescendencia-entonces.html' title='con toda condescendencia, entonces, Maestro...'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113928993870374235</id><published>2006-02-06T21:04:00.001-08:00</published><updated>2006-02-06T21:46:02.963-08:00</updated><title type='text'>Será la insurrecta piel soleándose y no más</title><content type='html'>Salir a la calle completamente desnudo, como lo haría una ilusa y desquiciada paloma cuando se le da por fingir sorpresa al toparse con los aparatosos engendros que las corretean detrás. Correr si es necesario, pero que lo que importe sea caminar pletóricamente bamboleando los brazos, muy resuelto y eficaz y altanero. Caerán de maduro la multitudinaria risotada y el desprecio gregario, pero los juzgaréis síntomas de la impotencia. Y entonces reirse de los que se ríen de uno. Desnudez versus atavismo, festín de ese pajarraco exhibicionista. La contrarisa los aturdirá y huirán: acabar sólo aunque ya no habrá tal desnudez porque no habrá más contraste, para qué andar en bolas cuando no existe la ropa interior (o, mejor dicho, qué significa andar en bolas cuando no hay cómo taparse, como el sol eterno que, al eclipsar la noche, dejará de ser sol, perderá su singularidad),  será la insurrecta piel soléandose y no más. Ser hasta consumirse, durar lo que el fuego, velar por la tardanza del invierno y su crudeza, siempre proclives a la bufanda y las escurridizas manos atornilladas a los bolsillos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113928993870374235?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113928993870374235/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113928993870374235' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113928993870374235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113928993870374235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/02/ser-la-insurrecta-piel-solendose-y-no_06.html' title='Será la insurrecta piel soleándose y no más'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113754155332939603</id><published>2006-01-17T15:42:00.000-08:00</published><updated>2006-01-17T15:45:53.346-08:00</updated><title type='text'>Ser y estar</title><content type='html'>Noten lo que noto de diferente entre los verbos ser y estar, disimilitud que la podemos expresar en una comparación tan banal como el decir "es buena" y "está buena", en alusión a una persona y a una minita, respectivamente. Cuando decimos que &lt;strong&gt;es&lt;/strong&gt; buena, hablamos de una cualidad inherente a ella, perenne y constitutiva. Si decimos que &lt;strong&gt;está&lt;/strong&gt; buena, en cambio, nos referimos a lo momentáneo, por no decir frívolo. No estaba buena a los cinco años, criaturita del señor, ni lo estará a los setenta, vieja bien chota. No lo está cuando caga en el baño o si está recién despertada con su cara más lúgubre. Pero cuando&lt;em&gt; &lt;/em&gt;se&lt;em&gt; es buena&lt;/em&gt;, se es buena en todos los casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser y estar, verbos tantan contradictorios como nosotros mismos, que por algo nos empecinamos tanto en estar, dónde-cómo-para quién sea, sin advertir en el fondo &lt;em&gt;lo que somos&lt;/em&gt;, e incluso &lt;em&gt;que somos&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113754155332939603?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113754155332939603/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113754155332939603' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113754155332939603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113754155332939603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/01/ser-y-estar.html' title='Ser y estar'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113704995708299857</id><published>2006-01-11T22:41:00.000-08:00</published><updated>2006-01-11T23:24:12.753-08:00</updated><title type='text'>"¡Va usted a matar a un hombre!"</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1640/1899/1600/che2.