Thursday, August 21, 2008

martín buscador

está en su naturaleza, él es buscador, alguien que busca, alguien que busca y que no encuentra... y no puede ir contra ello. la vida se le ha planteado como mera búsqueda, vivir para él no es más que buscar: sólo le vendrá la muerte cuando la búsqueda termine: encontrar lo que busca, para él sería como morir, sería morir, porque en su naturaleza ya está desde siempre el buscar. y esto no es algo que él considere bueno o que se proponga como regla moral: él nunca busca la búsqueda sino que la búsqueda lo busca a él. si hay algo que no busca, eso es la búsqueda. (y esto no es mero juego de palabras; describe su drama). Y es así porque las cosas ocurren así y es tonto querer que sean de otra manera.

Sunday, August 17, 2008

Garabato

De golpe es molesto y fresco a la vez, es una necesidad joven de esparcirse y salpicar baldosas. Decirle que no al miedo, ese antiguo verdugo de los hombres; tal rebeldía nos redime. Es que sino: ¿qué otro uso darle a los músculos? No ha de ser aquél de siempre, que sólo circula por caminos gastados, ni este mismo, que apenas se afana en mover mi mano derecha. Es esa sed que no puede ser saciada, aunque sí ignorada. Ganas andantes de pintarse de ciudad o brisa mareada. ¡Ah!, en veces así, cuánto daríamos por hacernos un hábito de flecha.
...
Esas ganas de esparcirse se montan impunemente a las palabras y luego parecería que nos hacemos eternos, trazando y barnizando viejas cultas cumbres de belleza. / Y es verdad que un garabato más o menos logrado acaba por conformar a cualquier ojo humano/ Pero no, no se trata de eso. Todo eso descansa en un mármol tallado. La cosa es más bien molesta y se rehúsa a convivir con uno en paz, aunque también es callada y sabe esperar en silencio. Nunca es silencio, pero igual se parece a ese ruido de los grillos que, al no ser atendido, acaba por fundirse al silencio de la noche. Que se contenga o estalle, de uno no depende. / De uno, es decir, de ese granito de la piel que es nuestra voluntad conciente / Cuando se dice que llueve, no se dice que yo tú o él esté lloviendo: simplemente se dice que llueve.

Saturday, August 09, 2008

Trasbordo

Estoy yendo en un tren de Adrogué a Avellaneda, donde voy a empalmar con otro tren que me va a llevar a Quilmes. Estoy yendo en tren de Adrogué a Quilmes. Sin embargo, ahora estoy yendo a Avellaneda, es decir, hacia el norte: y Quilmes va quedando cada vez más lejos, al sudeste de mi ubicación. Estoy yendo a Quilmes pero me estoy alejando de Quilmes. ¿Me estoy alejando? En efecto, sí, afirmará algún riguroso amante de los hechos concretos. Pero si en verdad me estuviera alejando, no lo dudaría un instante y me bajaría del tren: y eso nunca se me ocurriría.
Esta ociosa paradoja arroja, por lo menos, dos cosas:
1) así pensada, la aporía no tiene solución (me estoy acercando y alejando de Quilmes, a la vez), a no ser que se especifiquen distintos sentidos en que uno puede acercarse o alejarse de algo, o que miremos mis dos primeras oraciones, nos pongamos aún más sutiles y descubramos, al menos, una salida lingüística: no es lo mismo decir "estoy yendo en tren" que "estoy yendo en un tren".
2) el único motivo que me llevó a querer contar una anécdota tan inútil: esta situación de aparente alejamiento, pero real (y querida) aproximación, suele suceder, en otros órdenes de cosas, más de lo que uno cree.