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1640/1899/200/che2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1640/1899/1600/che2.0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace tiempo que tengo en mente escribir algo sobre este hombre. Quise hacerlo en forma de ensayo, construyendo una de esas torres de pulcros párrafos que siempre tienen olor a prolijidad y a cierto dominio de la situación. De lo más cómodo: juntaba unas cuantas citas, recopilaba hechos históricos y luego emitía mi opinión. Vida y obra de Ernesto Guevara en mil quinientas palabras. Y listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero cómo escribir de manera correcta, cuando se trata de un sentimiento? ¿Cómo no titubear a la hora de expresar una idea que es bien profunda, extrínseca a las vicisitudes corrientes y las trivialidades nuestras de cada día? El Che es más que un ensayo académico, es más que un cuento, es más que estas insolentes palabras. Quise también que sea poesía, pero no me animé. Es que no se trata de los ojitos de una mina o un sugestivo paisaje, sino de un Ideal enorme y del que apenas puedo rasguñar alguna verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, qué nos queda a los seres humanos cuando estamos tristes sino comunicarnos con otros, aún cuando los medios sean tan precarios, casi ridículos y de sobra obsoletos.Y digo tristeza porque llegué a un estado de angustia... Morir, ser vilmente asesinado y humillado, ¿ese es el precio que pagamos por soñar más de la cuenta? ¿Tan caro nos sale ser libres, dignificar nuestra existencia? Se equivocan quienes encasillan la personalidad del Che: guerrillero, intelectual, político, loco, héroe, revolucionario, comunista. Antes que todo eso, el Che Guevara fue un ser humano que soñó una &lt;em&gt;utopía&lt;/em&gt;. Utopía, palabra rimbombante si las hay. Lugar que &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; existe. Concepto que surge por oposición a la realidad, por rebeldía frente a lo establecido, que las más de las veces suele tener olor feo, cuando se trata de hombres y civilizaciones. Luego el Che fue construyendo su moral, que es básicamente acción, método, estilo de vida. Y ese jugarse enteramente por un Ideal, ese llevar hasta las consecuencias últimas sus objetivos más nobles y puros, esa intransigencia y fortaleza frente a lo más sórdido de la condición humana, toda esa actitud heroica es, en definitiva, lo que ha catapultado su figura a la celestial condición de mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el Che es símbolo de libertad. La de los oprimidos, pero también la de los que creen en una vida más plena. Un rebelde &lt;em&gt;con&lt;/em&gt; causa. Un tipo que pensó y actuó siempre en pos de la dignidad. Antes que argentino, fue latinoamericano. Antes que camarada socialista fue revolucionario y antes de eso un tipo de sensibilidad exquisita que sintió en carne propia toda injusticia y añoró como nadie un radical cambio en las relaciones humanas. Por eso me parece tan mezquino - tratándose de un fenómeno tan excepcional - debatir y comentar sobre imperialismo, materialismo dialéctico, colonialismo, justicia social. Acá se trata de plasmar una emoción tan sincera como despelotada: la de un pibe que admira a un hombre y se desvive por contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién preguntaban en tevé a jóvenes alemanes sobre el Che y las utopías. No me sorprendió que muchos desconocieran su existencia y que sí, en cambio, tuvieran la mayoría el deseo de ganar mucha plata en el futuro. No en vano el socialismo anda herido de muerte en estos posmodernos años. Es que el 8 de octubre de 1967, en Bolivia, un pedazo de esa utopía, la del hombre nuevo, se marchitó. Otro gran pedazo se desgajó con el Proceso, que se cobró treinta mil ilusiones. Y otro con el Mayo Francés, cuando la imaginación y la libertad del espíritu osaron inmiscuirse en las ignominiosas fortalezas del Poder. Y así con cada injusticia, cada ataque al corazón humano que anhela una realidad menos ingrata. Y he aquí la tristeza de la que les hablaba al principio: si bien, por suerte, la Humanidad nunca careció de ángeles, por desgracia nunca han faltado sus verdugos. Una vez leí algo así de Shakespeare: el verdadero hereje no es quien va a la hoguera, sino quien la enciende. Comete la peor de las herejías: atentar contra su propia especie. Por estupidez, claro, porque la insólita maldad no encuentra otro asidero que la incapacidad para ver y sentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Che no es, en definitiva, algo más que un hombre que se entregó enteramente a lo que sentía. Como tantos otros grandes espíritus: Sócrates y la cicuta, Cristo y su cruz. Pero vivimos en un presente tan agobiado de egoísmo, ignorancia, desesperanza, &lt;em&gt;hombre light&lt;/em&gt;, que es la figura romántica del Che la que no deja de cautivarme. Desde ese ícono desafiante que, tristemente, está a la venta en todas las vidrieras de ropa, o ese rostro impávido con sus ojos abiertos que, ya caído y desvencijado, lucía lúgubre rodeado de la celosa custodia de &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/fotos/20030627/notas/NA23FO01.JPG"&gt;cobardes vestidos de uniforme&lt;/a&gt;. Y su nombre también cautiva, sonido estrepitoso y movilizante que desafía cualquier tipo de orden social, tres letras que son antítesis de la unánime mediocridad que nos han impuesto. Y su legado alecciona, esas ganas de refundar a la humanidad. El &lt;em&gt;hombre nuevo&lt;/em&gt;, es decir, un sujeto que sea conciente de sí mismo y que sea partícipe de su historia. Que piense y actúe por libertad y no por necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se creyeron muy victoriosos lo de la CIA cuando mataron al revoltoso de boina. ¿Pero saben qué, señores que arrebataron su cuerpo pero nunca su espíritu? El Che también es sinónimo de victoria. Por no entregarse jamás, por creer que la vida vale la pena ser vivida, con iguales dosis de alegría y sacrificio. Por perpetuar con su muerte la figura de un soñador que fue realista y quiso lo imposible. Y también porque, cuarenta años después, un pibe lo admira y de él aprende y con él sueña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Yo no me atrevía a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande,&lt;br /&gt;enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentí que se me hechaba encima y cuando&lt;br /&gt;me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che&lt;br /&gt;podría quitarme el arma.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;-Póngase sereno - me dijo -. ¡Y apunte bien! ¡Va usted a&lt;br /&gt;matar a un hombre!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113704995708299857?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113704995708299857/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113704995708299857' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113704995708299857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113704995708299857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2006/01/va-usted-matar-un-hombre.html' title='&quot;¡Va usted a matar a un hombre!&quot;'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113555865487801853</id><published>2005-12-25T16:48:00.000-08:00</published><updated>2005-12-25T17:01:31.456-08:00</updated><title type='text'>Eternidad se busca</title><content type='html'>Busco un río, una hoja en el piso, un viento furioso o brisa sedosa, un sonido, un sol, un paisaje milenario. Todo lo que está más allá de nuestro lado breve, de nuestra era, de nuestra milimétrica estadía en el Universo. Es un escape que me regalo cada tanto. Es cuando se infla la percepción y siento arañar algún atisbo de eternidad. Es eso que permanece ahí, intransigente y limpio, como el trinar de un pájaro o la mirada de un perro que nos lleva a otro mundo. Yo y la inmensidad, que es inmensidad de una inmensidad mayor que es el Universo; vago abismo que emerge inefable hasta deshacerse. Este río que hoy es testigo de mí, hace cien o mil años fue testigo de otro. Contemplarlo es apersonarse en el umbral mismo de lo místico. Pienso en Heráclito que desde un irónico pasado parece avisarnos que nada es igual nunca, que jamás dos veces en un mismo río. Pero qué más da si cuando te siento, río, comunicás con tu larga mansedumbre que la sabiduría es tuya, que de este lado de las cosas todo es caótico, pero que en esa dimensión la naturaleza impone belleza y misterio en iguales cantidades, dulce sortilegio que no me resigno a no entender.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113555865487801853?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113555865487801853/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113555865487801853' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113555865487801853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113555865487801853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/12/eternidad-se-busca.html' title='Eternidad se busca'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113477572148419134</id><published>2005-12-16T15:16:00.000-08:00</published><updated>2005-12-16T15:28:41.496-08:00</updated><title type='text'>Aerosilla</title><content type='html'>Sé que me equivoqué. ¿Pero para qué ese negarme a ascender, obstinarme en ese sobrevivir los pedazos renunciando al todo? Pagué la aerosilla y tu mirada reprobatoria se encargó del resto: aprehendiste la sinrazón y te quisiste salvar al menos vos pero no. Perdón. ¿Qué más querés que te diga? No había ido por los esquís y el chocolate para mamá eh. A tu lado lo posible significaba todo (y en la base se rumoreaba temporal allá arriba, me repetías) y me creí con derecho a soñar, qué esperabas sino que me juegue entero, a doble o nada.&lt;br /&gt;Mi mano obcecada llevó la tuya (a la defensiva, casi agnóstica) como ciego capricho de nene que arrastra a su mamá a la juguetería. Pronto volábamos y creeme que eso creí y sentí a esa altura y al lado tuyo. ¿Cómo percatarme del descenso si había pagado para subir? Vos que me seguías mirando y yo que te prefería: eran impecables el infinito de montañas blancas y el lago diáfano chorreado de azul, pero más podía el otro azul, ese que enmarcaba tus pupilas que ya a esa altura rogaban más piedad que cordura. No te sostenía la mirada porque si te miraba no era más que un náufrago chapoteando a la deriva entre tanto océano de sensaciones.&lt;br /&gt;Aún así, tus silencios no eran tan implacables como el frío, y yo que ni en guantes había pensado. Suspiramos y nos encogimos de hombros: &lt;em&gt;la vida era eso&lt;/em&gt;. Mirábamos a los que venían por el otro lado (¿bajando, subiendo?) no con envidia sino admirándolos. Tal vez se apiadarían y de sus limoznas podríamos juntar a duras penas lo que ellos. ¡O la fórmula! La ecuación para devenir parejas felices. Pero quizá ni ellas lo fueran, y éste sería el costo por soñar más de la cuenta, el impuesto a la quimera agregada.&lt;br /&gt;De felicidad habrán sido no más que segundos, cuando creí burlarme de las escalofriantes limitaciones de nosotros los mortales. Pero se impusieron las quejas y luego la sucesión de vómitos y lágrimas y con ellas el amor que hacía rato se nos escurría; abdicando, caprichoso. Fue demasiada realidad y de zopetón. La tortura no perecedera, la gotera inmortal de la canilla mal cerrada. El temporal que copaba la parada y nosotros, como fantasmas impunes, seguíamos boludamente, tal vez por inercia física de aerosilla o metafísico impulso de ilusión caduca.&lt;br /&gt;Pero que calzábamos el mismo talle de futuro no lo dudo, dejame tener una certeza más allá de la oscura certidumbre del fracaso. Pobre de mí que elegí arena y no cemento para mi castillo, pobre de vos que te dejaste elegir. (Lo consentiste, aunque tu famoso miedo a las alturas, y los chocolates para mamá en vez de.)&lt;br /&gt;Y pobre de la aerosilla, dispuesta a ser verdugo de cuantos se le animen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113477572148419134?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113477572148419134/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113477572148419134' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113477572148419134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113477572148419134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/12/aerosilla.html' title='Aerosilla'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113399926633679341</id><published>2005-12-07T15:44:00.000-08:00</published><updated>2005-12-07T15:47:46.336-08:00</updated><title type='text'>Cómo, por qué y para qué</title><content type='html'>Qué hábito más extraordinario el de escribir. Qué hecho tan místico el de un ser humano dejando testimonio. Imagínense al primero, porque siempre ha habido un primero a la hora de todo. Una idea, una necesidad, una inquietud trascendental y, de repente, una oración que postuló un sentimiento. En ese tipo o tipa reunidos todos: Sófocles, Cervantes, Dante, Borges y hasta yo mismo, miren qué caradurismo.&lt;br /&gt;Ahora, ¿cuándo hay verdaderamente algo que &lt;em&gt;valga la pena&lt;/em&gt; ser escrito? O, al vésre: ¿cuándo hay algo que merezca ser leído? Kafka afirmaba que un libro no podía tener otra función que la de romperte la cabeza. Y cuánta grandeza en esa apreciación, cuántas ansias de cambiar la realidad. Él no pudo salirse de ella sino que en ella se sumergió, pero con la probablemente inconciente esperanza de que, dejando testimonio de un presente sórdido, el futuro pudiese ser rectificado.&lt;br /&gt;Entonces podríamos reflexionar sobre la innumerable cantidad de libros que se llevan escritos y su presunta imprescindencia. Y su contingencia, porque podrían haber no-sido. Qué si Shakespeare hubiera entrado en balbuceos literarios y su Hamlet quedaba suspendida sólo en su bella alma. Qué si a Sócrates le tocaba una vida menos ociosa y no se le ocurría saber que sólo sabía que no sabía nada. Qué si a las mujeres u oprimidos los hubiesen educado más y hubiesen podido contar su verdad. Este análisis, en apariencia meramente entretenido, pone en una gran encrucijada al escritor o intento de. &lt;em&gt;¿Escribo o no escribo?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Para seguir con los grandes nombres, hubo uno (Mallarmé creo que era) que hablaba sobre el pánico de encontrarse frente a una hoja en blanco. ¿Qué poner, cómo transmitir eso que impunemente se gesta dentro mío? ¿Cómo expresarme sin salirme del lenguaje, ese acotadísimo campo de acción del que se dispone? Es complejísimo ponerse a escribir algo - y después mostrar ese algo - para aquel que alguna vez se ha cuestionado cosas por el estilo.&lt;br /&gt;Hace un año escribí sobre lo mismo, diciendo una cosa muy ingenua: a todos nos compete una Mano, sí, que con su Gran Pluma bosqueja todos los escritos de la historia. Muy sabia ella, todo lo que se lleva escrito es producto de esa gran inspiración que cada tantos seres humanos y siglos aparece. Pero ahora pregunto: ¿qué hay de lo que no se contó? Qué hacer con esta idea que a la par de todo esto me carcome... ¿la escribo o no la escribo? Bien podría apagar todo e irme a no-pensar por ahí, y al carajo con mis aires de escritor. Incluso podría mandar todo esto a la papelera de reciclaje. Pasaría a constituir no más que un ínfimo espacio en el para nada conmensurable océano de ilusiones abortadas y amores truncos que baña las costas de la eternidad, la nuestra, de la que desde hace un puñado de siglos los seres humanos podemos dar fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El &lt;strong&gt;cómo&lt;/strong&gt;, entonces, corresponderá a una arbitrariedad. El &lt;strong&gt;por qué&lt;/strong&gt; yace en las más intrincada obscuridad, de seguro en la misma esencia (incognoscible) de la humanidad. Y el &lt;strong&gt;para qué&lt;/strong&gt; es notorio: entender, más allá del tiempo y el espacio, este absurdo que llamamos vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113399926633679341?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113399926633679341/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113399926633679341' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113399926633679341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113399926633679341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/12/cmo-por-qu-y-para-qu.html' title='Cómo, por qué y para qué'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113312190070770950</id><published>2005-11-27T11:58:00.000-08:00</published><updated>2005-12-10T12:09:05.116-08:00</updated><title type='text'>La humanidad debe ser otra cosa</title><content type='html'>Hace un poco más de cien años, Nietzsche presentó la idea del &lt;em&gt;superhombre&lt;/em&gt;. Sin embargo, su teoría fue mal interpretada, vinculándola con el nazismo o resignificada y absorbida por Hollywood asociándola a la idea de Super Man y su criptonita. Es que ya de por sí, "interpretación norteamericana" son dos términos contradictorios, diría mi profesor de filosofía.&lt;br /&gt;En verdad, la idea de superhombre envuelve una cuestión menos banal: Nietzsche imagina un momento en que el ser humano irrumpirá en toda su potencialidad, desarrollando sus aptitudes al máximo, despojándose de sus miserias y mezquindades. El hombre (y no peco de machismo; en efecto, el hombre y no la mujer es quien más ha metido la pata, y a drede) ha configurado valores que se han instituido como verdades, modelando la subjetividad de las personas y limitando, explícitamente, la capacidad creadora que a todos nos es innata. Nietzsche no acaba su refutación de los valores universales en su diatriba al cristianismo, sino que supone que, una vez muerto Dios, si no rompemos esquemas y volvemos a empezar, nuevos dioses emergerán y se impondrán como modelos homogeneizadores, verbigracia el Estado (tal como luego sucedió con los regímenes totalitarios del siglo xx), o distintos fetiches (modas, fútbol, televisión) que asumiesen el rol de valores supremos e interpelativos.&lt;br /&gt;Este somero - y por mucho superfluo - análisis del pensamiento del filósofo alemán sirve, sin embargo, como preludio para la siguiente hipótesis: hoy en día, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;la consigna es boludear&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. No creo aportar nada novedoso con este análisis; apenas aspiro a una débil aprehensión de la compleja realidad que nos compete.&lt;br /&gt;De hecho, siempre se ha conjeturado sobre esta ostensible tendencia hacia el privilegio de las cosas intrascendentes. Platón lo describió metafóricamente en su &lt;em&gt;Alegoría de la Caverna&lt;/em&gt;, un ámbito oscuro donde sus habitantes (los ciudadanos de la polis) sólo percibían las sombras y las apariencias de las cosas en sí, de aquello que era lo genuinamente Verdadero y que sólo podía percibirse con un giro total del alma. Más allá de la sideral distancia entre ambos filósofos (no sólo temporal: Nietzsche descree de la metafísica, quien tiene en Platón, creo yo, su máxima expresión), bien puede establecerse la siguiente analogía: hoy, como siempre, el ser humano ha vivido distraído.&lt;br /&gt;A riesgos de sonar extremista, podría concluirse que nos cuesta asumir la vida terrenal (esta vida, la palpable, la que nos interesa), que se asemeja más a una sala de espera de dentista (mirando el techo o una revista cualquiera) que a un camino que nos desafía con su destino incierto aunque superador y aleccionante. Eduardo Galeano nos dice que la utopía es inalcanzable, que al acercarnos un par de pasos ella se aleja un tanto más, pero que en ese transitar nos enriquecemos y arribamos a una vida más plena.&lt;br /&gt;Párrafo aparte para el cristianismo, movimiento que, de tinte revolucionario en sus orígenes, terminó negando el mundo inmanente, suponiendo nuestra existencia como apenas un parco tránsito hacia una tierra desinfectada de pecados originales. Se suele decir que el catolicismo ha entrado en decadencia, que la humanidad propende a sortear tal oscurantismo; mentira. Vos le podés preguntar a un adolescente si es católico y te va a decir que no. Pero va a condenar la infidelidad, la promiscuidad en la mujer y el aborto, y se va a mostrar pudoroso ante cualquier tabú sexual. El catolicismo, desde la hoja de parra en el Edén hasta el siglo XXI, continúa más vigente que nunca. Dios es invocado por todas partes: lo oímos de la boca de Bush y de los mismos terroristas islámicos. Dios es fundamento de guerras y criterios morales que corrompen y no liberan. Pareceríamos retroceder los posmodernos hacia un nuevo medioevo, ¡&lt;em&gt;DIOS&lt;/em&gt; nos libre!&lt;br /&gt;Si de la cotidianeidad se trata, es sábado a la noche y la noche está preciosa y apacible, pero la humanidad se esconde en boliches bulliciosos donde la comunicación es nula. El alcohol abunda y las neuronas se abstienen de ser. Otras drogas, no legalizadas aunque legitimadas, también cumplen su rol estupidizante. Y la "música", con el perdón de Ludwig Van, es esa vacua prosecución de ruiditos metálicos que vacía espíritus y organiza estupendas coreografías que restringen cualquier modo de moverse que no sea el de aletear sincrónicamente las brazos o bambolear las cabezas como si fueras un péndulo contento. Pero ahí afuera, impasibles, los bancos de las plazas nos esperan, ávidos de escucharnos soñar y pensar realidades distintas. Ser jóvenes y no aspirar a cierta rebeldía, es servir precozmente a un sistema que encubre una máquina de hacer mentes estrechas y, en misma proporción, panzas obesas y famélicas; iguales dosis de colesterol mcdonaldístico e incertidumbre de no saber si mañana vas a comer algo.&lt;br /&gt;¿Cómo se explica, entonces, tal miopía, tal deliberada tendencia al boludeo? Una posibilidad es la del atajo. Porque el no pensar y el apostar a lo nimio (no confundir con simpleza; la felicidad, de hecho, es simple) constituyen variantes fáciles de alcanzar cierto bienestar, aunque tan efímero como una borrachera o una cámara cómplice de tinelli. Boludear es cómodo, accesible, socialmente legitimado. Pero las generaciones pasan, silenciosas, y la vereda sigue enchastrada.&lt;br /&gt;Por lo demás, el germen de la obsolescencia no es privativo de los menoscabados y distraídos adolescentes. Los docentes no enseñan lo que piensan sino lo que alguien les contó, alguien que, por caso, construye una imponente estatua de Roca a metros de la Casa Rosada o pone en el mismo escalafón a personajes tan disímiles como Saavedra y Castelli. Además, no es casual que a nivel mundial se le tenga repulsión a la política. La política es una actividad global y de fines universales, nos compete a todos y de ahí que sea imprescindible. Pero nos agobia la cultura del individualismo, la del "no te metás". Es un &lt;em&gt;notemetás&lt;/em&gt; asimilable al setentista: ambos son disuasivos a la hora de pensar el mundo. Si me aumenta la nafta la compro igual, si me voy de viaje de egresados que se caguen en el contrato si total yo voy de joda. El egoísmo es tan vigoroso que preferimos cambiar el coche o comprar una licuadora en cómodas cuotas, a salvar a millones de compatriotas que mientras tanto se hunden en la bancarrota. O quemar los bosques o contaminar los ríos o ningunear culturas enteras, costumbres bien arraigadas entre los occidentales desde que Colón puso su primer piecito de este lado del mapamundi.&lt;br /&gt;En lugar de pensar en grande, es decir, entendernos como un todo en el que cada individualidad aportaría lo suyo, optamos por malgastar el tiempo, y no sólo mirando maradona-show o estremeciéndose con los policiales de Suar o los titulares de Crónica TV. Dedicar una vida a trabajar de algo que nunca hubiéramos concebido constituye un ejemplo atroz. Porque pobre no es aquel que no llega a fin de mes o no cambia la pollerita para ir a bailar, sino el que ve pasar los atardeceres sin pena ni gloria. Vivimos volátilmente, es la nefasta &lt;em&gt;cultura del zapping&lt;/em&gt;. Numerosos dioses parecen someternos y los días pasan impunemente. "Los dioses compartimos un terrible secreto: los hombres son libres y no lo saben", escribe Sartre en &lt;em&gt;Las Moscas&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Y de hecho nunca las condiciones fueron más óptimas para sacarle el jugo a nuestra existencia. Internet es un océano de diversidad y sólo es cuestión de bucear un poco; los libros, antaño censurados e incluso quemados y devastados, hoy aguardan que nuestra curiosidad los rescate del sopor abisal de las bibliotecas. Apagá la tevé, reíte de la &lt;em&gt;mass media&lt;/em&gt;; la verdad está dentro de cada uno con ese único anhelo de ser escuchada. ¿Pero no es que le tendremos miedo al amor, la naturaleza, la autodeterminación, la libertad...?&lt;br /&gt;Nunca es tarde para despertarse y siempre es hora de despertarse. Un haz de dignidad debería asomar por encima de la mediocridad nuestra de cada día, catapultándonos hacia una realidad más interesante, más humana.Estamos para otra cosa: la humanidad debe ser &lt;strong&gt;&lt;em&gt;otra cosa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113312190070770950?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113312190070770950/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113312190070770950' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113312190070770950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113312190070770950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/11/la-humanidad-debe-ser-otra-cosa.html' title='La humanidad debe ser otra cosa'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113303252062383655</id><published>2005-11-26T11:10:00.001-08:00</published><updated>2005-11-26T11:17:34.383-08:00</updated><title type='text'>De cómo enamorarse (y no morir en el intento)</title><content type='html'>Primero, no se gaste ud., Romeo o Julieta en potencia, en escoger el individuo a ser amado; sería tan inútil como intentar elegir que mañana amanezca lluvioso o haya un sol que pele. &lt;em&gt;Fácil la entrada pero difícil la salida&lt;/em&gt;, Lope de Vega dixit. Si el susodicho es más quimera que realidad, salga como un gladiador al coliseo, chi chi chi, con el &lt;em&gt;no&lt;/em&gt; descontado, a sabiendas de que la muerte está consumada, ya premeditada por viles emperadores. A comerse el mundo antes de que el mundo lo coma a ud. Si, en cambio, cada tanto hay alguna miradita correspondida o charla fluida de msn (siglo xxi, señores) entonces ud. ha de sostener el juego perverso o partido de tenis hasta el game over o paso de nivel. Apele al siempre simpático sms celularístico y olvídese, desde ya, de rosas envueltas en cartas: a la hoguera por cursi o practicante de sodomía. Ahora atentti, si la cosa marcha demasiado viento en popa y el susodicho corresponde al fatal sentimiento inescrupulosamente, el muy pánfilo, entonces viene maquiavelo y napoleón y el narigón bilardo y kasparov juntos. Cual partida de ajedrez, los contrincantes han de recelar cada jugada del otro, sacrificar peones y quimeras o enrocar piropos y mentiras. Acabar en tablas, imposible.Por último, si en verdad ud, su giménez o corchito rodriguez en potencia, está experimentando las inquietas y célebres maripositas en la barriga, &lt;strong&gt;olvídese ya&lt;/strong&gt; de los pasos anteriores, henchidos de chabacanería e imbecilismo, y enamórese y salga a la calle y vea a la gente que parece más buena como predica el palito y tucumano ortega.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113303252062383655?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113303252062383655/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113303252062383655' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113303252062383655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113303252062383655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/11/de-cmo-enamorarse-y-no-morir-en-el.html' title='De cómo enamorarse (y no morir en el intento)'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-19226776.post-113270826822978090</id><published>2005-11-22T17:09:00.000-08:00</published><updated>2005-11-22T17:21:49.876-08:00</updated><title type='text'>Clandestinos</title><content type='html'>Es el año 2032 y a nosotros no nos va tan mal. Todo el mundo sabe lo inmundo que es este mundo, por algo la gente nos guarda rencor. Es que resistimos lo más humanamente posible, lejos de los demás.&lt;br /&gt;Entendemos el progreso y la lógica que lo mueve, pero no lo compartimos. Bien nos podríamos oponer, pero sería muy fatigoso, por no decir tonto. Entonces preferimos ocultarnos.&lt;br /&gt;Hace ya unos quince años que ha dejado de ser gratis pisar la tierra en la Tierra. Tal es la omnipresencia de nuestra Internet: se ha expandido, vigorosa, por todos los lados; hete aquí que ahora es gratis, como solía ser el aire en algún tiempo.&lt;br /&gt;Ahora es el aire lo que hay que abonar, aunque las cosas vayan mejorando. Hace quince años, el cambio fue tan brusco (cuarta revolución industrial, vaticinaron, los amantes del eufemismo) que dejó desamparadas a las grandes compañías. Internet se les había esfumado; ergo, no hubo manotazo de ahogado más feliz que el de imponer una novedosa tarifa al aire. Entonces los precios eran gigantes y sólo unos pocos - los más pudientes - podían acceder a los parques y las plazas, más allá de algún romántico vagabundo que aún restaba por desterrar. Pero la sana competencia hizo que con el correr de los tiempos los precios amedrentasen, por lo que cualquier pobre diablo pudo acceder a tomar un poco de aire. Los más optimistas anhelamos que el ciclo se complete, es decir, que el paulatino abaratamiento devenga gratuidad. Y que vuelvan a cobrar Internet, a mí qué carajo.&lt;br /&gt;Pero insisto que nosotros resistimos, aunque nos cueste. Yo, por ejemplo, al final me vi obligado a falsificar un certificado de usuario del aire (CUA), luego de haber caído preso unas diecisiete veces. Siempre nos sucede al atardecer, el momento más cotizado, cuando más gente hace uso del servicio. Ahí cuando el crepúsculo se incendia la humanidad sacude su plástica modorra. Los Guardianes del Aire saben que entre los usuarios siempre hay infiltrados, entonces no tardan en localizarlos y llevarlos a cualquier cárcel, que por cierto son muy cómicas. No son celdas, son computadoras. Conozco un amigo que por infinita reincidencia fue condenado a cadena perpetua, pero el muy pícaro logró escabullirse y por acá anda, fugitivo, aunque temeroso.&lt;br /&gt;Somos solamente rebeldes, que nadie nos tilde de revolucionarios. Y por eso el rencor, porque saben que nosotros sí podemos salvarnos. Cuando todos duermen, febriles autómatas, nosotros caminamos y sentimos el viento. Respiramos con devoción, abrazando el aire cada vez que nos sentimos poca cosa. Nos dejamos sonreír, a veces. Y cultivamos la esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19226776-113270826822978090?l=contuaquiescencia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/feeds/113270826822978090/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=19226776&amp;postID=113270826822978090' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113270826822978090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/19226776/posts/default/113270826822978090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://contuaquiescencia.blogspot.com/2005/11/clandestinos.html' title='Clandestinos'/><author><name>axolotl</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00349723346619090623</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
